Mercadona lanza su mayor almacén robotizado: 54 millones y 70 robots en Vallecas

El centro semiautomatizado se sitúa en el barrio de Vallecas y tiene capacidad para gestionar hasta 5.000 pedidos diarios. La cadena refuerza así su apuesta por el comercio electrónico en plena expansión del canal online.

Mercadona ha dado un paso decisivo en su estrategia omnicanal con la puesta en marcha de su primer almacén semiautomatizado, ubicado en el barrio de Vallecas y que ha requerido una inversión de 54 millones de euros. El nuevo centro —bautizado como la ‘Colmena’— es capaz de gestionar 5.000 pedidos online al día y se apoya en 70 robots que trabajan junto a 700 empleados, en lo que supone la mayor infraestructura de este tipo de la compañía en España.

Un gigante logístico en Vallecas

El inmueble, situado estratégicamente en el sur de Madrid, se convierte en el mayor almacén online de la cadena de supermercados. Con una superficie de varios miles de metros cuadrados, alberga una flota de 70 robots de guiado autónomo (AGV) que recorren pasillos estrechos, levantan estanterías enteras de hasta 500 kilos y las acercan a las estaciones de trabajo. Los operarios, asistidos por sistemas de picking por luz y voz, completan los pedidos con mayor rapidez y precisión.

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La elección de Vallecas no es casual: la zona sur de Madrid concentra una altísima demanda de compra online y es un punto estratégico para la distribución capilar. La instalación se ha construido en menos de dos años desde que se aprobó el proyecto, un plazo récord para una infraestructura de esta complejidad técnica.

La compañía de Juan Roig ha bautizado el concepto como una «colmena» logística. La colaboración entre máquinas y empleados permite duplicar la productividad por persona respecto a un centro convencional, según cálculos internos. Los 54 millones de inversión forman parte de un plan más amplio de modernización de la cadena de suministro que Mercadona viene desplegando desde hace dos ejercicios y que ya ha supuesto mejoras en las plataformas de frío y congelado.

La inauguración del centro contó con la presencia de autoridades locales, que destacaron el impacto sobre el empleo en una zona que ha experimentado un notable proceso de transformación logística en los últimos años.

La robótica no es un experimento para Mercadona: es la respuesta a la demanda de un cliente que ya no distingue entre el lineal físico y el clic.

Reforzar el canal online

La apuesta de Mercadona por el comercio electrónico no es improvisada. La cadena lleva años ampliando su servicio a domicilio, pero este almacén supone un salto cuantitativo y cualitativo. Con capacidad para evacuar 5.000 pedidos diarios sólo desde Vallecas, la compañía multiplica su alcance en Madrid, precisamente el mercado donde la competencia online es más intensa y donde rivales como Carrefour y Amazon Fresh también están invirtiendo en logística urbana de última milla.

El centro persigue no sólo absorber el crecimiento de la demanda, sino también apretar los márgenes operativos. La automatización parcial permite manejar un mayor volumen sin aumentar en la misma proporción la plantilla, lo que reduce el coste unitario por pedido. Al mismo tiempo, los 700 puestos de trabajo creados en Vallecas, muchos de ellos de perfil técnico, suponen un importante impulso para la economía del distrito.

El rumbo de la distribución omnicanal

Hace tiempo que Mercadona tiende puentes entre sus tiendas físicas y su canal digital. El lanzamiento de la Colmena refuerza ese proceso y dibuja las líneas maestras de lo que podría ser el estándar logístico de la compañía en los próximos años. Se apoya además en en la automatización parcial del picking, una tecnología que ya usan grandes operadores como Ocado en Reino Unido, pero adaptada a las particularidades del surtido fresco —fruta, verdura, carne y pescado— que es la seña de identidad de la cadena.

Desde mi punto de vista, la decisión es acertada, pero el verdadero reto no reside sólo en los robots. La compra online de alimentación exige frescura garantizada y entregas ultrarrápidas; si el consumidor percibe que el producto no llega en el mismo estado que en el lineal, el canal digital pierde su razón de ser. Por eso, la pregunta clave es si esta instalación conseguirá reproducir la experiencia de compra presencial que millones de clientes confían a Mercadona cada día.

Tampoco hay que perder de vista a la competencia. Mientras Mercadona despliega su colmena en Madrid, sus rivales no se quedan quietos. Carrefour ha anunciado centros similares en Barcelona y Valencia, y las plataformas de delivery rápido —aunque han replegado parte de su oferta— mantienen la presión sobre las entregas en menos de una hora. La batalla logística elevará los estándares de eficiencia en todo el sector de la distribución alimentaria.

Con esta jugada, Mercadona deja claro que la digitalización del comercio minorista no es una opción, sino un imperativo. Las cifras del proyecto son sólidas y la ubicación en Vallecas le da una excelente cobertura para todo el sur de la capital. Si el modelo funciona según lo esperado, no sería extraño ver réplicas en otras plazas como Barcelona o Sevilla a lo largo de los próximos dos o tres ejercicios. La «colmena» de Vallecas puede ser el primer panal de una nueva estrategia logística que acabe por transformar la manera en que Mercadona lleva la compra hasta la puerta de casa.


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