La producción de leche cae por ola de calor y anticipa una subida de precio

Los datos del organismo británico AHDB revelan pérdidas acumuladas de 18,5 millones de litros por el estrés térmico del ganado. Los precios en explotación ya suben y llevarán la leche a entre 0,90 y 0,95 euros en el súper.

Las elevadas temperaturas que azotan Europa desde mayo están golpeando de lleno a la producción lechera y los primeros recuentos ya anticipan un desajuste entre oferta y demanda. Una menor disponibilidad de leche en origen empieza a tensar los precios en las granjas y es cuestión de semanas que ese incremento se cuele en el lineal del supermercado, con una subida del precio de la leche en 2026 que podría consolidarse durante el segundo semestre.

18,5 millones de litros perdidos solo en Reino Unido y una tercera ola de calor en marcha

Según los últimos datos de la organización británica AHDB, la producción lechera de Gran Bretaña ha perdido ya 18,5 millones de litros como consecuencia directa de las olas de calor. Las vacas lecheras son especialmente vulnerables al estrés térmico: el elevado metabolismo de la producción láctea genera un calor interno que, sumado a las altas temperaturas, reduce el rendimiento.

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Antes de la primera ola de calor de mayo, la producción se situaba entre un 1,6% y un 2% por encima de la media de los últimos cinco años. Durante aquel episodio, el ritmo cayó hasta solo un 0,4% sobre ese promedio. “La primera ola de calor nos costó probablemente unos 5,8 millones de litros antes de que las vacas se recuperaran a los niveles previos, lo que no ocurrió hasta mediados de junio a pesar de temperaturas mucho más suaves”, explica Susie Stannard, analista jefe de AHDB.

El segundo golpe llegó a finales de junio. En el pico de esa ola, la producción en base móvil de siete días se situó un 2,9% por debajo de la media de los cinco años anteriores. Sumando los efectos posteriores, la pérdida estimada asciende a 12,7 millones de litros hasta el 4 de julio, fecha en la que aún se observaban secuelas. Y la situación no ha tocado techo: “Con una tercera ola de calor en curso, podríamos ver más problemas de suministro en julio, y como muchos de los efectos del estrés térmico son acumulativos, es probable que la presión sobre la oferta de leche sea aún mayor”, advierte Stannard.

El dato es contundente: el calor está restando litros a un ritmo que la demanda actual no puede absorber sin tensiones. La producción europea, pese a que los datos de AHDB se centran en Reino Unido, dibuja un patrón similar en el continente, donde las sucesivas olas de calor también han mermado los rendimientos.

Por qué la leche subirá en los supermercados: la tensión ya se nota en origen

El desequilibrio entre oferta y demanda se traduce en precios más altos en la explotación. Arla, Freshways y otros grandes transformadores ya han anunciado subidas en el precio que pagan a los ganaderos. Bali Nijjar, director general de Freshways, califica los últimos meses de “exigentes” por la feroz competencia, los récords de producción previos y el aumento de costes. Sin embargo, ahora la empresa eleva el precio mínimo en 3 peniques por litro (unos 3,5 céntimos de euro) argumentando que “los actuales precios en granja no son sostenibles para el futuro a largo plazo de nuestros socios agricultores”.

El mercado al contado ya refleja la ansiedad de los transformadores por asegurarse leche. El precio spot se ha disparado a una horquilla de 38 a 48 peniques por litro, muy por encima del promedio en explotación registrado por el organismo británico Defra, que se queda en 34,2 peniques. “Esto sugiere cierta inquietud entre los procesadores sobre la disponibilidad de leche, al menos a corto plazo”, apunta Stannard, que alerta de que los mercados pueden volverse “impredecibles en los próximos meses”.

Traducido al lineal español, esa presión en origen termina encareciendo el brick de leche. Las grandes cadenas —Mercadona, Carrefour, Lidl, Alcampo— negocian los contratos con los productores y, aunque pueden absorber parte del coste durante un tiempo, el ajuste acaba repercutiendo. Actualmente, un litro de leche entera de marca de distribuidor ronda los 0,85 euros, mientras que la semidesnatada se sitúa en torno a 0,88 euros. De consolidarse las subidas en granja en el entorno de los 3-5 céntimos que ya se manejan en Reino Unido, es razonable esperar un incremento similar en la etiqueta de venta al público, lo que podría situar el precio de la leche en el súper entre 0,90 y 0,95 euros de media antes de que acabe el verano.

ola de calor

Qué dice la comparativa de precios: antes y después de la ola de calor

📊 Estimación del impacto en el lineal

Tipo de lechePrecio medio antes del calor (junio)Precio estimado tras la ola (agosto)
Leche entera (marca blanca)0,85 euros/litro0,90 – 0,95 euros/litro
Leche semidesnatada (marca blanca)0,88 euros/litro0,93 – 0,98 euros/litro

Las cifras son una proyección basada en el traslado habitual de las subidas en origen y en el aumento de costes para los transformadores. Conviene recordar que la leche es un producto de alta rotación y que las cadenas suelen utilizarla como gancho en la guerra de precios, por lo que el encarecimiento podría ser más contenido si algún distribuidor decide apretar sus márgenes para no perder clientes. Aun así, la tendencia global apunta al alza.

El calor está restando litros a un ritmo que la demanda actual no puede absorber sin tensiones, y eso acabará reflejándose en el ticket de la compra.

Análisis: una subida con más recorrido que otras crisis anteriores

No es la primera vez que el clima dispara los precios de la leche, pero esta ola de calor tiene ingredientes más duraderos. A diferencia de otros episodios, como la sequía de 2022 en España, el estrés térmico acumulativo sobre el ganado y la sucesión de tres golpes de calor en apenas dos meses generan un efecto arrastre que puede prolongar el déficit de producción hasta bien entrado el otoño.

Además, los márgenes de los ganaderos llevaban meses bajo presión por el exceso de oferta y los bajos precios spot. Ahora, con la oferta ajustada, los transformadores se ven obligados a pagar más para asegurarse la materia prima, y esa dinámica no se corrige de un día para otro. Si el tercer golpe de calor agrava el descenso en julio, la leche podría encadenar varios meses con precios elevados.

Para el consumidor, esto significa que la subida no será un pico puntual que se desinfle con el primer descenso térmico, sino un reajuste que podría mantenerse hasta que el hato recupere los niveles de producción anteriores a esta primavera. Y ello en un contexto en el que la inflación alimentaria sigue siendo una preocupación en la cesta de la compra, con el aceite y la leche liderando los titulares.

🛒 El Veredicto de Compra

  • Vigila el precio por litro, no el envase: el ingrediente estrella de la leche es su formato de un litro, y la mayoría de las marcas blancas ofrecen calidades equiparables. Compara siempre el PVP por litro entre lineales.
  • No te dejes llevar por el pánico: aunque la leche suba entre 5 y 10 céntimos por litro, no estamos ante un encarecimiento descontrolado. Aun así, vale la pena planificar la compra y evitar improvisar.
  • Preserva el derecho a reclamar: si detectas que un mismo producto ha subido más de un 10% en un corto espacio de tiempo, puedes consultar con la OCU o FACUA para que investiguen posibles prácticas abusivas en la distribución.

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