La CNMC autoriza con condiciones la compra de los activos de Intersport por Decathlon

Decathlon deberá facilitar la entrada de competidores en los locales adquiridos en Tenerife para evitar el riesgo de monopolio. La operación aún puede ser revisada por el Consejo de Ministros.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha autorizado la adquisición de dieciocho activos de Intersport por parte de Decathlon, aunque ha impuesto condiciones para evitar riesgos de concentración en el mercado minorista de artículos deportivos, especialmente en Tenerife. La operación se enmarca dentro del concurso de acreedores de Intersport y obligará a Decathlon a facilitar la entrada de competidores.

La notificación de la operación (C/1644/25) detalla que, sin remedios, Decathlon pasaría a controlar quince establecimientos en Tenerife, la mayoría situados en zonas de alto tránsito como centros comerciales. Para la CNMC, esa acumulación suponía un riesgo de cierre de mercado en una isla con escasez de locales disponibles, lo que podría traducirse en una menor oferta de marcas de terceros, pérdida de especialización y un freno a la innovación en el punto de venta.

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La decisión del regulador no es definitiva: será comunicada al ministro de Economía, Comercio y Empresa por si procede su elevación al Consejo de Ministros, que podría pronunciarse con criterios de interés general distintos a los de defensa de la competencia.

Riesgos para la competencia en el retail deportivo

El análisis de la CNMC se centró en el impacto sobre la isla de Tenerife. La concentración de quince tiendas en manos de un solo operador, decía el expediente, dificultaría que otros distribuidores accedieran a ubicaciones atractivas, limitando la variedad de productos y la calidad del servicio. En un mercado tan sensible al factor localización, la entrada de nuevos actores quedaría estrangulada si no se imponían medidas correctoras.

Decathlon, por su parte, presentó un paquete de compromisos para disipar esos temores. La compañía se ofreció a explotar directamente una tienda y a promover la entrada de terceros en otras trece durante plazos de entre tres y cinco meses, además de eliminar las cláusulas de exclusividad que pudieran existir —o que pudieran pactarse en el futuro— en los centros comerciales de la isla.

El problema no era solo el número de tiendas, sino que los locales estuvieran situados en los puntos de mayor afluencia de la isla, lo que convertía la operación en una barrera de entrada casi insalvable.

Las condiciones que la CNMC ha añadido sobre la marcha

Pese a los gestos de Decathlon, la CNMC consideró insuficientes las medidas voluntarias y ha impuesto obligaciones adicionales para garantizar que la apertura a terceros sea real y ágil. Entre ellas destacan:

  • Comunicación inmediata con los arrendadores y con los competidores interesados para facilitar el acceso a los locales.
  • Una prórroga de dos meses adicionales para uno de los activos que debe ser ofrecido a un tercero, con el fin de ampliar el plazo de negociación.

Estas condiciones buscan evitar que la promoción de competidores se quede en un mero trámite. La CNMC quiere que haya un proceso efectivo de desinversión y que los locales no permanezcan vacíos o controlados indirectamente por Decathlon.

Un precedente para otras operaciones en mercados insulares

La decisión de la CNMC recuerda a otros casos en los que la concentración en territorios con barreras geográficas ha obligado al regulador a imponer condiciones estructurales. En Canarias, la limitación de suelo comercial en las zonas más turísticas ha sido un argumento recurrente en los informes sobre fusiones o adquisiciones en el sector retail. Con esta intervención, el supervisor de competencia marca un estándar para futuras operaciones en islas: no basta con declarar la voluntad de vender; hay que articular un procedimiento con plazos y comunicación directa para que el mercado se abra de verdad.

El impacto para Decathlon es doble. Por un lado, la adquisición sale adelante, lo que le permite reforzar su presencia en Tenerife; por otro, asume costes de desinversión y de gestión de un proceso tutelado por la CNMC. Para el resto de actores —Forum Sport, Sprinter o los pequeños comercios locales— la entrada en esos locales es ahora una posibilidad real, aunque el calendario de tres a cinco meses puede resultar ajustado para montar una operativa.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La posible revisión por el Consejo de Ministros podría introducir condiciones adicionales o vetar la operación por razones ajenas a la competencia. No hay plazos concretos, pero cualquier movimiento político en defensa del comercio local sería una señal.
  • Reacción del valor: Decathlon no cotiza, por lo que el impacto directo en bolsa es nulo. Sin embargo, el precedente regulatorio puede elevar la prima de riesgo en futuras adquisiciones de otros grupos del retail deportivo si se detectan concentraciones similares.
  • Precedente sectorial: La autorización con condiciones estrictas en un mercado insular refuerza la postura de la CNMC de que la desinversión sea real y rápida. Otras operaciones en Canarias o Baleares deberán replicar este esquema para superar el filtro de competencia.

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