Airbnb ha conseguido, de momento, una pequeña victoria legal en territorio español. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha señalado que la circular que el Ayuntamiento de Sevilla ha enviado a los propietarios de Viviendas de Uso Turístico (VUT) pidiendo que cambien su clasificación de uso residencial a terciario no es compatible con las normativas del sector en Andalucía.
Según la CNMC, este requisito introduce restricciones no previstas en la normativa turística andaluza y aumenta las cargas para los operadores. Además, podría ser incompatible con el Plan General de Ordenación Urbana de Sevilla (PGOU) y con los principios de necesidad y proporcionalidad de la Ley de Garantía de Unidad de Mercado (LGUM). Es un pequeño balón de oxígeno: en un momento en el que, en el país, la empresa no deja de recibir sanciones y críticas de las administraciones, y en el que normativas como las de Madrid y Barcelona limitan su presencia, esta decisión representa una victoria tanto para la aplicación como para sus usuarios.

«Se puede observar que los requisitos que imponen las circulares internas del Ayuntamiento de Sevilla y, en particular, la exigencia de tramitar un cambio de uso urbanístico a terciario (hospedaje), con la correspondiente tramitación de la declaración responsable, como condición para el ejercicio de la actividad de viviendas de uso turístico, podrían no resultar compatibles con las previsiones contenidas en el propio PGOU, resultando cuestionable la idoneidad de este instrumento normativo para introducir este tipo de obligaciones», sentencia el texto de la CNMC.
LA CNMC DEFIENDE LA COMPATIBILIDAD DE LOS USOS RESIDENCIALES Y TURÍSTICOS
Lo cierto es que la CNMC ha defendido el uso múltiple de este tipo de viviendas, asegurando que está previsto en el PGOU. «El PGOU permite la coexistencia de usos principales y compatibles en una misma parcela o edificio, sin que ello suponga la pérdida de las características esenciales del uso residencial. El cambio en las condiciones del mismo supondría la necesaria tramitación de su modificación por los cauces adecuados», asegura en su resolución.
Además, la Comisión ha señalado que las circulares del Ayuntamiento de Sevilla suman restricciones inviables para los usuarios: «Las circulares interpretativas introducen o intensifican una serie de restricciones adicionales que no se desprenden directamente de la normativa turística andaluza y que suponen un incremento de los requisitos soportados por los operadores que pretenden llevar a cabo la actividad de VUT, al extenderles las exigencias de operadores turísticos».
«En todo caso, desde el punto de vista de la LGUM para dar cumplimiento a los principios de necesidad y proporcionalidad, hubiese sido necesario que el Ayuntamiento motivara de manera adecuada la imposición de estas obligaciones en sus circulares, ya que, además, tales exigencias introducidas no resultan suficientemente acreditadas, al no acompañarse las medidas de un análisis que permita verificar su carácter indispensable, su proporcionalidad estricta ni la inexistencia de mecanismos alternativos menos restrictivos», sentencia el texto de la CNMC.
LA PROTECCIÓN A LOS PROPIETARIOS RESCATA A AIRBNB
La decisión de la CNMC está diseñada de cara a proteger a los propietarios que ofrecen VUT en la aplicación. Y es que permitir que las viviendas mantengan su clasificación actual les otorga algunas ventajas, tanto legales como fiscales, además de evitar que deban atravesar el proceso burocrático necesario antes de volver a ofrecer el inmueble a través de aplicaciones como Airbnb. Al mismo tiempo, es una medida que mantiene la oferta de la plataforma, en particular de cara al verano que está por empezar.

En cualquier caso, de momento, la resolución de la CNMC simplemente «cuestiona» la viabilidad de esta exigencia. Por ahora no hay ninguna medida que obligue al Ayuntamiento a frenar su proceso, pero es un cambio en la tendencia de las decisiones institucionales alrededor de la aplicación y las VUT, lo que contrasta con la realidad de la aplicación al compararla con la de otros territorios.
MÁS DE 6.000 VIVIENDAS DE OFERTA EN SEVILLA
La realidad es que Sevilla es una de las ciudades españolas con mayor oferta de VUT; el portal especializado «Inside Airbnb» señala que solo en esta aplicación hay unas 6.825 viviendas en oferta de alquiler de corto plazo, una cifra que alcanza las 8.215 si se suman las habitaciones individuales. Es un dato que la convierte en una de las ciudades más importantes de la empresa, sobre todo porque la capital andaluza tiene muchas más licencias aprobadas oficialmente que ciudades como Barcelona o incluso Madrid.
Aun así, tanto la Junta de Andalucía como el Ayuntamiento han asegurado que se limitarán las nuevas licencias. Es una medida que ha llegado precisamente tras años de críticas de los residentes, quienes recuerdan que las zonas donde hay una mayor concentración de VUT son aquellas donde más sube el precio de la vivienda, y cada vez son más frecuentes las protestas e incluso pintadas en portales, sabotajes a los cajetines de llaves contra este tipo de viviendas.




