Los consumidores ya están advirtiendo a Mercadona, Carrefour y Lidl que el precio ya no es el rey de la cesta de la compra. En este sentido, las presiones financieras siguen siendo en la actualidad un factor clave para los consumidores, y se prevé que la inflación en Europa todavía se mantenga elevada. Al menos a corto plazo, la preocupación por el coste de la vida continuará afectando la confianza y el gasto de los consumidores.
Cada vez son más los europeos que se identifican con un gasto más cauteloso, y analizan con mayor detenimiento la relación calidad-precio de los productos que están en los lineales de las diferentes cadenas de distribución. No obstante, el consumidor no siempre toma decisiones basándose únicamente en el precio, y esto conlleva que Mercadona, Carrefour y Lidl vuelvan a replantearse su estrategia.
«La mayoría de los consumidores europeos tienen una visión negativa de la situación mundial, y predominan las opiniones negativas sobre las perspectivas económicas de sus países, lo que genera incertidumbre sobre el futuro y afecta la confianza del consumidor. El sentimiento negativo es mayor en España y Francia», apuntan los expertos de Innova Market Insights ante los cambios de comportamiento de los consumidores.

Impacto para Mercadona, Carrefour y Lidl por el comportamiento de gasto del consumidor en Europa
En este contexto, la mayoría de los europeos buscan activamente maneras de optimizar sus gastos y, por el momento, son cuidadosos con lo que gastan tanto en alimentos como en bebidas frente a lo que gastaban hace un año. Concretamente, las tendencias de gasto indican que más de tres de cada cinco personas son más cuidadosas al evaluar si un producto merece la pena y comparan precios incluso en artículos pequeños.
Siguiendo esta línea, los consumidores más jóvenes son los primeros en adoptar enfoques más flexibles para gestionar sus gastos, siendo más propensos que las generaciones más mayores a recortar gastos en algunas áreas para aumentarlos en otras, y así conseguir alternar entre versiones premium y económicas del mismo producto. Un comportamiento que está afectando ya a los lineales y a los tickets finales de Mercadona, Carrefour y Lidl.
Los consumidores están dispuestos a invertir más en características, beneficios y experiencias que consideren valiosa esa compra
Innova Market Insights
Lo que realmente está sucediendo en los lineales de Mercadona, Carrefour y Lidl es que más de la mitad de los consumidores se inclinan por comprar marcas blancas. Desde Innova Market Insights apuntan a que, «al intentar reducir gastos, los europeos se limitan principalmente a comprar artículos esenciales y marcas más baratas. Dado que los consumidores europeos sopesan las opciones con mayor detenimiento, las marcas deben hacer que el valor sea visible y tangible.
Asimismo, los consumidores europeos que gastan más en alimentos y bebidas no lo hacen solo por el aumento de precios que están realizando Carrefour y Lidl; sino que una alimentación más saludable y la cocina casera son las principales razones, mientras que la frescura, la procedencia local y las etiquetas más claras son características clave por las que están dispuestos a pagar más.

Fuente: Mercadona
«Dos de cada cinco consumidores en Europa afirman que vale la pena pagar más por los productos frescos, mientras que uno de cada cuatro opina que los productos de producción local merecen un precio superior. Los europeos también están dispuestos a pagar más por productos con menos ingredientes artificiales, lo que refleja las tendencias actuales de gasto de los consumidores», señalan desde Innova.
¿Cómo pueden atraer a los consumidores Mercadona, Carrefour y Lidl?
En Europa, las elecciones en cuanto a alimentos y bebidas, como el consumo de más proteínas, el uso de productos que mejoran el estado de ánimo y la compra de productos de mayor calidad, son factores que impulsan un mayor gasto entre las generaciones más jóvenes que entre las mayores. Los millennials son más propensos a afirmar que comprar alimentos de mayor calidad es una razón por la que gastan más, con un 22%, especialmente en comparación con los baby boomers, con un 6%.
Si bien las distintas actitudes hacia el valor exigen que tanto Mercadona como Carrefour y Lidl adapten estrategias de producto y comunicación específicas para satisfacer eficazmente las necesidades de los diferentes grupos. Las tendencias de gasto de los consumidores muestran que la Generación Z está más dispuesta a pagar por la funcionalidad y la experiencia en alimentos y bebidas que los baby boomers.

Las cadenas de distribución Mercadona, Carrefour y Lidl, deben comprender su posición dentro del proceso de toma de decisiones de los consumidores europeos, que suele ser más complejo, para mantener y fortalecer su relevancia. Existen oportunidades de premiumización en el sector de alimentos y bebidas, aunque se requiere un enfoque específico, ya que existen diferencias clave entre las generaciones más jóvenes y las mayores en cuanto a dónde invertirán y qué productos están dispuestos a pagar más.




