La cadena de distribución portuguesa Jerónimo Martins no es la excepción y, al igual que al resto de las compañías, los acontecimientos geopolíticos del primer trimestre de 2026 han aumentado la incertidumbre para las empresas y los consumidores. No obstante, la directiva espera que la inflación de los alimentos regrese en el segundo semestre.
En este sentido, el desempeño de Jerónimo Martins durante el primer trimestre de 2026 se caracterizó por un sólido crecimiento del 3,1% en términos comparables y un aumento del ebitda de aproximadamente el 2%, aunque las ganancias por acción no alcanzaron el consenso en aproximadamente un 8%, debido a un incremento del 39% en los costes financieros.
«A principios de 2026, el rápido deterioro del contexto geopolítico incrementó aún más la incertidumbre, afectando el comportamiento del consumidor. La escalada del conflicto en Oriente Medio provocó la volatilidad en los precios del petróleo, lo que se tradujo en importantes aumentos en los precios de los combustibles», expresa el presidente y CEO de Jerónimo Martins, Pedro Soares Dos Santos.

LA DEFLACIÓN APRIETA A BRIEDRONKA Y OBLIGA A JERÓNIMO MARTINS A BLINDARSE
En este contexto, a pesar del impacto del deterioro geopolítico en la confianza del consumidor, las marcas de Jerónimo Martins registraron ventas y ebitda sólidos. Asimismo, la compañía de distribución mantuvo un enfoque disciplinado en la ejecución del programa de inversión de capital durante el primer trimestre.
En primer lugar, nos vamos a centrar en Polonia, donde Biedronka consiguió un crecimiento del 2,3% en términos comparables, siendo un logro notable, y considerando que operó en medio de una deflación sustancial de la cesta de la compra, sumado a un entorno de demanda restringida por parte de los consumidores.
Asimismo, la inflación de los alimentos en Polonia promedió solo el 2,3% en el primer trimestre de 2026. Biedronka mantuvo su liderazgo gracias a una fuerte apuesta por las promociones, especialmente durante el período previo a una Semana Santa temprana. De cara al futuro, la dirección prevé un repunte de la inflación de los precios de los alimentos en el segundo semestre, lo que podría mejorar la percepción de los ingresos si los volúmenes se mantienen estables.
JERÓNIMO MARTINS DEBE HACER FRENTE A LOS VIENTOS DE COLA PORTUGUESES
En Portugal, el entorno de consumo sigue dominado por las promociones, mientras que la inflación de los alimentos se mantiene estable en el 3,5%. El sólido crecimiento de las ventas al por mayor en Pingo Doce también se vio favorecido por la fecha de la Semana Santa. No obstante, los expertos señalan que «la cadena mayorista Recheio experimentó un trimestre más volátil; varias tormentas severas en el centro del país afectaron al sector de la hostelería y la restauración, agravando la contención de la demanda observada en el sector».

Siguiendo esta línea, hay que fijarse en el negocio de Jerónimo Martins en Colombia con Ara donde continúan manteniéndose fuertes. Concretamente, a pesar de un entorno muy complejo, con una inflación alimentaria que se mantuvo elevada en un 5,7%, Ara continúa ganando terreno significativamente.
Su ambicioso plan de expansión ha logrado consolidar un alto reconocimiento de marca, lo que le permite impulsar su rendimiento mediante el crecimiento del volumen de ventas. Gracias a una baja inflación en la cesta de la compra y a una intensa actividad promocional, Ara está captando cuota de mercado con éxito, incluso cuando la confianza de los hogares apenas comienza a recuperarse. «Prevemos que Ara seguirá registrando un crecimiento de un dígito medio durante el resto de 2026», apuntan los expertos.
«El resultado por debajo de las expectativas de ganancias por acción y las presiones de costos geopolíticas generan cierta fragilidad a corto plazo; el núcleo operativo del negocio, en particular la resiliencia del volumen de Biedronka y la expansión de Ara, se mantiene sólido. Jerónimo Martins continúa siendo un operador líder en su sector, ganando cuota de mercado en un entorno inestable. No prevemos cambios significativos en nuestras estimaciones financieras y mantenemos una recomendación positiva sobre las acciones», certifican desde Alpha Value.
LAS CIFRAS DEL PRIMER TRIMESTRE DE JERÓNIMO MARTINS
Jerónimo Martins presentó unos resultados mixtos para el primer trimestre del ejercicio fiscal 2026, caracterizados por unas ventas que cumplieron las expectativas y un EBITDA que las superó, aunque el beneficio por acción se quedó por debajo de las estimaciones del mercado, concretamente de los expertos de Alpha Value.
Los ingresos del grupo crecieron un 3,1% en términos comparables, impulsados por el dinamismo constante de la mayoría de las marcas del grupo. Si detallamos cada negocio de Jerónimo, por su parte, Biedronka registró un crecimiento del 2,3% en ventas comparables, superando el consenso en 40 puntos básicos, mientras que Pingo Doce subió un notable 5,7% en ventas comparables, superando las expectativas en 145 puntos básicos.

Siguiendo esta línea, Recheio registró un aumento del 2,7% en ventas comparables, en línea con el consenso, y la colombiana Ara creció un 6,0% en ventas comparables, superando las estimaciones en 30 puntos básicos. Por el contrario, tal y como señalan desde Alpha Value, «la marca polaca de productos no alimenticios Hebe tuvo un desempeño inferior, con un crecimiento en ventas comparables de tan solo el 0,4%, por debajo del consenso en 190 puntos básicos».
El ebitda del grupo aumentó un 8,4% interanual hasta los 572 millones de euros, superando las previsiones en un 1,7%, mientras que el margen ebitda se amplió en 10 puntos básicos hasta el 6,4%. Sin embargo, el beneficio por acción diluido ajustado disminuyó un 6,8% interanual hasta los 0,19 euros por acción, quedando un 7,8% por debajo de las previsiones.
La dirección reafirmó sus previsiones para el ejercicio completo y aprobó un dividendo de 0,65 euros por acción, que se pagará el 12 de mayo de 2026
No obstante, dicha diferencia se debió principalmente a un aumento del 39% interanual en los gastos financieros netos hasta los 99 millones de euros, impulsado por los efectos negativos del tipo de cambio derivados de los alquileres denominados en euros en Polonia y los mayores intereses de arrendamiento capitalizados vinculados al programa de expansión en curso.




