Crece la presión sobre Adif en Galicia: averías constantes y un ‘muro’ que frena la competencia

La ruta gallega sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes de la alta velocidad en España. A pesar de la importancia estratégica que tiene para Renfe —al constituir su último monopolio en los grandes corredores del país—, la compañía pública sabe que el servicio debe funcionar a la perfección. Sin embargo, las severas críticas de FACUA por la falta de puntualidad señalan directamente a Adif, no solo por las deficiencias en el mantenimiento, sino por la ausencia de un proyecto definido para modernizar la infraestructura.

FACUA Galicia se ha dirigido a la Dirección General de Adif para reiterarle la necesidad de ejecutar con urgencia las intervenciones pertinentes que garanticen una mejora real de la red ferroviaria gallega. La asociación advierte de que las incidencias tanto en las vías como en el propio material rodante generan demoras de forma prácticamente constante, lo que perjudica los desplazamientos de miles de usuarios tanto en el ámbito autonómico como en los trayectos interurbanos hacia otras comunidades.

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Según la organización de consumidores, no se trata de un episodio aislado. ‘Como muestra, el último incidente ocurrido en la línea que une Lugo con Vigo y Madrid provocó que los pasajeros acumularan más de seis horas de retraso. FACUA Galicia subraya que este es solo uno de los muchos ejemplos de averías en la red gallega, las cuales se han convertido en una constante en los últimos años’.

Esta situación acarrea además un notable impacto económico. Las demoras recurrentes de Renfe terminan por encarecer los costes operativos de la compañía pública, que debe asumir las indemnizaciones a los viajeros. Asimismo, la antigüedad del trazado en este corredor frena la entrada de nuevos competidores, al tratarse de uno de los pocos tramos de altas prestaciones que conserva el ancho ibérico.

La lentitud en la adaptación de las vías

FACUA ha incidido en que la Ley 38/2015, de 29 de septiembre, del Sector Ferroviario, establece entre los principios que deben regir las políticas públicas que ‘los servicios de transporte ferroviario de viajeros y de mercancías se realicen con eficacia, continuidad y en condiciones idóneas de seguridad’, lo que debería obligar a Adif a adoptar las medidas correctoras en el menor plazo posible.

Varias personas observan una pantalla informativa en la Estación de Madrid - Puerta de Atocha - Almudena Grandes a cargo de ADIF, a 30 de agosto de 2025, en Madrid (España). Fuente: Europa Press
Varias personas observan una pantalla informativa en la Estación de Madrid – Puerta de Atocha – Almudena Grandes a cargo de ADIF, a 30 de agosto de 2025, en Madrid (España). Fuente: Europa Press

La delegación gallega de la asociación recuerda asimismo que un transporte público eficiente genera externalidades positivas para el conjunto de la sociedad, como la reducción de emisiones contaminantes, el alivio de la congestión viaria y la vertebración territorial en condiciones de igualdad. A su juicio, garantizar un servicio óptimo constituye una vía fundamental para dar cumplimiento al artículo 19 de la Constitución española, relativo a la libertad de circulación y residencia.

En la misma línea, el artículo 3 de la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público, obliga a las administraciones a actuar bajo premisas de ‘eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación’, prestando un ‘servicio efectivo a la ciudadanía’ y garantizando la ‘eficiencia en la asignación y utilización de los recursos públicos’. Por todo ello, FACUA insta a Adif a desplegar de forma inmediata las actuaciones necesarias para consolidar la red gallega.

El reto de las vías gallegas para Adif

Las reticencias sobre el estado de la infraestructura en Galicia no proceden en exclusiva de los colectivos de usuarios. Meses atrás, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ya instó a Adif a presentar un calendario concreto para la conversión de las vías, con el objetivo de facilitar la llegada de operadores privados. Sin esta adaptación, las alternativas a la empresa pública quedan supeditadas en exclusiva a los trenes Avril de Talgo, los únicos capacitados actualmente para circular por vías de ancho variable.

Ave de Renfe, en el punto donde ocurrió el accidente en Adamuz. Agencias
Ave de Renfe, en el punto donde ocurrió el accidente en Adamuz. Agencias

El cuello de botella es evidente en un contexto en el que Bruselas prioriza la liberalización de los grandes ejes ferroviarios europeos para trasvasar viajeros desde el avión y el vehículo privado hacia el tren. A tenor del crecimiento del volumen de pasajeros en los corredores donde ya compiten Ouigo e Iryo, la modernización del trazado gallego se perfila como una tarea crítica para hacer viable la competencia.


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