La ‘factura’ del vehículo autónomo tumba los resultados de Uber: 10.000 millones de inversión castigan su beneficio

Uber solo tiene una gran apuesta para seguir creciendo. La empresa de transporte ha presentado resultados el pasado miércoles y, a pesar de los números positivos, los analistas y sus propios accionistas no se muestran demasiado optimistas respecto al futuro inmediato. Y es que la compañía de transporte no ha cumplido con las estimaciones de beneficio ajustado por acción para el tercer trimestre, situándolo entre 0,84 y 0,88 dólares, frente a las previsiones de 0,89 dólares, según datos citados por Reuters.

Y es que la empresa entra en el segundo trimestre de 2026 con dos grandes proyectos de inversión a cuestas. Por un lado, la adquisición de Delivery Hero, una de las operaciones más grandes que ha hecho en su historia y que la convertiría de un día para otro en el principal operador de servicios de delivery en Europa. Por otro lado, está la megainversión global que la compañía sigue realizando para poner en funcionamiento los vehículos autónomos.

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Lo cierto es que esta segunda inversión ha generado una presión importante sobre el resto de las apuestas de la empresa. En total, a nivel global, Uber ha movilizado unos 10.000 millones de euros para ganar la carrera por el vehículo autónomo, que sigue considerando el futuro de todo el sector del transporte de pasajeros particulares en las grandes ciudades.

Uber en Madrid. Fuente: Agencias
Uber en Madrid. Fuente: Agencias

«Esa es precisamente la oportunidad que estamos construyendo. Creemos que el ganador a largo plazo en vehículos autónomos será determinado por quién logre comercializar la tecnología a escala global, lo que hemos denominado el “rompecabezas de la entrada al mercado”. Desarrollar un excelente sistema de conducción autónoma es una parte fundamental para construir un negocio exitoso en este sector», escribe la empresa.

«El éxito comercial también requiere la agregación de la demanda del mercado y la gestión inteligente de la flota, la integración de vehículos y la operación de flotas, la infraestructura de carga, la financiación, los seguros y una estrecha colaboración con los reguladores y las comunidades locales. Nuestra ambición es clara: convertirnos en la plataforma líder mundial de comercialización de movilidad autónoma», explica la empresa en su documento a los inversores.

Pero esta apuesta no ha generado una buena reacción en los mercados; de hecho, la acción de Uber pasó de los 72 a los 68 euros en las últimas 24 horas, aunque empieza a remontar. En cualquier caso, la empresa al menos mantiene sus 2.390 millones de dólares en beneficios y unos ingresos totales de 14.190 millones, datos positivos después de pasar sus primeros años en el desierto de los números rojos.

Uber y el reto del vehículo autónomo

El problema que atraviesa Uber con el vehículo autónomo es que, incluso si parece una apuesta evidente para el sector, tiene una larga lista de obstáculos que superar. En particular, casos como el de España muestran que los gobiernos, tanto nacionales como regionales, no han dado pasos para crear una regulación de cara a la nueva tecnología.

Es un problema evidente dentro de la industria en su esfuerzo por evolucionar. Aun así, el consejero delegado de la empresa, Dara Khosrowshahi, sigue mostrando optimismo con las nuevas tecnologías y con su implementación a corto plazo, de la mano del crecimiento en el número de nuevos usuarios. «Hemos sumado más usuarios nuevos en los últimos doce meses que en cualquier otro periodo de los últimos cinco años. Estamos invirtiendo desde una posición de fortaleza, ya que aceleramos nuestra estrategia multiplataforma a escala global y construimos la plataforma más grande del mundo para vehículos autónomos», ha sentenciado el directivo.

La carrera por el vehículo autónomo en España

En cualquier caso, la empresa está en una situación interesante. La apuesta por el vehículo autónomo no es exclusiva de la firma estadounidense; sus rivales internacionales como Bolt o Cabify en España han realizado inversiones similares, buscando aliados en el mundo tecnológico para acelerar el desarrollo de este tipo de proyectos.

Pero en el caso español lo más complicado no ha sido la tecnología, sino los reglamentos. A pesar de las promesas de Uber y Bolt de que sus primeros robotaxis estarán funcionando este mismo año, la realidad es que actualmente no existe el reglamento necesario y ninguna de las plataformas ha solicitado todavía los permisos requeridos a las comunidades autónomas o a la DGT.

Uber y la adquisición de Delivery Hero

Pero los problemas de la empresa no solo van de la mano de los vehículos autónomos, sino que la compra de Delivery Hero se ha vuelto el centro de sus planes de cara al futuro inmediato, al menos en el sector del delivery. Aunque los directivos de ambas empresas llegaron a un acuerdo sobre la transacción, todavía hay algunos retos regulatorios en Europa que pueden frenar la operación.

La matriz de Glovo, Delivery Hero busca deshacerse de Baemin Fuente: Agencias
Delivery Hero logo. Fuente: Agencias

Es cierto que ya han tomado algunas medidas para evitar este tipo de situaciones. De hecho, Glovo, la filial española de Delivery Hero, no está incluida en el acuerdo, pues se consideró evidente que podía generar una infracción de la normativa antimonopolio en España. Pero esta decisión también deja tareas pendientes alrededor de las filiales que se quedan fuera de la fusión.


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