56 millones en volumen: 16 ETFs spot de Solana con staking debutan en EE.UU.

Bitwise lanza BSOL con un 0,20% de comisión y exención temporal. Los emisores incluyen a VanEck, Fidelity, Grayscale y Franklin Templeton en un desembarco que el mercado ha bautizado como 'land rush'.

Con 56 millones de dólares en volumen en su primera jornada, el ETF spot de Solana de Bitwise, BSOL, se ha convertido en el mayor debut del año en Estados Unidos. El lanzamiento no fue un caso aislado: hasta 16 ETF al contado, de gestoras como VanEck, Fidelity, Grayscale, y Franklin Templeton, comenzaron a cotizar el martes en NYSE Arca, Cboe BZX y Nasdaq. Y todos comparten una novedad clave: integran staking —el mecanismo de obtener rendimientos por delegar SOL en la red— desde el primer día.

Del atasco regulatorio al ‘land rush’ de Solana

La aprobación de estos productos ha sido posible tras meses de retrasos. El cierre parcial del Gobierno estadounidense por falta de presupuesto paralizó a la SEC y acumuló una pila de más de 150 solicitudes de productos cotizados en cripto. Cuando la actividad se reanudó, ya estaban vigentes los nuevos criterios genéricos de cotización que la propia SEC había aprobado en septiembre de 2025, que reducen el proceso de revisión de 240 días a unos 75 si el activo subyacente cuenta con un mercado regulado o futuros supervisados por la CFTC.

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Solana resultó la gran beneficiada: con 23 propuestas de ETF sobre la mesa, 16 han visto la luz en esta primera remesa, en lo que el analista de Bloomberg Eric Balchunas calificó como una «estampida» (land rush). Los inversores ya pueden comprar exposición a SOL desde sus cuentas de corretaje convencionales, sin tener que manejar claves privadas ni recurrir a exchanges cripto.

El dinero institucional ha tardado, pero ha llegado a Solana con más fuerza que a ningún otro activo digital fuera de Bitcoin.

Bitwise lidera con 56 millones y un 0,20% que marca territorio

El producto estrella del estreno ha sido BSOL, de Bitwise, que acaparó 56 millones de dólares en intercambios. La gestora fijó una comisión de patrocinio del 0,20% y la ha suspendido por completo durante los tres primeros meses de cotización, o hasta que el fondo alcance 1.000 millones de dólares en activos. Es una estrategia calcada de la guerra de comisiones que acompañó a los ETF de Bitcoin en 2024. Otras firmas, como VanEck o Franklin Templeton, se mueven en el entorno del 0,25%, también con exenciones temporales, mientras que Grayscale apuesta por una tarifa algo superior, confiando en su base de inversores fieles.

El staking, la gran baza: rendimientos del 6-7% sin salir de la bolsa

La gran diferencia con los ETF de Ethereum es que los de Solana nacen con staking integrado. La SEC aclaró en mayo que el staking de protocolo no constituye una oferta de valores, despejando el camino. Y Solana pone las cosas fáciles: la retirada de los fondos delegados no tarda más de dos días, no existe slashing activo (las penalizaciones a validadores maliciosos aún no se han implementado) y la recompensa ronda el 6-7% anual, casi el triple de lo que ofrecería Ethereum si sus ETF pudieran replicar su staking nativo. Además, el ecosistema dispone de liquid staking a través de proveedores como Jito, que ya ha colaborado con emisores para estructurar ETF apoyados en tokens de staking líquido, facilitando la liquidez del vehículo.

Por qué Wall Street se está lanzando ahora sobre Solana

El desembarco de los ETF no es casualidad. Solana ofrece hoy las transacciones más baratas y rápidas del sector, con picos reales de 65.000 transacciones por segundo y una latencia inferior a 400 milisegundos. La llegada paulatina de Firedancer, el segundo cliente validador desarrollado por Jump Crypto, reduce la dependencia del cliente Agave y mitiga el riesgo de paradas de red. Con una capitalización y una profundidad de mercado suficientes, SOL reúne las condiciones técnicas que el capital institucional exige. Llama la atención la ausencia de BlackRock, que en agosto pasado dijo no tener planes inmediatos, aunque su historial sugiere que podría sumarse más adelante.

Ahora bien, no todo es viento de cola. Los ETF amplían la base de inversores, pero también introducen una capa de intermediación que responde al regulador; si en el futuro la SEC o la UE reinterpretaran el staking como un servicio de inversión, los productos podrían verse afectados. Y en el plano técnico, la concentración del staking en unos pocos centenares de validadores sigue siendo un punto a vigilar. Aun así, la señal es clara: Solana ha pasado de ser una apuesta de nicho a colarse en las carteras más tradicionales. La pregunta ya no es si el dinero de las instituciones llegará, sino cuánto tardará en buscar rendimiento en el propio staking de la red.


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