Huelga de El Prat: Groundforce mantiene su segundo día de paros con 18 vuelos cancelados

La plantilla de tierra del aeropuerto de Barcelona protagoniza su segunda jornada de huelga indefinida sin avances en la negociación, con 18 cancelaciones más. Los servicios mínimos del Mitma diferencian según la ruta y el sindicato CGT denuncia el ‘grave deterioro’ de la prevenc

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La huelga indefinida del personal de tierra de Groundforce en El Prat ha sumado 18 vuelos cancelados en su segunda jornada, este miércoles.
  • ¿Quién está detrás? Groundforce (handling de aerolíneas como Air Europa, Lufthansa o Qatar Airways) y el sindicato CGT, mayoritario en el comité de empresa.
  • ¿Qué impacto tiene? Se acumulan ya 38 cancelaciones en dos días. No hay avances en la negociación y la CGT denuncia el deterioro de la prevención de riesgos laborales.

La huelga indefinida de Groundforce en el aeropuerto de Barcelona-El Prat ha cumplido este miércoles su segundo día con 18 vuelos cancelados y sin avances en las negociaciones, según ha confirmado la CGT a EFE. Los paros, que comenzaron el martes, afectan a los servicios de facturación y embarque de la base catalana y dejan ya un reguero de 38 operaciones suspendidas en pleno agosto.

El sindicato mayoritario en el comité de empresa —con más de un tercio de la representación— ha calificado el seguimiento de la movilización de “muy alto” entre los 1.179 trabajadores de la compañía. La plantilla mantiene la presión a pesar de que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (Mitma) ha establecido unos servicios mínimos que discriminan por tipo de ruta, según la instrucción dictada el 4 de agosto.

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18 cancelaciones en una sola jornada y un seguimiento ‘muy alto’

Los 18 vuelos cancelados este miércoles se suman a la veintena del martes, lo que eleva el impacto a 38 operaciones suspendidas en apenas 48 horas. El lastre se concentra en aerolíneas que contratan el handling de Groundforce en la base: Air Europa, Lufthansa, Air France, KLM, Qatar Airways o Etihad Airways figuran entre las perjudicadas.

La portavoz del comité de huelga, Esther García, ha reiterado a EFE que la decisión de ir a la huelga responde a la inacción de la dirección ante el “grave deterioramiento” de la prevención de riesgos y las condiciones de salud laboral. El sindicato denuncia que la empresa no ha movido ficha para resolver el conflicto después de meses de reclamaciones.

Por su parte, fuentes cercanas a la dirección de Groundforce no han hecho público ningún avance en las conversaciones, lo que deja la huelga indefinida en un punto muerto a las puertas del fin de semana.

Un pulso que golpea a la operativa de agosto

El aeropuerto de El Prat encara los paros en uno de los picos de tráfico del año. Las cancelaciones afectan tanto a vuelos de salida como de llegada, y la incertidumbre sobre la duración de la huelga obliga a las aerolíneas a recolocar pasajeros y revisar horarios en tiempo real. Los servicios mínimos del Mitma intentan amortiguar el golpe, pero la casuística es compleja: la norma hace distinciones entre vuelos nacionales, Schengen e internacionales, y entre las franjas horarias de mayor demanda.

La CGT insiste en que la dirección de Groundforce “sigue sin querer resolver el conflicto”, según ha declarado García, lo que anticipa más jornadas de paros si no se produce un acercamiento. La plantilla de 1.179 trabajadores mantiene un seguimiento elevado, lo que confirma que las reivindicaciones sobre prevención de riesgos calan con fuerza en el colectivo.

18 vuelos cancelados y un seguimiento ‘muy alto’ en el segundo día de una huelga que no tiene fecha de caducidad y que está tensionando la operación de agosto en El Prat.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

La huelga de Groundforce en El Prat exhibe tres aristas que conviene no perder de vista. La primera, el impacto directo en el pasajero: 38 vuelos cancelados en dos días, con la Semana Santa —perdón, con el verano— como telón de fondo. Los servicios mínimos del Mitma mitigan el daño pero no lo eliminan, y la falta de un calendario de paros definido añade incertidumbre a quienes tienen billete para los próximos días.

La segunda, la fractura entre dirección y plantilla. El argumentario de la CGT es nítido: habla de un “grave deterioro” de la salud laboral y de una empresa que, según denuncian, no se sienta a negociar. Si la empresa no mueve ficha, la huelga puede prolongarse, y agosto es un mes poco propicio para los grandes acuerdos.

Y la tercera, el mensaje que lanza el conflicto al resto de bases de handling en España. Groundforce opera en varios aeropuertos de la red de Aena, y un pulso que se alargue en Barcelona puede tener eco en otros centros de trabajo. La vicepresidencia del Mitma tiene sobre la mesa un expediente que, de no resolverse, abrirá un melón sindical en plena temporada alta.

De momento, las partes siguen enrocadas y El Prat acumula cancelaciones. La próxima ventana crítica es el fin de semana. Si no hay desbloqueo, las cifras de vuelos suspendidos seguirán escalando.


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