La desaparición hasta nuevo aviso de Avlo, el servicio «low cost» de Renfe, en la ruta que conecta Madrid y Barcelona, sigue teniendo un efecto claro en todo el sector. La presencia de esta opción de la empresa pública obligaba a bajar los precios de los competidores, y ponía más plazas baratas a disposición de los usuarios. Ahora la CNMC ha avisado de que, además de reducir la cantidad de billetes vendidos en esta ruta, la situación ha hecho que un mayor número de usuarios recurran a sus vehículos personales.
El vehículo privado continúa siendo la opción dominante en muchos trayectos: todavía 18,9 millones de viajeros lo eligen en las rutas de alta velocidad Madrid-Barcelona, Madrid-Valencia, Madrid-Alicante, Madrid-Sevilla y Madrid-Málaga, según concluye un informe de la CNMC sobre la competitividad del transporte ferroviario de viajeros, a partir de un modelo de coste generalizado que permite estudiar la competitividad del tren frente al coche, el avión y el autobús.
Según la comisión, en 2024, su dato anual más reciente, el tren alcanzó una cuota modal del 56,5% en los desplazamientos de larga distancia, aún insuficiente para cumplir los objetivos de España de sostenibilidad y descarbonización del transporte. Sin embargo, si el coche internalizara los costes que genera, en la misma proporción en que lo hace el tren, el ferrocarril sumaría 4,5 millones de viajeros y elevaría su cuota modal entre 7,5 y 10,8 puntos porcentuales en esos corredores.

Si bien la CNMC ha querido insistir en la necesidad de traspasar algunos costes del uso del vehículo privado a los usuarios para equipararlos, la realidad es que el aumento de los precios de la alta velocidad en algunas rutas claves ha sido evidente. El caso más evidente es el de la ruta Madrid-Barcelona, pues la conexión entre la capital y la Ciudad Condal es también la más importante y la más usada de las rutas del país. Pero los precios no han hecho más que aumentar, a pesar de las ofertas puntuales de algunas de las empresas, como Ouigo, la otra «low cost» del corredor, Iryo o la propia Renfe.
EL RETO DE RECUPERAR EL AVLO
De momento, desde Renfe y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible no hay señales de que el servicio de Avlo vuelva a funcionar a corto plazo. Al mismo tiempo, las medidas recomendadas por la CNMC para recuperar los viajeros que se han trasladado de vuelta al vehículo privado no son especialmente populares, por lo que no es probable que se apliquen con un año electoral a las puertas. Además, los conductores ya están sufriendo su propio aumento de precio por el efecto que la crisis en Irán está teniendo sobre la gasolina.
Por tanto, recuperar la opción «low cost» de Renfe es clave para la buena salud de esta ruta. El problema es que los trenes usados para prestar este servicio dependen de Talgo, y la reparación de los mismos se realiza en talleres que probablemente tengan que compartir con Iryo. En esta situación, los usuarios no deben ser demasiado optimistas en cuanto a la recuperación del servicio.

Mientras tanto, no solo Ouigo, Iryo y los vehículos propios le ganan terreno. El avión también ha recuperado una parte de su fuerza en este corredor, pues los precios se han acercado lo suficiente para al menos revisar la opción en este tipo de situaciones. Este año, la situación ha estado todavía más marcada en el primer trimestre, por los efectos que el accidente en Adamuz y las posteriores limitaciones de velocidad impuestas por Adif han tenido sobre los trenes.
RENFE PIERDE USUARIOS POR LOS VIAJES MÁS LARGOS
El informe de la CNMC también señala que la lentitud de los trenes tras el accidente también ha marcado la compra de billetes. Según la comisión, para mejorar la competitividad del tren frente a otros medios, los tiempos de viaje y la fiabilidad son también cruciales. Los primeros han aumentado respecto a los mejores registros históricos del ferrocarril, lo que ha reducido la demanda, según estimaciones de la CNMC, hasta 1,54 millones de viajeros. Además, los viajeros incorporan los retrasos (fiabilidad) en la toma de decisiones sobre el transporte que utilizarán.
Por ello, se recomienda al administrador de las infraestructuras que recupere y mantenga las mejores condiciones de operación en las líneas de alta velocidad y refuerce los incentivos y penalizaciones vinculados a la puntualidad. Es una nueva exigencia sobre Adif, que va de la mano de la presión sobre la encargada de las vías de tren para modernizar los rieles del norte de España.
LAS VENTAJAS INDISCUTIBLES DEL COCHE FRENTE A LAS EXIGENCIAS DE EUROPA
La realidad es que, a pesar de arreglar todos los problemas que señala la CNMC, hay un porcentaje de usuarios que Renfe no puede recuperar. Como recuerda la comisión, el coche otorga al viajero la ventaja de iniciar su trayecto desde casa y concluirlo en el destino final.
Pero si se quiere cumplir con el sueño de Renfe y Europa, hay que hacer más. La comisión ha señalado que, para atraer usuarios, debería mejorarse la integración del tren con otros modos de transporte público que cubran la primera y la última milla del viaje (con coordinación de horarios, información accesible y sistemas sencillos de reserva y compra de billetes).
La liberalización ferroviaria ha reducido las tarifas y ampliado la oferta, pero el vehículo privado sigue siendo muy competitivo en los viajes grupales o familiares. Otra recomendación del informe es, pues, insistir en políticas comerciales específicas para este segmento. En el caso del viajero de negocios, resultan clave el número de frecuencias, la fiabilidad del servicio y la experiencia a bordo, por ejemplo, disponer de una buena conectividad durante el trayecto.




