Lidl ha vuelto a colarse en las conversaciones de cocina de este verano con un lanzamiento que resuelve un problema muy concreto: cómo cocinar al aire libre sin liarte con carbón, sin generar humo y sin gastar una fortuna. El nuevo grill de sobremesa SilverCrest se vende desde el 10 de julio por 49,99 euros y ya empieza a agotarse en algunas tiendas, como suele ocurrir con los productos estrella de la cadena en temporada alta.
No es la primera vez que la marca propia de pequeño electrodoméstico de Lidl se cuela en las cestas de la compra española. Pero este modelo llega en el momento justo: cuando las terrazas, patios y balcones se llenan de gente que quiere cocinar fuera sin depender del horno ni de una barbacoa tradicional que llena de humo a los vecinos.
El grill de Lidl que compite con la barbacoa de toda la vida
El aparato en cuestión es el grill de sobremesa SilverCrest EDS SETG 2000 B1, un modelo con 2.000 W de potencia que calienta la resistencia de forma casi instantánea. Eso se traduce en un reparto homogéneo del calor por toda la superficie de cocción, algo que las barbacoas de carbón rara vez consiguen sin varios minutos de espera y control constante de las brasas.
La gran diferencia frente a un grill de carbón está en el termostato regulable, que permite ajustar la temperatura exacta según lo que se esté cocinando. No es lo mismo sellar un chuletón grueso que hacer a la plancha unas verduras delicadas, y aquí el control está en tus manos y no en el viento o la cantidad de brasas.
Por qué SilverCrest se ha convertido en la apuesta de Lidl para el pequeño electrodoméstico
SilverCrest es la marca propia con la que Lidl equipa buena parte de su sección de electrodomésticos de cocina, desde freidoras de aire hasta planchas y ahora este grill de sobremesa. La estrategia de la cadena alemana pasa por combinar precios ajustados con acabados que no desentonan frente a marcas más caras, algo que también se nota en otras categorías: hace apenas unos días, Lidl lanzó un ventilador de torre sin aspas a 69,99 euros, cinco veces más barato que su rival de referencia en el mercado.
Ese mismo patrón se repite con el grill: una carcasa con detalles en acero inoxidable que aporta durabilidad y un aspecto que no parece propio de un electrodoméstico de saldo, todo ello a un precio muy por debajo de lo que cuestan los modelos equivalentes de marcas especializadas en parrillas eléctricas.
Cómo funciona el grill SilverCrest en el día a día
Al ser eléctrico, el grill apenas genera humo, algo que lo convierte en la opción idónea para quien vive en un piso con terraza o en una comunidad donde las barbacoas convencionales están directamente prohibidas. Basta con enchufarlo, ajustar el termostato y esperar unos minutos para empezar a cocinar.
La limpieza también juega a su favor. Incorpora una bandeja colectora de grasas desmontable, de forma que todo lo que sueltan los alimentos durante la cocción cae directamente ahí. Esto evita que los jugos se quemen sobre la resistencia y que la cocina (o la terraza) acabe oliendo a grasa quemada, uno de los inconvenientes más comunes de las parrillas de exterior.
Lo que hay que saber antes de comprarlo
El revestimiento antiadherente de alta calidad de la superficie de cocción permite trabajar con muy poco aceite, lo que además de facilitar la limpieza hace que las recetas resulten más ligeras. Aun así, conviene tener claras algunas limitaciones antes de decidirse por este modelo frente a otras alternativas del mercado.
Estos son los puntos que más se repiten entre quienes ya lo han probado:
- Depende del enchufe: al ser eléctrico, necesitas una toma de corriente cerca o un alargador si quieres usarlo en mitad del jardín.
- La placa de cocción es fija: no se desmonta de la estructura principal, así que hay que limpiarla con un paño húmedo una vez se haya enfriado.
- No aporta sabor ahumado: quienes buscan el toque característico del carbón o la leña no lo encontrarán aquí.
- Relación calidad-precio muy ajustada: un aparato de 2.000 W con acabados en acero inoxidable por menos de 50 euros es difícil de igualar en el mercado actual.
Para quién tiene sentido esta compra y para quién no
Este grill tiene sentido sobre todo para quien organiza cenas interactivas en el jardín, patio o porche, colocando el aparato en el centro de la mesa para que cada comensal se cocine la carne o el pescado al punto que prefiera. También es una buena opción para quien busca sustituir el horno en pleno verano, evitando así que la cocina se caliente más de lo necesario.
Por el contrario, si lo que buscas es el sabor característico de la leña o el carbón, este modelo no va a convencerte del todo. Tampoco es la mejor opción si no dispones de un enchufe cerca del espacio donde sueles cocinar al aire libre, ya que su dependencia eléctrica es su principal punto débil frente a una barbacoa tradicional.
Lo que viene después: el pequeño electrodoméstico gana terreno cada verano
La tendencia es clara desde hace varias temporadas: cada vez más hogares españoles sustituyen los grandes electrodomésticos de gas o carbón por versiones eléctricas más manejables, silenciosas y fáciles de limpiar. Este grill de Lidl es un ejemplo perfecto de hacia dónde va el mercado del pequeño electrodoméstico de exterior.
Si te decides a comprarlo, el consejo de siempre con los lanzamientos estrella de la cadena alemana: actúa pronto. Los productos de temporada como este suelen agotarse en pocos días, y las unidades que quedan disponibles varían mucho de una tienda a otra según la zona en la que vivas.






