INE confirma IPC España mayo 2026 en el 3,2% y eleva inflación subyacente al 3%

El dato definitivo del INE sitúa la inflación general tres décimas por encima del objetivo del BCE, en un contexto de persistencia en servicios y subyacente. El Gobierno destaca el efecto moderador de sus medidas anticrisis pese al repunte energético.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este viernes que el Índice de Precios de Consumo (IPC) cerró mayo de 2026 con una tasa interanual del 3,2%, repitiendo el registro de abril y acumulando tres meses consecutivos por encima del 3%. La lectura definitiva, idéntica a la avanzada el mes pasado, trae una sorpresa en la inflación subyacente —la que excluye alimentos no elaborados y energía—, que se eleva una décima más de lo anticipado hasta situarse en el 3%, la cota más alta desde junio de 2024.

La energía sigue contenida, pero los servicios empujan la subyacente

En términos mensuales, el IPC subió un 0,1% respecto a abril, moderando en tres décimas el repunte del 0,4% del mes anterior. El comportamiento de los precios en mayo tuvo protagonistas claros. Por un lado, el transporte —especialmente el aéreo de pasajeros, que se encareció un 25,5% interanual— y los paquetes turísticos tiraron al alza. Por otro, el vestido y el calzado, junto con los alimentos y bebidas no alcohólicas, ejercieron un contrapeso a la baja.

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Según los datos definitivos del INE, la inflación subyacente escaló dos décimas sobre abril, hasta el 3%, empujada por la persistencia en los precios de los servicios. Esta cifra deja en evidencia que el alivio energético —la electricidad cae un 5,5% y el gas natural un 9,7% interanual— no está siendo suficiente para domar el resto de la cesta de consumo.

Los combustibles líquidos se dispararon un 48,8% en el último año, reflejo directo del shock de la guerra de Irán, mientras que partidas como joyería (+27,2%) o recogida de basuras (+26,6%) registraron incrementos muy superiores al promedio. En el extremo opuesto, las frutas tropicales (-18,2%) y el butano (-15,4%) encabezaron los descensos.

Gobierno y agentes sociales: prórroga de medidas más allá de junio

El Ejecutivo ha puesto en valor el efecto amortiguador de su plan anticrisis. Según sus estimaciones, las medidas del Plan de Respuesta a la guerra moderan la inflación general en algo más de un punto porcentual. El Ministerio de Economía destacó que la apuesta por las renovables mantiene la electricidad y el gas en terreno negativo, calificándolo como un «escudo frente al impacto de la guerra de Irán».

En paralelo, el Gobierno ha iniciado una ronda de reuniones con sectores afectados para decidir la continuidad del plan más allá del 30 de junio. Esta semana se ha reunido con las patronales de transporte, logística y distribución, y en las próximas semanas se sentará con los sectores energético, agroalimentario e industrial. La intención, según fuentes del Ejecutivo, es «adaptar» las ayudas a la nueva realidad de precios.

inflación subyacente España

Conviene recordar que, desde el 1 de junio, ya se ha iniciado la desactivación gradual de las rebajas en el Impuesto Especial sobre la Electricidad y en el IVA de la electricidad y el gas. Las medidas sobre carburantes, el bono social eléctrico reforzado y las ayudas a agricultores y transportistas se mantienen, por ahora, hasta el 30 de junio.

Análisis: una inflación resistente que pone a prueba al BCE

La fotografía que deja el IPC de mayo es la de una inflación que se niega a bajar del 3%. El dato de subyacente en el 3% es, a mi juicio, la señal más relevante: indica que las presiones de demanda interna y el tirón de los servicios —muy ligado al turismo y al ocio— mantienen una inercia que la caída de los precios energéticos no logra compensar del todo.

Si miramos la tasa a impuestos constantes, la inflación se sitúa en el 4,4%, 1,2 puntos por encima del IPC general. Eso significa que las rebajas fiscales están ocultando una parte significativa de la presión real sobre los precios. Cuando esas ayudas se retiren, el índice podría dar un salto al alza que complique aún más el panorama para el BCE.

En el frente regional, solo cuatro comunidades autónomas bajaron del 3% en mayo: Asturias, Murcia, La Rioja y Extremadura, más Ceuta. Madrid, con un 3,8%, lidera las tasas más altas, reflejo de un mercado de servicios especialmente tensionado. Esta dispersión geográfica añade ruido a la política monetaria única de la eurozona.

El BCE, que celebrará su próxima reunión el 17 de julio, se encuentra en una encrucijada. La inflación subyacente en máximos de dos años y la guerra de Irán elevan el riesgo de que los precios sigan anclados por encima del objetivo del 2% durante más tiempo del deseado. Cualquier mención en las actas a una posible pausa en los recortes de tipos tendría un impacto directo en la prima de riesgo española y en la financiación del Tesoro.

La subyacente en el 3% rompe la narrativa de desinflación rápida que sustenta las expectativas de recorte de tipos del BCE para la segunda mitad de 2026.

La pregunta que flota en el mercado es si esta resistencia de los precios es estructural —ligada a la fortaleza del consumo y los márgenes empresariales— o si responde a un repunte temporal por factores como los paquetes turísticos. El hecho de que la inflación alimentaria se modere al 2,2% (cuatro décimas menos que en abril) apunta a que el shock de oferta de materias primas se va diluyendo, pero los salarios y los servicios mantienen la presión.

Para el inversor en renta fija, el escenario es delicado: una subyacente pegajosa reduce el atractivo de los bonos a largo plazo y puede elevar la prima de riesgo si el mercado descuenta que el BCE tendrá que ser más cauto. España, con un rating A3 de Moody’s y perspectiva estable desde mayo, se juega en los próximos meses la credibilidad de su perfil de desinflación.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El IBEX 35 ha cerrado la sesión del viernes prácticamente plano (+0,1%), en 11.050 puntos, sin reaccionar de forma significativa a un IPC que ya estaba ampliamente descontado. El bono español a diez años cotiza al 3,45%, con la prima de riesgo en 82 puntos básicos, sin cambios relevantes.

Clave técnica: La inflación subyacente en el 3% rompe la resistencia psicológica que el consenso de analistas había situado en el 2,9%. El mercado de futuros descuenta ahora dos bajadas de tipos del BCE en 2026, frente a las tres que proyectaba en enero. Si la subyacente no cede en junio, la expectativa de recortes podría reducirse a una sola.

Apunte macro: La prima de riesgo española, en 82 puntos básicos, se mantiene lejos de los 65 puntos que llegó a registrar en marzo. Una subida sostenida de la subyacente podría poner en riesgo la perspectiva estable del rating A3 que Moody’s asignó en mayo, si el organismo percibe un deterioro en la capacidad de desinflación de la economía española.


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