India e Indonesia firman un acuerdo de defensa y minerales críticos amenazando el dominio chino de las tierras raras

El pacto refuerza la cadena de suministro de níquel y tierras raras, clave para la transición energética, y reduce la dependencia de Pekín, lo que alivia la presión sobre los fabricantes europeos de baterías.

He estado siguiendo la visita del primer ministro Modi a Yakarta, y lo que más me ha llamado la atención no es la venta de misiles BrahMos —que ya se negociaba desde hace meses—, sino la ambición de fondo: la creación de una ruta comercial de minerales críticos que evite el filtro de Pekín. India e Indonesia han firmado un amplio acuerdo que abarca defensa y materias primas, en un movimiento que consolida la estrategia de China+1 en el terreno de las tierras raras y el níquel.

El presidente Prabowo Subianto y Modi anunciaron ayer, tras su reunión en la capital indonesia, un pacto de cooperación en el sistema de misiles BrahMos y en misiles aire-aire, un salto cualitativo para la industria de defensa indonesia. Pero el elemento que ha captado la atención de los analistas occidentales es el memorando sobre minerales críticos, que incluye una asociación empresarial en acero inoxidable e imanes de tierras raras.

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Los detalles del pacto: misiles, defensa y una nueva ruta de minerales

Los acuerdos, cerrados durante la segunda jornada de la visita de Estado, tocan varios frentes estratégicos:

  • Defensa: acuerdo para el suministro y cooperación en el sistema BrahMos, misiles de largo alcance desarrollados conjuntamente por India y Rusia. Los detalles financieros no se han desvelado, pero un portavoz del Ministerio de Exteriores indio confirmó la firma.
  • Misiles aire-aire: otro pacto de colaboración tecnológica que refuerza las capacidades de la fuerza aérea de Yakarta.
  • Minerales críticos: ambas naciones lanzarán una colaboración empresarial en acero inoxidable e imanes de tierras raras, componentes esenciales para motores eléctricos, turbinas eólicas y sistemas de defensa.
  • Seguridad marítima: los guardacostas de ambos países trabajarán juntos en la vigilancia del Océano Índico, una vía marítima por la que transita buena parte del comercio global.

Prabowo subrayó que la cooperación económica es «uno de los principales pilares» de la relación bilateral y que ambos países acordaron incrementar el comercio y acelerar las negociaciones de un acuerdo comercial preferencial. Además, la visita incluye un gesto simbólico: Modi y Prabowo visitarán juntos el templo de Prambanan, patrimonio de la UNESCO, como muestra de los lazos culturales.

«Hoy iniciamos una nueva asociación entre nuestras empresas en el campo del acero inoxidable y los imanes de tierras raras.» — Narendra Modi, Primer Ministro de India, Yakarta, 7 de julio de 2026

Una alternativa al monopolio chino de tierras raras

Lo que subyace a este acuerdo es una reconfiguración geopolítica de las cadenas de suministro de minerales estratégicos. China controla alrededor del 60% de la extracción y más del 90% del procesamiento de tierras raras, un cuello de botella que Europa y Estados Unidos tratan de romper. Indonesia es el primer productor mundial de níquel —clave para las baterías de vehículos eléctricos— y cuenta con reservas de otros minerales, mientras que India alberga una industria de defensa pujante y una creciente capacidad de fabricación de baterías.

El pacto envía una señal clara: Yakarta y Nueva Delhi están dispuestas a edificar un corredor de procesamiento de minerales que esquive a Pekín. Ya se vieron movimientos similares con el China+1 en manufacturas, pero ahora el foco se traslada al cobalto, el níquel y los imanes de tierras raras. Europa, que importa la inmensa mayoría de estos materiales de China, verá en este eje Índico-Pacífico una oportunidad para diversificar.

Eso sí, el camino no está exento de obstáculos. Indonesia ha impuesto restricciones a la exportación de mineral en bruto para forzar la inversión en refinerías locales, y el salto tecnológico para separar óxidos de tierras raras de alta pureza sigue requiriendo capital y experiencia que India aún está desarrollando. No obstante, la tendencia es imparable: los fabricantes de vehículos eléctricos y de aerogeneradores dispondrán en el medio plazo de una fuente adicional que reducirá la volatilidad de precios y la dependencia estratégica.

🌐 El efecto dominó en Occidente

Para España y la eurozona, el impacto de este pacto es tangible. Los imanes de tierras raras son indispensables para los motores de los coches eléctricos que producirán las gigafactorías europeas, como la de Volkswagen en Sagunto. Una alternativa a China en el suministro de estos componentes rebaja el riesgo de disrupciones y abarata costes. Además, la cooperación entre India e Indonesia en níquel podría estabilizar el precio de este metal, que ha sufrido vaivenes por las políticas de Yakarta. La industria renovable española —líder en energía eólica— también se beneficiará de unos imanes más asequibles y una cadena de suministro menos concentrada. Aunque faltan años para que el nuevo flujo de minerales procesados alcance volúmenes comerciales, la señal que envían estas dos democracias asiáticas es inequívoca: la era del monopolio chino sobre las tierras raras tiene los meses contados.


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