Bolt está en una situación compleja. La plataforma de VTC acaba de iniciar su desembarco en el País Vasco, en un momento en el que se plantea revisar el reglamento en el territorio y en el que los taxistas protestan contra la presencia de las otras dos aplicaciones de la llamada ‘nueva movilidad’. Su presencia puede ser una oportunidad de negocio, pero también puede aumentar la tensión en el sector.
De momento solo se confirma la presencia de los vehículos eléctricos de la empresa en Bilbao. Es un paso evidente, pues poco a poco el País Vasco ha aumentado el número de las licencias de VTC en activo en la comunidad autónoma, alcanzando las 702 a principios del mes de junio. Es un número que cada día se acerca más al total de licencias de taxi en la región, por lo que no debería ser una sorpresa que estos muestren preocupación ante la llegada de la plataforma.
Pero llega en un momento en el que la plataforma tendrá que lidiar con la presión en la calle del sector del taxi. Aunque en el País Vasco no tienen el peso que han conseguido en Cataluña, donde incluso han sido clave para la aprobación de la nueva ley de transporte de vehículos de nueve pasajeros, conocida como ‘ley taxi’, la presión es evidente, sobre todo porque antes de la llegada de Bolt ya se había alcanzado el número de un vehículo de VTC por cada cuatro taxis en la comunidad.

Lo peor para los taxistas es que el dato de las licencias de Uber, Cabify y Bolt sigue teniendo una tendencia al alza. En total, las licencias de VTC en el País Vasco han crecido un 101,72 % desde principios de año, a un ritmo del 12,7 % mensual desde enero. Por el contrario, el número de taxis se ha reducido un 3,23 %, lo que dibuja un futuro, no necesariamente cercano, en el que un número alcance al otro.
Se acelera la llegada de las VTC al País Vasco
La llegada de Bolt seguramente acabe por acelerar todavía más el crecimiento del número de VTC en la comunidad autónoma. No es una pieza menor dentro del rompecabezas del sector, que sigue buscando comunidades en las que expandir su presencia. A esto se suma que internamente las plataformas de la ‘nueva movilidad’ buscan opciones que puedan cubrir sus ingresos en caso de que se apruebe la ley catalana, que los expulsaría de una ciudad tan importante para su negocio y para el turismo como es Barcelona.
Pero a medida que Uber, Cabify y Bolt han ido aumentando su presencia en el País Vasco, también han aumentado las protestas de los taxistas. Es un reto difícil de ignorar, y que puede marcar las decisiones en el futuro de las tres empresas en España. Asimismo, han comentado la necesidad de un reglamento nacional para todo el sector, que puede servir para evitar que la presión y las decisiones en cada comunidad sean diferentes, y que, por tanto, deban operar de forma distinta.
¿Cuánto crecen Uber, Cabify y Bolt en cada comunidad?
En términos generales, la tendencia en la mayoría de las comunidades autónomas muestra un retroceso o estancamiento del sector del taxi frente a una expansión notable de las licencias VTC. En el primer semestre de 2026, Cataluña destaca por registrar la mayor caída absoluta en licencias de taxi, perdiendo 1.282 unidades, mientras que sus VTC aumentaron en 360. Andalucía sigue un patrón similar con una reducción de 237 taxis y un incremento de 752 VTC. Por el contrario, Madrid es una de las pocas regiones donde el taxi ha crecido ligeramente (119 licencias) de forma simultánea a un fuerte aumento de las VTC (722 licencias).

En otras regiones, el crecimiento de las VTC ha sido proporcionalmente masivo, como en la Comunidad Valenciana, que sumó 879 licencias, y Castilla-La Mancha, que incorporó 585. Territorios como Galicia (455) y Asturias (374) también han visto un incremento significativo de VTC durante la primera mitad del año. Existen casos excepcionales como Canarias, donde no constan licencias de VTC y el taxi ha disminuido en 143 unidades, o Baleares, donde ambos sectores han sufrido ligeras caídas en sus cifras totales durante el semestre.
En regiones con menor volumen, como Cantabria, Aragón o La Rioja, los cambios han sido más moderados, aunque se ha mantenido la tónica de crecimiento en el sector VTC.




