La entidad presidida por Ana Botín, Banco Santander, viene arrastrando un comportamiento bursátil atípico. Desde finales de febrero de 2026, sus acciones han registrado una ‘underperformace’ de aproximadamente nueve puntos porcentuales en comparación con sus competidores europeos e incluso españoles.
En este sentido, esta brecha en el rendimiento cotizado ha generado interrogantes en el mercado, alimentados principalmente por el recelo de los analistas hacia la coyuntura macroeconómica y política de Brasil, un mercado que representa cerca del 15% de las ganancias de Banco Santander, y por el posicionamiento cauteloso de los fondos de inversión.
No obstante, los expertos de Citi Research han salido al paso con un diagnóstico tajante, «el mercado está castigando en exceso a Santander por el ‘factor brasileño’, ignorando la sólida resistencia de su beneficio por acción, la favorable evolución de los tipos de interés en sus geografías clave y el valor generado por sus recientes adquisiciones estratégicas en EE. UU. y el Reino Unido».

Las turbulencias de Banco Santander en Brasil
En este contexto, aunque es cierto que Brasil presenta un entorno operativo complejo, donde cada subida de tipos de interés en la tasa SELIC erosiona levemente el margen neto de intereses, este impacto negativo es ampliamente compensado por el viento a favor que suponen los tipos elevados en el euro, la libra esterlina y el dólar estadounidense. Desde febrero de 2026, las curvas de tipos de interés a futuro en las regiones centrales de Santander han experimentado ascensos de entre 100 y 160 puntos básicos.
Siguiendo esta línea, en Citi explican que «según los cálculos, un incremento paralelo de 100 puntos básicos en euros, libra esterlina y dólar estadounidense genera incrementos del margen neto de intereses de Banco Santander de 450 millones, 200 millones y entre 100 y 130 millones de euros, respectivamente. En contraposición, el mismo repunte en el real brasileño solo restaría entre 50 y 100 millones de euros».
«Prevemos un impulso neto directo de 556 millones de euros tras impuesto al beneficio neto de 2028, es decir, 2,8% sobre Banco Santander»
Citi
No obstante, el foco de incertidumbre que mantiene en vilo al mercado es la antesala de las elecciones presidenciales de Brasil el próximo cuatro de octubre. Si bien, para tranquilizar a los inversores, el informe de Citi realiza un análisis de sensibilidad sobre Santander Brasil, con tres puntos concretos. En primer lugar, señalan que el coste de riesgo reduciría el beneficio por acción del grupo en un -1,7%; el crecimiento de crédito en -1 punto porcentual mellaría el beneficio por acción en un -0,9%; y, por último, el tipo de interés impactaría en apenas un -0,3% en el beneficio por acción.
Asimismo, «incluso bajo un escenario de morosidad bajo presión, con un coste de riesgo en torno a los 420 puntos básicos, la dirección del banco ha reforzado sus estándares de admisión de riesgos, orientando la cartera corporativa hacia la financiación del comercio en divisas fuertes y el crédito minorista hacia rentas altas«, certifican los expertos de Citi.

Fuente: Banco Santander
Sin ir más lejos, el consenso que maneja la firma estadounidense, apunta a que Banco Santander alcanzará de forma holgada su meta de superar los 20.000 millones de euros en beneficio neto para el ejercicio fiscal de 2028, sustentado en una tasa de crecimiento anual compuesto del beneficio por acción cercana al 18% entre 2026 y 2028, una de las más elevadas entre las grandes entidades bancarias europeas.
Los movimientos estratégicos de Banco Santander
Tras cerrar operaciones de calado como la adquisición de Webster Financial en Estados Unidos y la integración de TSB en el Reino Unido, Banco Santander ha alcanzado una cuota de mercado superior al 10% en depósitos transaccionales en prácticamente todas sus regiones principales. En el mercado estadounidense, la franquicia ha dado un salto cualitativo al lograr autofinanciarse al 100% mediante depósitos minoristas, reduciendo sensiblemente su histórica dependencia de los mercados de financiación mayorista más costosos.
Concretamente, el despegue de la plataforma digital Openbank en Estados Unidos, que ya acumula 11.000 millones de dólares en depósitos, unido a la incorporación del balance de Webster, ha reducido el ratio préstamos/depósitos de la filial norteamericana del 109% a niveles del 100%, conteniendo el coste del pasivo.
Por su parte, la combinación de Santander UK y TSB eleva la cuota de depósitos en el Reino Unido al 10%, convirtiendo al banco en la tercera franquicia de cuentas corrientes del país. Con unas sinergias de costes que situarán el ratio de eficiencia británico en un excelente 40% para 2028 y un rendimiento sobre activos de entre 70 y 80 puntos básicos, la filial británica se posiciona en la cúspide de la banca del país.

En cuanto a los riesgos clave, desde Citi citan tres riesgos clave para el precio objetivo de Banco Santander. En primer lugar, un deterioro macroeconómico y unos movimientos adversos en las tasas de interés en los mercados de la entidad presidida por Ana Botín. Pasando al segundo riesgo, creen que puede haber un reavivamiento de la crisis de deuda soberana en Europa tras el endurecimiento monetario.
Sin ir más lejos, el tercer riego al que se enfrenta Banco Santander es la dependencia de los mercados latam en la economía estadounidense, lo que podría causar que la entidad sufriera un deterioro del entorno macro y político. «Si el impacto en la empresa de cualquiera de estos factores resulta ser más o menos negativo de lo que anticipamos, el precio de las acciones podría desviarse significativamente de nuestro precio objetivo«, añaden desde Citi.




