JPMorgan Asset Management, a través de su vehículo de renovables Nadara, ha tomado la delantera en la compra de una cartera eólica de 361 megavatios (MW) propiedad de Acciona Energía. La oferta, que valora los activos en aproximadamente 430 millones de euros, ha superado a las de Galp, Opdenergy y China Three Gorges en el proceso conocido como Proyecto Sirocco.
Según fuentes cercanas a la negociación, las conversaciones han entrado en fase de exclusividad y las partes esperan firmar el contrato de compraventa en las próximas semanas. BNP Paribas, que ha pilotado el proceso, espera cerrar la transacción antes de finales de julio, según las mismas fuentes. El acuerdo implicará la transferencia de todos los contratos de venta de energía y los derechos de acceso a la red asociados a los parques.
El portfolio está compuesto por varios parques eólicos ya en operación, con cierta veteranía, que vierten toda su producción al mercado mayorista. El principal gancho para el comprador es el potencial de repotenciación: sustituir las turbinas actuales por modelos más eficientes para aumentar la producción sin ampliar la superficie ocupada. Sin embargo, los cuellos de botella en la red eléctrica dificultan un aumento significativo de la capacidad instalada.
Esta operación guarda similitudes con la que Acciona cerró en verano de 2025, cuando vendió a Opdenergy un paquete de 440 MW por 530 millones de euros. En aquella ocasión, Nadara también se interesó, pero Opdenergy presentó una oferta más atractiva. El precio implícito de aquella operación fue de 1,2 millones por MW, ligeramente superior al que se baraja ahora (1,19 millones/MW). La diferencia se explica, en parte, por la mayor antigüedad de la cartera actual y las mayores restricciones de red.
La pugna por los activos eólicos ha sido intensa. Además de los mencionados, Naturgy se interesó en el proceso pero no presentó oferta vinculante. Previamente, Opdenergy y Nadara habían sido finalistas en la venta de otra cartera eólica de 351 MW promovida por Bankinter y Plenium, que finalmente ganó Galp. Estos movimientos evidencian el voraz apetito del capital por el viento español.
El precio de 1,19 millones de euros por MW instalado refleja la prima que el mercado está dispuesto a pagar por activos operativos con opción de mejora tecnológica.
Con esta adquisición, Nadara rebasará la barrera de los 1.000 MW en España. Actualmente, la plataforma cuenta con 17 plantas eólicas y una solar que suman 654 MW en la Península Ibérica.
La entrada de Nadara consolida a España como un mercado clave para los grandes fondos, atraídos por un recurso eólico estable y un marco regulatorio predecible.
Nadara, el gigante de JPMorgan que ya supera los 1.000 MW en España

Nadara es fruto de la integración de Renantis (anteriormente Falck Renewables) y Ventient Energy, anunciada en 2023. Con presencia en diez países y más de 4.000 MW en operación a nivel mundial, la plataforma gestiona además una cartera de proyectos en desarrollo de 18.000 MW. La gestora de JPMorgan ha apostado fuerte por las renovables en Europa, con adquisiciones selectivas en Italia, Francia y los países nórdicos. En España, la entrada se produjo a través de la compra de Ventient, que ya operaba varios parques. La fusión con Renantis añadió capacidades de desarrollo y experiencia en repotenciación, dos bazas clave para rentabilizar la cartera de Acciona.
La plataforma ha demostrado disciplina financiera, cerrando compras a precios que permiten apalancar la inversión con deuda a largo plazo. La operación de Acciona, con una rentabilidad objetivo en el entorno del 6-7% para proyectos brownfield, encaja en esa estrategia. Además, la posibilidad de modernizar los aerogeneradores sin conflictos urbanísticos importantes reduce el riesgo de ejecución. Con más de un gigavatio, Nadara se sitúa ya entre los diez principales operadores eólicos del país.
Análisis: la rotación de activos de Acciona, entre la necesidad y el riesgo
Para Acciona Energía, esta venta encaja en el plan de rotación de activos que inició en 2024 con el objetivo de contener la deuda y proteger su calificación crediticia. La compañía mantiene un rating BBB- por Fitch y BBB por DBRS, en el límite del grado de inversión.
En los últimos dos años, Acciona Energía ha acordado ventas por valor de 3.200 millones de euros, superando el objetivo inicial de 3.000 millones. De ese total, 1.900 millones se firmaron en 2025, con un precio medio de 1,2 millones por MW. Las plusvalías acumuladas rozan los 900 millones.
En paralelo, la compañía estudia una operación de mayor calado: la venta parcial de la propia filial Acciona Energía. Una decisión que, de concretarse, supondría un giro estratégico y podría alterar la estructura del accionariado.
La estrategia de rotación ha permitido a Acciona mantener a raya el apalancamiento, pero no está exenta de riesgos. La venta de parques operativos con potencial de repotenciación reduce la base de generación futura. Aunque los precios del mercado mayorista español se han moderado, la pérdida de estos activos podría lastrar los flujos de caja recurrentes si la compañía no reinvierte con acierto en nueva capacidad.
La experiencia del sector muestra que las rotaciones masivas pueden aliviar la deuda a corto, pero también erosionan la capacidad de beneficiarse de ciclos alcistas en el pool. Acciona ha cedido ya más del 10% de su capacidad instalada en apenas dos años, y ahora sopesa desprenderse de una participación mayoritaria en la filial. El riesgo es que, si el apetito inversor se enfría o las condiciones regulatorias cambian, la empresa se vea forzada a malvender o a recortar el dividendo.
La contrapartida es que el mercado sigue premiando estas operaciones. La celebración de subastas competitivas como la del Proyecto Sirocco demuestra que el capital institucional sigue viendo a España como un destino privilegiado para las renovables. Acciona, al vender ahora, cristaliza plusvalías y libera recursos para nuevas inversiones o para reforzar su balance ante un posible deterioro macroeconómico.
El acuerdo con Nadara, si se cierra, será un hito para ambas partes. JPMorgan consolida su huella ibérica y Acciona da otro paso en su plan de desapalancamiento. Pero la pregunta de fondo sigue siendo si la velocidad de la rotación es compatible con el crecimiento a largo plazo, especialmente cuando el propio grupo estudia vender parte de la joya de la corona. El mercado tendrá que responder en los próximos trimestres.




