La irrupción de la inteligencia artificial generativa en el negocio de los recursos gráficos tiene su primer gran coste humano en España. Magnific, la antigua Freepik, ha comunicado un expediente de regulación de empleo (ERE) que supone la salida de 111 trabajadores, casi un tercio de su plantilla en el país, mientras la compañía acelera su giro hacia las herramientas creativas basadas en IA.
Claves de la operación
- ERE del 30% en la filial española. La empresa justifica el recorte por la transformación del modelo de negocio hacia la IA generativa. Las negociaciones con los sindicatos comenzaron la semana pasada.
- El CEO abraza la ‘economía no-collar’. Joaquín Cuenca defiende que la IA empodera a los creativos, pero la realidad son 111 despidos mientras se mantiene la contratación en San Francisco.
- Malestar sindical y presión sectorial. CCOO exige recolocación interna y cuestiona que la reducción en España no se compense con otras sedes. El caso se suma a otros ERE tecnológicos, como el de Capgemini con 710 afectados.
Magnific, la plataforma que surgió en 2010 como banco de imágenes, ha vivido una profunda reconversión. En los últimos tres años pivotó desde su modelo de suscripción de stock hacia la generación automática de contenido visual con inteligencia artificial. Hoy acumula más de un millón de suscriptores de pago y 196 millones de euros en ingresos recurrentes. Unos números sólidos que, sin embargo, no han evitado un ajuste de plantilla tan brusco como simbólico.
De Freepik a Magnific: el salto a la IA deja 111 puestos atrás
La malagueña, una de las joyas del ecosistema tecnológico andaluz, había anunciado su refundación hace apenas dos meses. Joaquín Cuenca, CEO y cofundador —quien ya hizo historia al vender Panoramio a Google—, presentó entonces una ambiciosa narrativa: la economía del conocimiento dejaba paso a la economía no-collar, en la que la IA convertiría a los creativos en el motor principal de valor.
Pero la reestructuración enviada a la plantilla la semana pasada contradice ese optimismo. El expediente afecta a 111 de los 350 empleados en España (el 30% de la filial y cerca de un cuarto del total global, estimado en 450 trabajadores). La compañía guarda silencio sobre los criterios concretos y se limita a señalar que el proceso está en fase de negociación. Fuentes próximas a la dirección confirman que el giro hacia las herramientas de generación de imágenes mediante IA hace redundantes muchos puestos vinculados al antiguo modelo de licencias y catalogación de recursos gráficos.
La ‘economía no-collar’ choca con la realidad de los despidos
Es precisamente la paradoja que subraya el sindicato CCOO. «Una empresa que dice apostar por el talento debe hacerlo efectivo internamente», asegura Antonio Campano, responsable del Sector Técnico en Málaga. La organización sindical critica con dureza que se mantenga la contratación en otras sedes internacionales —especialmente en San Francisco— mientras se recorta en España, y pide datos desagregados sobre la evolución del empleo global para comprobar si se está externalizando el coste del ajuste.
La tesis de Cuenca, expuesta en el comunicado de lanzamiento de Magnific, situaba el cambio en un horizonte casi épico: «La economía industrial se centraba en el trabajo. La economía digital se centraba en el conocimiento. La economía de la IA, según Magnific, se centrará en la creatividad». Sin embargo, apenas dos meses después, ese relato convive con un ERE que afecta a perfiles técnicos y de diseño que, en teoría, serían los protagonistas de esa nueva etapa.
El sindicato insiste en que la empresa debe agotar todas las vías de de recolocación antes de recurrir a los despidos. «Este expediente no puede gestionarse como un mero ejercicio de reducción de costes. Una empresa que dice apostar por el talento debe hacerlo efectivo internamente», argumentan desde CCOO, que vigila de cerca todo el procedimiento.
La IA generativa pensada para potenciar el talento creativo termina, en casa, recortando un tercio de los puestos de trabajo.

La reconversión tecnológica en España: el ERE de Magnific no es un caso aislado
El movimiento de Magnific se inserta en una ola más amplia de ajustes. Capgemini, la consultora francesa con fuerte presencia en España, acaba de cerrar un expediente que dejará 710 bajas de una plantilla de 11.000 profesionales, concentradas en personal no asignado a proyectos y achacadas directamente a la automatización de procesos por IA. El goteo de reestructuraciones en el sector tecnológico español dibuja un paisaje en el que la promesa de la IA convive con la destrucción de puestos que no han logrado adaptarse al nuevo paradigma.
Para Málaga, el ERE de su unicornio más visible supone un golpe al relato de ciudad emprendedora y polo digital del sur de Europa. La ciudad que atrajo a Oracle, Ebury, Vodafone y Google en los últimos años asiste ahora al primer gran expediente de un gigante propio, y lo hace justo cuando Magnific presume de ser la única empresa europea en el top 11 mundial de herramientas de IA, según el ranking elaborado por la prestigiosa firma de capital riesgo Andreessen Horowitz, por delante de Midjourney o Runway.
El fondo sueco EQT, propietario del 53% desde 2020 en una operación valorada entre 200 y 300 millones de euros, respalda la estrategia de transformación hacia la IA. La incógnita es si este ERE es un ajuste puntual o el primer paso de una reestructuración más profunda que acompañe a la nueva identidad. Por ahora, los sindicatos mantienen la presión para que la reducción en España no sea la única vara de medir y se exploren vías de recolocación.
La historia de Freepik, fundada por los hermanos Sánchez Blanes y Joaquín Cuenca, es una de las más brillantes del ecosistema startup español. Su primera gran disrupción fue pasar del buscador de imágenes al banco de recursos; la segunda, este salto hacia la IA. Que ese salto se cobre un tercio de la plantilla demuestra que ni siquiera las empresas nativas digitales están exentas de la tensión entre innovación y empleo.




