No debía resultar una sorpresa ante los precios competitivos de Digi. Y es que la apuesta de la firma low cost la ha convertido en la tercera compañía con más suscriptores de banda ancha en España, superando a Vodafone. No es un dato menor: al fin y al cabo, durante años, MasOrange y Telefónica habían completado junto a Vodafone las denominadas ‘tres marías‘ del sector, por lo que perder su espacio en el podio ha marcado la necesidad de captar más usuarios a corto plazo.
Por eso han movilizado su propia marca low cost, Finetwork, tanto para red móvil como para fibra óptica y banda ancha. La oferta inicial para sus servicios móviles es de 5 euros al mes con 25 GB de datos; otra de 7 euros al mes con 50 GB y, finalmente, una de 9 euros al mes por 100 GB. Cierto es que de momento no compiten solo con sus rivales de otras marcas, sino también con la otra Finetwork que sigue operando en España a través de Wewi, que todavía puede utilizar la denominación comercial hasta el 3 de octubre.
Es evidente que se trata de un plan diseñado para el segmento low cost. Supone un cambio de estrategia clave que refuerza la apuesta por Finetwork, con la que confían a largo plazo no solo en volver a superar a Digi antes de que se distancie demasiado, sino también en recortar distancias con las dos operadoras que lideran el sector en volumen de usuarios en España: Telefónica y MasOrange.

Desde Vodafone inisten en que Finetwork se ha consolidado como una de las marcas más reconocidas del segmento ‘low-cost’ en España, con una elevada notoriedad impulsada en los últimos años por su patrocinio de LaLiga y otras propiedades deportivas.
El crecimiento de las ‘low cost’ como acelerador
Y es que si algo demostraban los análisis de Digi de cara a su salida a Bolsa era que el modelo low cost en las telecomunicaciones contaba con más margen de crecimiento que las operadoras tradicionales. La realidad es que existe un número limitado de clientes por captar en el mercado, por lo que ofrecer tarifas reducidas para atraer a usuarios dispuestos a recortar gastos es una de las pocas estrategias eficaces que quedan.
Es verdad que resulta complicado mantener el ritmo de crecimiento necesario para recortar distancias con los dos gigantes de la cabeza y, al mismo tiempo, dar caza de nuevo a Digi. Habrá que dar tiempo para comprobar cómo reaccionan los consumidores a las tarifas de la nueva Finetwork bajo el paraguas de Vodafone. Por otro lado, será interesante observar las decisiones de la compañía con su otra filial de bajo coste, Lowi, que por ahora mantiene su tarifa móvil más accesible al mismo precio que su nueva ‘prima’, aunque en el resto de los paquetes suele situarse cerca de un euro por encima.
¿Por qué hay dos Finetwork en España?
En cualquier caso, resulta llamativo que la empresa deba competir contra su propia marca durante al menos unos meses. La decisión de adquirir los derechos de la marca Finetwork en España se produjo mientras otra de las operadoras low cost del país, Wewi Mobile, hacía uso comercial de la misma. Un litigio legal entre ambas partes ha permitido que las dos compañías puedan explotar el nombre hasta, al menos, el mes de octubre, si bien los accionistas de Wewi confían en mantener la marca más allá de esa fecha.

El movimiento de Vodafone, por tanto, no solo busca plantar cara a sus rivales comerciales, sino también intensificar la presión sobre Wewi. La presencia de dos empresas comercializando servicios low cost bajo la marca Finetwork genera confusión en el mercado y resta valor a la insignia de cara a los clientes.
Una estrategia económica y legal
Es evidente que Vodafone juega en varios tableros de forma simultánea. Sabe que necesita captar clientes con urgencia si quiere recuperar una senda de crecimiento atractiva para los accionistas, al tiempo que busca cerrar el capítulo de su disputa legal con Wewi. Comenzar a comercializar ofertas bajo la marca Finetwork representa una vía para abordar ambos frentes a la vez.
Así, el futuro de Wewi Mobile se debate entre el proceso de reestructuración, los embargos en curso y las investigaciones penales sobre su gestión. Todo ello ocurre mientras Vodafone ultima el regreso de Finetwork al mercado con una propuesta renovada y bajo su control directo.




