La recompra de acciones está de vuelta en el Ibex 35, pero esta vez no entre las estrellas del parqué. Los últimos registros de la CNMV revelan que Repsol, Colonial y Amadeus —tres de los valores más rezagados del selectivo— han aumentado su autocartera en las últimas semanas. La estrategia busca apuntalar cotizaciones que no terminan de repuntar, pese al optimismo que trajo el acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
Desde que se anunciara el pacto en Oriente Próximo, el Ibex ha encadenado subidas, pero no todos los valores se han beneficiado. La caída del crudo y el giro monetario del BCE han penalizado especialmente a energéticas e inmobiliarias, mientras que Amadeus, ajeno al petróleo, arrastra su propia dinámica bajista. Frente a eso, la autocartera emerge como un salvavidas para enviar un mensaje al mercado.
Repsol: la autocartera como respuesta al desplome del crudo
Repsol es la gran damnificada por el acuerdo que rebajó la tensión en Irán. En las cinco últimas sesiones, sus acciones han caído un 11%, corrigiendo parte del rally alcista que la energética acumuló al calor del conflicto. Con el Brent a la baja, la presión sobre su cotización ha sido inmediata.
Los registros de la CNMV muestran un aumento significativo de su autocartera: con fecha 18 de junio, Repsol pasa a atesorar un 1,126% de sus propias acciones, frente al escueto 0,17% que comunicó en enero de este mismo año. La compañía ha multiplicado por seis sus compras en apenas cinco meses, un movimiento que delata la voluntad de frenar la sangría y apoyar un precio que el mercado no sostiene por sí solo.
Colonial y Amadeus: recompras para contener las caídas
Colonial también ha recurrido a la autocartera. La socimi, que no participa del tirón inmobiliario de otras compañías, ha cerrado con caídas en cinco de las seis jornadas bursátiles posteriores a la subida de tipos del BCE el 11 de junio. En ese contexto, la inmobiliaria elevó sus acciones propias hasta el 2,505%, desde el 1,907% declarado en abril.
Amadeus, el valor más castigado de todo el Ibex en lo que va de año, ha encadenado ocho caídas en las diez últimas sesiones. Aprovechando la debilidad, la empresa de software turístico ha reactivado las compras: su autocartera pasó del 5,75% en marzo al 6,622% actual, el mayor porcentaje entre estos tres rezagados.
La recompra de acciones en plena caída no siempre es sinónimo de confianza; a veces, es un intento desesperado por mantener la cotización a flote.
El mensaje oculto detrás de las recompras
En el mercado se suele ver la recompra de acciones como una señal de que la dirección cree que el valor está infravalorado. Sin embargo, cuando las compras llegan justo después de una racha bajista prolongada, el gesto puede leerse como un acto defensivo. En el caso de Repsol, la caída del crudo es un lastre evidente; para Colonial, el endurecimiento monetario golpea al sector; y Amadeus, con su exposición al turismo, arrastra dudas sobre la demanda futura.
Creo que el aumento de autocartera en estos tres valores tiene más de cortafuegos que de convicción profunda. Ninguno de ellos ha acompañado el movimiento alcista del Ibex, y la junta de accionistas de algunas de ellas se acerca, momento en el que tener un precio de cotización más alto puede suavizar tensiones. Además, al reducir el número de títulos en circulación, el beneficio por acción (BPA) mejora artificialmente, un detalle que no escapa a los analistas.
La CNMV mantiene la obligación de notificar cualquier cambio significativo en la autocartera, pero no pone límites más allá del porcentaje legal. El inversor particular hará bien en vigilar estas compras, porque detrás de un aumento rápido puede esconderse tanto una oportunidad como un aviso de que la empresa no encuentra otra vía para reanimar la cotización.




