La presidenta de la CNMC, Cani Fernández no ha dado señales claras del futuro retributivo del sector gasista español a pesar de la expectación existente en el sector ante el inicio de la revisión regulatoria para el periodo 2027-2032, que espera esta actualización para iniciar el año gasista (octubre) con un panorama regulador que incentive y mejore al sector.
En este sentido, la responsable del regulador independiente es su intervención durante la reunión anual de Sedigas, si bien ha defendido el carácter estratégico de las infraestructuras gasistas del país (especialmente debido al panorama de incertidumbre generado por Oriente Próximo), ha apostado por la moderación, evitando avanzar posibles cambios o señales concretas sobre el futuro nivel de remuneración del sector.
El silencio de la CNMC en un momento importante para el gas
Este silencio administrativo se ha dado en un contexto donde la regulación está en el foco de todo el sector gasista, ya que el anterior periodo regulador supuso elevadas pérdidas para estas infraestructuras. Según señalan datos de Sedigas, el actual periodo regulatorio 2021–2026 ha supuesto una reducción acumulada superior a 2.000 millones de euros en los ingresos regulados del sector, en un contexto simultáneo de elevada inflación, incremento de costes financieros y nuevas necesidades inversoras.

Por ello, la revisión del nuevo marco retributivo se ha convertido así en uno de los principales focos de atención para el sector, que reclama estabilidad regulatoria y visibilidad para afrontar la adaptación progresiva de las infraestructuras al biometano, el hidrógeno renovable y las nuevas exigencias tecnológicas y medioambientales.
Pese a la prudencia regulatoria, Fernández sí ha reforzado el discurso estratégico que el sector ha venido reivindicando en los últimos meses. La presidenta de la CNMC ha indicado que las infraestructuras gasistas españolas desempeñan un papel “esencial” para la resiliencia energética tanto de España como de Europa, especialmente en un contexto internacional marcado por la volatilidad geopolítica y las tensiones en Oriente Próximo.

En esa línea, también ha destacado la capacidad de regasificación española, la diversificación de aprovisionamientos y la flexibilidad de las conexiones internacionales. De hecho, según los datos presentados por Sedigas, España gestionó durante 2025 aprovisionamientos procedentes de 16 orígenes distintos y exportó 40,5 TWh de gas natural, un 17,3% más que el año anterior. Un factor que da tranquilidad al sector ya que reduce por mucho su exposición a coyunturas internacionales como la iraní.
La CNMC reconoce carencias regulatorias tras el apagón y salpica a operadores y distribuidores
Otro de los factores que el sector reivindica dentro del mix energético español es su importancia para mantener la estabilidad del sistema energético, especialmente tras el episodio del cero energético. En este sentido, datos de Sedigas apuntan a que las entregas de gas destinadas a generación eléctrica aumentaron un 33,4% en 2025, hasta los 99,7 TWh, impulsadas por las necesidades de respaldo y la variabilidad renovable.
La CNMC presume de medidas ya anunciadas
Uno de los elementos más llamativos de la intervención de la presidenta de la CNMC fue la defensa hacia el potencial del biometano, como vector de la descarbonización, especialmente tras el anuncio del Gobierno de la nueva cuota obligatoria para fomentar la introducción de molécula renovable en el sistema. En este sentido, Cani Fernández, ha recordado que actualmente existen 23 plantas de biometano inyectando en red y que durante 2026 podrían incorporarse otras 46 nuevas instalaciones.
No obstante, buena parte de las medidas regulatorias citadas por la responsable del supervisor ya habían sido aprobadas o sometidas previamente a consulta pública, como la Circular 2/2025 sobre acceso y conexión de gases renovables o las nuevas metodologías retributivas actualmente en tramitación.
Por lo que, la CNMC no ha presentado nada nuevo, a pesar de que el sector gasista está expectante en conocer la retribución gasista. No obstante, el organismo regulador aún tiene tiempo para hacer las revisiones pertinentes para garantizar que durante este nuevo marco para 2027-2032 sea mejor que el previo que tanto castigó al sector.




