La presentación de resultados del primer trimestre fiscal de Ryanair, programada para el próximo 20 de julio, se acerca y los analistas de RBC y Deutsche Bank han cambiado el tono respecto a la empresa. La aerolínea de bajo coste (low cost) irlandesa es una de las que mejor ha sabido surfear la crisis de precios en el sector generada por la guerra de Irán, y ambas firmas han apostado por Sobreponderar el valor de sus acciones, sumando además la recomendación de compra.
Es cierto que ambas entidades han llegado a la misma conclusión por caminos muy diferentes, pues el banco canadiense ha apostado desde un principio por la compañía que dirige Michael O’Leary. No obstante, los cambios favorables en el precio del petróleo y los movimientos geopolíticos, que siguen coqueteando con un alto el fuego definitivo en Oriente Medio, han aumentado el optimismo de las firmas de análisis sobre la aerolínea.
Cambia la tendencia global
«Hemos actualizado las previsiones macroeconómicas de cara a los resultados del primer trimestre, lo que refleja un precio del petróleo más bajo desde nuestra última revisión en mayo. Hemos elevado las previsiones de EBIT y de beneficio por acción en torno a un 2-3% de media para el periodo comprendido entre los ejercicios fiscales de 2027 y 2029, con un mayor peso en los años 2027 y 2028», se lee en el análisis publicado el lunes.

Es una buena señal que muestra que tanto la aerolínea de bajo coste como el resto del sector están bien encaminados. A pesar de las preocupaciones evidentes y justificadas respecto a la guerra de Irán, las cifras del turismo en Europa no se han reducido, la empresa irlandesa no ha cancelado viajes y, por ahora, mantiene un buen nivel de ocupación en sus vuelos. Son motivos para el optimismo, sobre todo porque había quienes veían a las aerolíneas low cost como uno de los valores más volátiles en esta encrucijada.
Es el caso del banco alemán, que, a pesar de su postura positiva de cara a los próximos resultados, ha recordado las advertencias que ha hecho en sus análisis previos. Aun así, se muestra optimista para el próximo 20 de julio.
«El 19 de marzo redujimos nuestra estimación de beneficio neto para el año fiscal 2027 de Ryanair de alrededor de los 2 500 millones de euros a los 2 300 millones, y el 19 de mayo la bajamos a cerca de 1 800 millones debido al mayor coste del combustible y a las menores expectativas de tarifas como consecuencia del conflicto en Oriente Medio», señalan desde Deutsche Bank.
«Si bien los asuntos geopolíticos siguen lejos de resolverse, según nuestro reciente monitor de tarifas, las tendencias de precios de vuelos de corta distancia han mostrado modestas señales de mejora desde que se alcanzó el acuerdo de paz preliminar entre EE. UU. e Irán el 14 de junio. Esto impulsa un aumento del 17% en nuestro beneficio después de impuestos estimado para el año fiscal 2027 hasta los 2.100 millones de euros«, sentencia el informe de la entidad alemana.
El efecto Michael O’Leary en Ryanair
Además del abaratamiento del combustible, hay otro punto a favor de Ryanair. La empresa irlandesa ha extendido el contrato de su consejero delegado, el siempre polémico Michael O’Leary, tras liderar una etapa de crecimiento. El directivo cuenta ahora con la posibilidad de percibir un bono de 15 millones de euros si la compañía alcanza los 4.000 millones de beneficios —lo que supondría duplicar la cifra actual— o si el precio de la acción supera los 42 euros de forma sostenida.

Para los analistas de Panza Capital, este movimiento «da continuidad a un plan anterior que consiguió más que triplicar el valor desde el mínimo pandémico de unos 8 euros». Además, recuerdan que «desde que O’Leary tomó el control, la compañía ha multiplicado su capitalización por cincuenta».
Mientras tanto, se mantiene el duelo local con Aena
En cualquier caso, si algo dejan claro los movimientos de Ryanair es que su conflicto con Aena puede suponer un problema mayúsculo para los aeropuertos españoles, pero apenas representa una nota al pie de página para la compañía irlandesa. La aerolínea parece haber superado la peor parte de la guerra de Irán sin grandes pérdidas, y sigue sin dar muestras de ceder para regresar a los aeropuertos donde considera que las tarifas del gestor aeroportuario español no son competitivas, lo que supone una mala noticia a nivel local.
Y es que, a pesar de los problemas con Aena, los de O’Leary siguen viendo a España como un mercado clave. Como publicó ayer el diario Expansión, la empresa invertirá hasta 700 millones de euros en el país durante los próximos años, destinados en su mayoría a la instalación de un taller de mantenimiento en Sevilla. De hecho, la compañía ya se encuentra en negociaciones con la Junta de Andalucía y se espera que alcance un acuerdo en las próximas semanas.
«Nuestros competidores mantendrán sus motores en instalaciones de terceros, donde el suministro es escaso, mientras que nosotros tendremos un exceso de capacidad y, creo, una ventaja significativa en costes», explicó O’Leary sobre esta estrategia del grupo en declaraciones recogidas por el rotativo económico.




