El pacto entre José Pablo López y Pedro J. Ramírez mancha a Lorca y a RTVE

El polémico documental sobre Federico García Lorca que RTVE emitió La 1 este pasado viernes ha terminado convirtiéndose en algo más que una producción sobre uno de los episodios más traumáticos de la historia contemporánea española. La emisión de ‘Lorca, las horas perdidas’ ha abierto una nueva polémica alrededor de la televisión pública y ha puesto el foco en la decisión de José Pablo López de encargar el proyecto a El Rugido Producciones, la compañía audiovisual ligada a El Español de Pedro J. Ramírez.

El resultado ha provocado críticas de sectores vinculados a la memoria histórica y también entre algunos de los profesionales que participaron en el propio documental. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha acusado a RTVE de ofrecer un relato revisionista sobre el asesinato del poeta, mientras que el periodista cultural Víctor Fernández, uno de los entrevistados, se ha desmarcado públicamente del resultado final.

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La controversia vuelve así sobre una decisión empresarial adoptada meses atrás por la dirección de RTVE. José Pablo López puso en manos del grupo de Pedro J. Ramírez un proyecto destinado a reconstruir las circunstancias que rodearon la detención y ejecución de Lorca, una elección que ya había generado malestar dentro de la Corporación. El encargo llamó la atención por la relación entre la actual dirección de RTVE y un grupo mediático que en los últimos años ha reforzado su actividad audiovisual.

El Rugido Producciones fue creada en noviembre de 2023 como parte de la expansión de El Español hacia la producción audiovisual. Al frente de la compañía se encuentra Miguel Toral, antiguo responsable del área audiovisual de El Mundo durante la etapa de Pedro J. Ramírez al frente del periódico.

La productora ya había trabajado con RTVE antes de afrontar el proyecto sobre Lorca. Entre sus trabajos figura ‘La Vuelta al Mundo en 80 Likes’, emitido en La 2, un formato de viajes presentado por Eva Rojas y Carlo Cuñado que contó con producción en colaboración con la Corporación pública y un presupuesto cercano a los 600.000 euros. Su estreno obtuvo una cuota de pantalla del 2%.

El grupo también ha desarrollado ‘Sabores de memoria’ para Telemadrid y el documental ‘Imparables’, realizado junto a la Organización de Estados Iberoamericanos, además de diferentes contenidos destinados a plataformas digitales.

La llegada de ‘Lorca, las horas perdidas’ a La 1 eleva, sin embargo, la dimensión de la colaboración. No se trataba de un personaje cualquiera ni de una producción de entretenimiento. El documental abordaba la muerte de uno de los escritores españoles más importantes del siglo XX, asesinado en agosto de 1936, en los primeros meses de la Guerra Civil.

La producción se presentó como una investigación histórica con elementos de recreación y archivo y con una estructura próxima al ‘true crime’. Ángel Ruiz interpretó a Lorca en las escenas dramatizadas, después de haber dado vida anteriormente al poeta en producciones de RTVE como ‘El Ministerio del Tiempo’ y ‘Ena’.

El documental incorporó testimonios de historiadores, investigadores y representantes del mundo de la cultura. Entre ellos figuraban Ian Gibson, Joaquín Sabina, Benjamín Prado, Víctor Clavijo, Paula Ortiz e Israel Fernández, además del periodista cultural Víctor Fernández.

Es precisamente la utilización de esos testimonios uno de los elementos que ha quedado en cuestión después de la emisión. Fernández ha criticado el resultado final pese a formar parte del grupo de entrevistados. En un mensaje publicado en sus redes sociales, el periodista ha considerado que el documental termina respaldando una interpretación que despolitiza el asesinato de Lorca y concede protagonismo a hipótesis relacionadas con conflictos familiares.

Su crítica resulta especialmente significativa porque procede de alguien que participó directamente en el proyecto. Fernández sostiene que el producto terminado no refleja la visión que él pretendía trasladar sobre el poeta y ha expresado su rechazo a la orientación que finalmente adquirió.

José Pablo López
José Pablo López. Foto: RTVE.

La ARMH ha sido todavía más contundente. La asociación considera que el documental utiliza el asesinato de Lorca para presentar una interpretación de la Guerra Civil que desplaza la responsabilidad del golpe de Estado y carga el protagonismo sobre la Segunda República. También cuestiona que se atribuyan al poeta determinadas palabras que, según denuncia, nunca pronunció.

La polémica coloca a RTVE ante una cuestión de fondo: qué tipo de relato debe promover una televisión pública cuando aborda acontecimientos relacionados con la Guerra Civil, la represión franquista y la memoria democrática.

El problema para la Corporación no es únicamente el contenido final del documental. También lo es la decisión previa de confiar el proyecto a una productora vinculada a uno de los grupos mediáticos privados con una línea editorial escasamente sensible al bando que sufrió el golpe de Estado fascista.

La elección de El Rugido Producciones ya había provocado recelos dentro de RTVE. Algunas fuentes de la Corporación cuestionaron que José Pablo López adjudicara un proyecto de estas características al grupo de Pedro J. Ramírez. Entre los argumentos que se pusieron entonces sobre la mesa estaba la relación editorial de El Español con RTVE.

El documental, entre otros asuntos, relaciona el asesinato en 1936 de Lorca con la publicación de ‘La casa de Bernarda Alba’, que en realidad no vio la luz hasta 1945. Hasta el Régimen franquista admitió en 1965, sin que El Rugido Producciones parezca haberse enterado, que Lorca fue asesinado por predicar el «socialismo» y el «homosexualismo». 

Del 11M a Lorca

La periodista Rosa María Artal  no se cortó en redes sociales contra Ramírez: «Es increíble que después de los que hizo ese periodista con los atentados del 11M durante años, tratando de modificar la verdadera autoría de los atentados, mantenga la posibilidad de que una televisión como TVE le encargue un documental. Y Pedro J. no defrauda. El documental sobre Lorca arranca responsabilizando de la guerra a la Segunda República y además se ponen en boca del personaje que hace de Lorca un texto que da a entender que el poeta se va a Granada porque en Madrid el cielo no se veía. Y para colmo incluyen en el documental unos totales del pseudoinvestigador, Miguel Caballero, asegurando que la causa del crimen de Lorca fueron rencillas familiares».


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