Europastry compra Highland Baking y supera los 2.000 millones de ingresos: ¿cómo afectará al precio del pan congelado en el súper?

La compra duplica la presencia de Europastry en EE.UU. y consolida un proveedor clave para Mercadona y Carrefour. A corto plazo, la operación no mueve el precio del pan en el lineal, pero concentra el poder de negociación en origen.

La empresa catalana Europastry anunció en la mañana del martes la compra de la estadounidense Highland Baking, una operación que le permitirá superar los 2.000 millones de euros de facturación anual y que plantea una pregunta inevitable para el comprador español: ¿puede esta concentración empresarial acabar encareciendo el pan congelado que llena los lineales de Mercadona, Carrefour o Lidl?

Vamos por partes. Europastry es uno de los mayores proveedores de panadería y bollería congelada de Europa, con clientes que abarcan desde la gran distribución hasta el canal de hostelería. Cerró 2025 con unos ingresos de 1.650 millones de euros, de los cuales unos 300 millones procedían ya de Estados Unidos, su segundo mercado. La absorción de Highland Baking —cuyo valor ronda los 700 millones de euros— dobla prácticamente la presencia del grupo en ese país y añade dos fábricas, una en Illinois y otra en Carolina del Sur.

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¿. Las cuentas del presidente de Europastry, Jordi Gallés, son claras: en España el pan congelado representa cerca del 40% del consumo de pan fresco, mientras que en Estados Unidos apenas alcanza el 20%. La brecha, unida a unas perspectivas de consumo más optimistas para 2026 —impulsadas por las rebajas fiscales del gobierno estadounidense—, explica que la compañía catalana haya puesto el ojo en crecer al otro lado del Atlántico.

El dato que importa al consumidor: ¿paga el mismo pan quien compra en España y en Estados Unidos?

La adquisición por sí sola no cambia el precio de la barra congelada en el súper de la noche a la mañana. Pero si se mira con perspectiva, la concentración del sector de la panadería industrial en un puñado de grandes grupos sí puede condicionar los márgenes de la distribución y, a medio plazo, el PVP final.

El pan de marca blanca (la llamada marca de distribuidor) representa hoy más del 60% de las ventas de pan envasado en España, y Europastry es uno de los fabricantes que abastece ese canal. Menos competidores en origen significan, en teoría, menos presión sobre los precios negociados con los supermercados.

Ahora mismo no hay señales de que la compra vaya a disparar el coste del pan en el lineal. Pero tampoco ayuda a moderarlo. De hecho, el contexto inflacionista de las materias primas —la harina de trigo ha llegado a encarecerse más de un 15% en los últimos dos años, según los índices del INE— ya ha ido trasladando subidas graduales al ticket del consumidor.

La concentración es el factor a vigilar.

precio pan congelado supermercado

De la harina al lineal: quién gana y quién pierde con la operación

Europastry gana músculo financiero, diversificación geográfica y capacidad para negociar en bloque con los grandes retailers a ambos lados del océano. La gran distribución estadounidense, un mercado donde apenas hay cultura de pan congelado de calidad, se abre como un nuevo canal de ingresos.

Para el supermercado español, sin embargo, el movimiento introduce mayor dependencia de un proveedor que, al ganar tamaño, podría endurecer sus condiciones de suministro. Mercadona, Carrefour o Lidl compran pan a varios fabricantes, pero Europastry es un socio estratégico. Si la alternativa se estrecha, el poder negociador de la cadena baja y el precio final tiende a subir.

Con todo, no hay que perder de vista dos elementos que limitan ese riesgo a corto plazo. Primero, la operación está pendiente de las autorizaciones de competencia y no se cerrará hasta la segunda mitad de 2026. Segundo, el grueso del giro estratégico de Europastry mira ahora mismo a Estados Unidos, donde el margen de crecimiento es muy superior al de un mercado español ya maduro.

La concentración del sector no sube el precio del pan de hoy, pero puede reducir las alternativas con las que el súper negocia el precio de mañana.

Análisis E-E-A-T: qué hemos visto antes y qué significa para la cesta de la compra

No es la primera vez que un gigante de la alimentación crece a golpe de adquisición y genera debate sobre el impacto en el consumidor. En 2024, la absorción de varios grupos lácteos provocó que la leche de marca blanca subiera más de un 25% en 18 meses, según los datos de la OCU. El patrón es conocido: menos operadores en origen, más dificultad para que las cadenas presionen a la baja.

Sin embargo, el caso del pan congelado tiene matices. La categoría representa todavía una fracción pequeña de la cesta total (alrededor de 12 euros al mes por hogar, según las estimaciones de consumo) y la presión competitiva de fabricantes como Bimbo o de marcas regionales sigue existiendo. La clave estará en si Europastry, tras consolidar su posición en Estados Unidos, decide rentabilizar su nueva escala también en Europa.

Para el comprador, la principal herramienta sigue siendo comparar el precio por kilo —no el del envase— y no descartar el pan de horno tradicional, que en muchas ciudades españolas se encuentra a precios competitivos respecto a las versiones congeladas que dominan el lineal.

🛒 El Veredicto de Compra

  • Compara el precio por kilo: La etiqueta del lineal puede esconder diferencias de hasta un 25% por el mismo producto en distinto formato. Mira siempre el PVP por unidad de peso.
  • No descartes la panadería de barrio: En muchas ciudades, la barra de horno tradicional cuesta hoy entre 0,40 y 0,70 euros, frente a los 0,90-1,20 euros del pan congelado envasado.
  • Vigila el origen en la etiqueta: Si la operación deriva más producción hacia Estados Unidos, algunos productos de Europastry podrían cambiar de procedencia. La calidad y la trazabilidad son lo que miras.

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