El Ibex 35 ha cerrado la sesión del viernes en los 18.764,40 puntos, nuevos máximos históricos que superan el registro de febrero. La subida del 2,59% en una sola jornada devuelve al selectivo español a niveles que no se veían desde antes del estallido del conflicto en Oriente Próximo.
La noticia que ha encendido la mecha compradora llegó de madrugada: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en redes sociales la cancelación de los ataques programados contra Irán tras alcanzar un principio de acuerdo de paz. El mensaje, difundido en la madrugada del viernes, asegura haber mantenido conversaciones al más alto nivel con el liderazgo iraní para aprobar los puntos finales del pacto. Desde Teherán no ha habido confirmación oficial, pero los mercados han reaccionado con un alivio contundente.
El barril de Brent, referencia en Europa, se desplomó un 3,60% hasta los 87,15 dólares, perforando a la baja la barrera psicológica de los 90 dólares por primera vez en semanas. El West Texas Intermediate (WTI) estadounidense acompañó la caída con un retroceso del 3,68% hasta los 84,49 dólares. En paralelo, el gas natural TTF negociado en Países Bajos se dejó un 6,30% hasta los 46,70 euros por megavatio hora, completando una jornada de alivio generalizado en las materias primas energéticas.
El acuerdo que mueve el crudo y dispara al IBEX 35
La conexión entre el principio de acuerdo en Oriente Medio y la bolsa española es directa. El Ibex 35 arrastra una correlación inversa con el precio del petróleo desde que la ofensiva sobre Irán disparó la volatilidad en febrero. Cada escalada bélica encarecía el crudo y castigaba a los valores más expuestos al ciclo económico: aerolíneas, acereras y constructoras. La tregua deshace ese nudo.
Acciona Energía lideró las subidas con un +13,07%, seguida de Acciona (+10,37%), IAG (+7,13%), ArcelorMittal (+5,83%) y Banco Santander (+5,29%). Es el mapa exacto de los valores que más sufrieron durante los peores momentos del conflicto. Solo cuatro compañías cerraron en rojo: Repsol (-4,90%), la más perjudicada por el abaratamiento del crudo, Naturgy (-0,41%) e Iberdrola (-0,10%), junto a Puig (-0,06%).
La sesión fue de libro. A las 10.18 horas, el índice rompió la barrera de los 18.795 puntos, el nivel intradía más alto de su historia. El cierre en los 18.764,4 puntos deja un saldo semanal del +2,3% y consolida al selectivo madrileño como uno de los índices con mejor comportamiento en lo que va de junio.
La sesión del viernes condensa en unas horas lo que los inversores llevaban meses esperando: un alivio geopolítico con capacidad de devolver al Ibex 35 a la senda de los máximos.

El Brent en 87 dólares: ¿punto de inflexión o simple tregua?
Aquí es donde conviene separar la euforia de la realidad. El anuncio de Trump no tiene confirmación por parte de Irán. La historia reciente aconseja cautela. Hemos visto principios de acuerdo en otras regiones que se deshicieron en cuestión de días. Si Teherán no respalda públicamente el pacto en las próximas horas, el Brent puede recuperar los 90 dólares con la misma velocidad con la que los ha perdido.
Norbert Rücker, director de investigación de Julius Baer, apunta en su último comentario que 2026 ha sido el año en que el factor impredecible más temido del mercado petrolero finalmente ha impactado. Añade que el mercado energético ha respondido bien hasta ahora, generando un mensaje de resiliencia en medio de la incertidumbre. Comparto esa lectura, pero con un matiz: la resiliencia se ha construido sobre expectativas de desescalada, no sobre hechos consumados.
La prima de riesgo española ha recogido el alivio con una caída hasta los 42,45 puntos básicos, el nivel más bajo en meses. El bono español a 10 años cotiza en el 3,419%, un movimiento que refleja la combinación de menor presión inflacionista vía energía y mayor apetito por el riesgo periférico europeo. Si el acuerdo se consolida, la referencia de los 40 puntos básicos está al alcance.
SpaceX, IPC y el telón de fondo de la sesión
La jornada del viernes no fue solo geopolítica. En el ámbito macroeconómico, el INE confirmó que el IPC se mantuvo en mayo en el 3,2% interanual, encadenando tres meses por encima del 3%. Es una cifra incómoda para el BCE justo cuando el abaratamiento del petróleo empezaba a dar margen para nuevos recortes de tipos. La inflación subyacente sigue sin ceder, y eso mantiene viva la incógnita sobre la próxima reunión del supervisor en Fráncfort.
Al otro lado del Atlántico, Wall Street vivió el estreno bursátil de SpaceX, la mayor OPV de la historia. La compañía aeroespacial de Elon Musk levantó 75.000 millones de dólares (unos 64.953 millones de euros) y atrajo una demanda de más de 350.000 millones. La acción se disparó un 11% en su debut en el Nasdaq, un acontecimiento que insufló optimismo adicional a las plazas europeas. El Dow Jones subió un 0,68%, el S&P 500 un 0,44% y el Nasdaq un 0,06%.
No es un dato menor. Cuando el mercado es capaz de absorber una OPV de este calibre y simultáneamente celebrar una tregua en Oriente Medio, la señal de apetito por el riesgo es inequívoca. El euro se apreció ligeramente hasta los 1,1580 dólares, el oro repuntó un 3,12% hasta los 4.242 dólares por onza —sí, el metal precioso subió a pesar del optimismo, lo que sugiere que no todos los inversores se fían de la noticia— y el bitcoin recuperó los 64.000 dólares.
El mapa sectorial: quién gana y quién pierde con el acuerdo
El cierre del viernes dibuja un mapa sectorial muy definido. Las energéticas integradas, con Repsol a la cabeza, sufrieron el castigo lógico de un crudo a la baja. Es la otra cara de la moneda: lo que es bueno para IAG y las aerolíneas es malo para quien produce y vende petróleo. Las utilities como Iberdrola y Naturgy, que se habían comportado como refugio durante las tensiones geopolíticas, perdieron atractivo relativo frente a valores más cíclicos.
En el lado ganador, la banca española firmó una sesión brillante. Banco Santander subió un 5,29%, una reacción que va más allá del alivio geopolítico. La caída de la prima de riesgo y la mejora de las expectativas económicas para España refuerzan la tesis de inversión en el sector financiero doméstico. Si el BCE retoma los recortes de tipos en la segunda mitad del año, como descuenta el mercado, los bancos podrían beneficiarse de un doble efecto: menor riesgo soberano y mayor actividad crediticia.
En el Mercado Continuo, Grifols acaparó atención con el anuncio de que su joint venture en Egipto elevará la inversión hasta los 460 millones de euros, con el objetivo de alcanzar 40 centros de donación de plasma y una capacidad de recolección de tres millones de litros hasta 2029. Un proyecto que refuerza la diversificación geográfica de la compañía catalana.
Europa se suma al rally y la lectura de fondo
El Ibex 35 no estuvo solo. La euforia se extendió por las plazas europeas: el Euro Stoxx 50 subió un 2,16%, el DAX alemán un 1,76%, el CAC 40 francés un 1,83% y el FTSE MIB italiano un 1,97%. El FTSE 100 británico avanzó un 1,63%. Es un movimiento coral que confirma que el mercado está comprando la tesis del fin del conflicto, no solo en Madrid sino en todo el continente.
¿Tiene sentido tanto optimismo? A mi juicio, la sesión del viernes es un anticipo de lo que podría ser un verano de alivio en las bolsas europeas si el acuerdo se materializa. Pero también es un recordatorio de la fragilidad de este rally: todo depende de un mensaje en redes sociales y de una confirmación que no ha llegado. La próxima comparecencia de Lagarde ante el Parlamento Europeo, prevista para la semana que viene, será clave para medir hasta qué punto Fráncfort descuenta ya el nuevo escenario energético.
La clave técnica para el Ibex 35 está en los 18.800 puntos. Si logra cerrar una sesión por encima de ese nivel con volumen, la resistencia psicológica queda atrás y el camino hacia los 19.000 puntos se despeja.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre: El Ibex 35 cierra la sesión del viernes en los 18.764,40 puntos, un 2,59% al alza en la jornada y un 2,3% en la semana. Es el nivel más alto desde el pasado 26 de febrero de 2026.
Clave técnica: El índice ha superado la resistencia de los 18.500 puntos con un volumen de contratación elevado. La siguiente parada son los 19.000 puntos, pero necesita confirmación por encima de los 18.800 en cierre diario para validar la ruptura de forma consistente.
Apunte macro: La prima de riesgo española se sitúa en los 42,45 puntos básicos, su nivel más bajo desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo. El bono a 10 años cotiza en el 3,419%, y la expectativa de recortes adicionales del BCE gana fuerza si el Brent se mantiene por debajo de los 90 dólares.




