PharmaMar se desplomó un 22,14% en la sesión del viernes tras comunicar a la CNMV que el ensayo fase III Lagoon, que evaluaba su fármaco estrella Zepzelca (lurbinectedina) en cáncer de pulmón de célula pequeña metastásico en recaída, no alcanzó el objetivo principal de supervivencia global. La acción cerró en 67 euros, lo que supone un desplome hasta los niveles de septiembre de 2024, y llegó a tocar los 64 euros en los momentos de máxima presión vendedora.
El ensayo Lagoon y lo que estaba en juego
El estudio Lagoon, ya en fase III, representaba una oportunidad de expansión del uso de lurbinectedina más allá de la primera línea de mantenimiento. En concreto, se dirigía a pacientes con cáncer de pulmón microcítico metastásico que ya habían recaído, una población para la que las opciones terapéuticas son limitadas.
Según el hecho relevante remitido al supervisor bursátil, la molécula no logró demostrar una ventaja estadísticamente significativa en supervivencia global, ni en monoterapia ni en combinación con irinotecan, frente al brazo control. PharmaMar subraya que se trataba de un contexto clínico distinto al del ensayo IMforte, que evaluó el fármaco como mantenimiento en primera línea junto a atezolizumab.
Ese otro estudio, cuyos resultados ya respaldaron la aprobación completa por parte de la Comisión Europea y de la FDA estadounidense, había mostrado una reducción del 46% en el riesgo de progresión de la enfermedad o muerte y del 27% en el riesgo de muerte frente a la terapia de mantenimiento con atezolizumab en solitario. La compañía insiste en que el revés del Lagoon no afecta a esa indicación ya aprobada.
El mercado ha descontado de un plumazo la promesa de una segunda indicación oncológica que podía multiplicar las ventas de Zepzelca a medio plazo.
El mercado castiga sin matices
La reacción bursátil fue inmediata y severa. Las acciones pasaron de cotizar planas a hundirse más de un 20% en cuestión de minutos. El valor no había registrado un castigo semejante desde hace cerca de dos años. Con el cierre en 67 euros, la capitalización bursátil de la biotecnológica presidida por José María Fernández Sousa-Faro se redujo en más de 300 millones de euros en una sola jornada.
Los inversores valoraban implícitamente una ampliación del etiquetado oncológico más allá de la primera línea de mantenimiento. Al esfumarse esa expectativa, el castigo fue instantáneo, pese a que el grueso de los ingresos actuales de Zepzelca procede precisamente de la indicación que permanece intacta.

Lo que significa para el pipeline de PharmaMar
Más allá del golpe inmediato, el fracaso del ensayo Lagoon agita la estrategia de crecimiento de la compañía. Lurbinectedina es el activo comercial más relevante de PharmaMar, y la hoja de ruta del equipo directivo pasaba por ampliar su uso a varias líneas de tratamiento en cáncer de pulmón microcítico. El tropiezo obliga a revisar las proyecciones de ventas a medio plazo y pone más presión sobre el resto del pipeline, que incluye compuestos en fases más tempranas.
En un sector donde los fallos en fases avanzadas no son una excepción —basta recordar los reveses que experimentaron en su día otras biotecnológicas como Oryzon o Grifols con distintos activos—, la lección es clara: la diversificación del pipeline y la capacidad de absorber fracasos sin hipotecar la cuenta de resultados marcan la diferencia entre supervivientes y damnificados bursátiles.
PharmaMar tiene ahora la oportunidad de dar explicaciones detalladas a analistas e inversores en la teleconferencia que ha convocado para el lunes 15 de junio. En esa cita deberá aclarar si los datos del Lagoon abren alguna ventana terapéutica adicional o si, por el contrario, debe redirigir recursos hacia otras áreas.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La teleconferencia del 15 de junio, donde la dirección desgranará los resultados completos del ensayo y su impacto en la estrategia de desarrollo clínico.
- Reacción del valor: La acción se ha movido a niveles no vistos desde 2024. El mercado está revaluando el potencial de crecimiento del fármaco, y cualquier señal de que el castigo ha sido excesivo podría desencadenar una compresión de múltiplos.
- Precedente sectorial: En biotecnología, las caídas superiores al 20% por fallos en fase III no son infrecuentes. Compañías como Oryzon o Grifols han vivido episodios similares; la clave está en la rapidez con la que logran reorientar su pipeline tras un traspié.





