Redeia, E.ON y National Grid: las firmas que liderarán la reconstrucción de las redes europeas

Las inversiones para 2030 podrían acelerarse hasta 2030 llegando a los 90-100 mil millones de euros. La nueva ola inversora beneficiará directamente a los sistemas energéticos alemanes y británicos, y al español más indirectamente.

Redeia, E.ON, National Grid, Elia Group y SSE son las principales empresas que tendrán un rol clave en los años venideros: la reconstrucción de las redes europeas. Un proceso que según los analistas de Morgan Stanley podrá pasar en la década venidera debido a que Europa tiene la necesidad de reforzar su independencia energética y el gran cuello de botella para conseguir este objetivo está en las redes eléctricas. Por ello, el informe de la entidad financiera apunta a los TSOs europeos y a utilities integradas como la punta de lanza de un nuevo ciclo inversor en el que Europa aún está a mitad de camino.

Redeia, E.ON, National Grid y otros TSO´s señalados para aumentar la inversión

El informe señala que para que este proceso se dé es crucial un aumento de la inversión, de hecho estima que el capex anual en redes eléctricas se acelerará hasta 2030 llegando a los 90-100 mil millones de euros impulsándose gracias a la entrada masiva de renovables, la inteligencia artificial y la seguridad energética. Es decir, la tesis de Morgan Stanley plantea que para que Europa sea menos dependiente del gas y por lo tanto no esté expuesta a crisis energéticas como la de Ucrania e Irán, necesitará acelerar en la electrificación de sus energía, pero el sistema actual no está preparado para ello aún.

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CEOs de TSOs europeas Fuente Merca2 Merca2
De izquierda a derecha: Zoë Yujnovich, CEO de National Grid; Bernard Gustin, CEO de Elia Group; Leonhard Birnbaum, CEO de E.ON; y Martin Pibworth, CEO de SSE. Fuente: Merca2

Por ello, señala a TSOs y utilities como Redeia, E.ON, o SSE como empresas clave en este proceso de inversión que permitirá reestructurar el sistema de redes eléctricas, sumado a que les permitiría salirse beneficiado de ello. Todo un proceso que la entidad bancaria ha indicado que se podrá dar en tres fases:

En primer lugar, destaca el procedimiento más urgente de todos: corregir los cuellos de botella ya existentes en la red europea, especialmente en mercados con fuerte despliegue renovable (como el caso español) y eólica offshore. Según el informe, gran parte de la infraestructura actual no está preparada para gestionar el nuevo mix energético, lo que provoca restricciones y costes crecientes por congestión.

Mientras que, la segunda fase pasa por ampliar simultáneamente redes y generación renovable para evitar repetir el modelo de “renovables primero y redes después”, del cual Europa se ha ido adoleciendo en estos últimos años. Morgan Stanley estima que Europa añadirá unos 318 GW de nueva capacidad eléctrica entre 2026 y 2030, de los cuales alrededor de 309 GW corresponderán a tecnologías limpias. El reto, según la entidad, no será únicamente construir esa generación, sino conectar toda esa nueva electricidad al sistema y permitir que circule de forma eficiente entre países y regiones, y evitar los cuellos de botella.

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Por su parte, la tercera fase apunta a la preparación de las redes para una economía más electrificada y digitalizada. Según Morgan Stanley, este paso es crucial ya que en la próxima década, la economía estará marcada por el crecimiento de la inteligencia artificial, los centros de datos, el coche eléctrico y la electrificación industrial.

Dentro de todo este proceso, a pesar del aumento del capex de forma temporal, que implica en el corto plazo un mayor gasto, las principales beneficiarias serían los operadores europeos. De entre todas las empresas, las más beneficiados serían los que operan en Alemania y Reino Unido; es decir E.ON, National Grid, Elia Group y SSE, debido a que parten de un sistema eléctrico altamente dependiente del carbón, que están sustituyendo progresivamente por energía renovable especialmente con eólica offshore. Es decir, la descarbonización agresiva de estos dos países va a obligar a rehacer de cero grandes partes de sus infraestructuras eléctricas, abriendo un espacio atractivo a inversiones.

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Mirando a nuestro país, Redeia sale también beneficiada de este nuevo ciclo de inversión, debido a que encaja dentro de la necesidad del aumento de interconexiones, electrificación y crecimiento de la inversión regulada en infraestructuras críticas. Por ello, aún no llevándose la mayor parte del pastel inversor, Redeia bajo este nuevo panorama debería poder solucionar problemas endémicos en el país como la falta de interconexión con el resto del continente y verse beneficiada de ello.

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Beatriz Corredor, presidenta de Redeia. Fuente: Agencias

Aún con todo, esto son previsiones de un ciclo inversor que aún está a mitad de camino en Europa, por lo que depende de los operadores de red y de utilities integradas como Redeia, E.ON, National Grid, Elia Group y SSE de allanar el camino a que la red eléctrica europea más resiliente e interconectada para la electrificación masiva que busca Europa.


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