El economista Juan Ramón Rallo dispara contra el nuevo plan económico del canciller Friedrich Merz. Una rebaja fiscal de 10.000 millones de euros que califica de “migajas” y un gasto en defensa e infraestructuras de 1,3 billones que, a su juicio, no resolverá los problemas estructurales de Alemania. La receta, advierte, condena al país a otra década de estancamiento.
Una década perdida para la economía alemana
Alemania lleva diez años con la renta per cápita estancada. En su último vídeo, Juan Ramón Rallo sentencia que el responsable es el sabotaje deliberado de la clase política. Los gobiernos han manufacturado, paso a paso, una economía incapaz de crecer.
El ejemplo más sangrante, según Rallo, son las dos cifras que esta semana ha puesto sobre la mesa el canciller Merz: una rebaja fiscal de 10.000 millones de euros, que apenas supone el 0,21% del PIB, frente a un plan de gasto militar de 800.000 millones de euros hasta 2030. Un contraste que evidencia, señala, la nula voluntad de cambiar de rumbo.
Migajas fiscales frente a promesas incumplidas
Rallo detalla que la promesa original de la coalición entre conservadores y socialdemócratas era una reducción de impuestos del 0,5% del PIB, unos 27.000 millones. Al final solo lograron 10.000 millones, una rebaja fiscal insuficiente que los empresarios alemanes han recibido con escepticismo. El tejido productivo reclama reformas estructurales ambiciosas, no solo un recorte simbólico, pero el Gobierno, lamenta el economista, no muestra la misma determinación para bajar impuestos que para gastar en defensa o infraestructuras.
Los verdaderos problemas: costes, energía y burocracia
El estancamiento alemán no se debe a la falta de inversión pública, sino a una acumulación de lastres que Rallo desmenuza: costes laborales al alza por los salarios mínimos y las cotizaciones sociales crecientes, facturas energéticas disparadas tras el cierre nuclear y la dependencia del gas ruso, una burocracia que asfixia las decisiones empresariales y una fiscalidad poco atractiva. Todo ello, subraya, ha sido manufacturado por la misma clase política que ahora promete soluciones. Los empresarios, insiste el vídeo, llevan años pidiendo un paquete de liberalización que el Gobierno sigue sin ofrecer.
Alemania no se estanca por falta de infraestructuras o gasto militar, sino por unos costes laborales, energéticos y una fiscalidad que su clase política se niega a reformar.
— Juan Ramón Rallo
Gastar y endeudarse: la única receta de Merz
Frente a la rebaja fiscal minúscula, Rallo destaca el alud de gasto comprometido: 800.000 millones para rearmar el ejército en menos de un lustro y otros 500.000 millones para un fondo de infraestructuras a lo largo de la próxima década. Una orgía de endeudamiento que, según su análisis, no ataca los cuellos de botella reales de la economía alemana. La apuesta del canciller Merz se reduce a estimular la demanda agregada emitiendo deuda. El problema no es que Alemania gaste en defensa o infraestructuras que puedan ser necesarios sino creer que eso sustituye a las reformas estructurales.
El Bundesbank desmonta las cuentas del Gobierno
Los propios números del banco central alemán refuerzan el diagnóstico. Rallo explica que el Bundesbank proyecta un efecto acumulado en el PIB de apenas un 1,3% adicional para 2028, a costa de disparar el déficit público del 2,7% al 4,8% del PIB. Una montaña de deuda para un crecimiento casi testimonial. El economista insiste en que lo que Alemania necesita no es un estímulo de la demanda, sino una reforma fiscal profunda y una liberalización que libere el lado de la oferta.
Conclusión: el poder político por encima de la prosperidad
La reflexión final de Rallo es amarga: toda la ambición que muestran los políticos alemanes para gastar en defensa e infraestructuras se desvanece cuando toca bajar impuestos o desregular. El presupuesto público y los intereses de los lobbies, no la prosperidad del país, parecen ser la brújula. La pregunta que queda en el aire es si Alemania está condenada a otra década de estancamiento económico mientras su clase política sigue alimentando el mismo círculo vicioso.
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Juan Ramón Rallo en YouTube.





