Marc Giró sacude el prime time de La Sexta en pleno vigésimo aniversario

Solo un comunicador que está en su «prime», en lenguaje juvenil, puede permitirse el lujo de presentar ante la prensa su próximo proyecto televisivo para Atresmedia haciendo bromas —en buen tono, eso sí— sobre la asfixiante polarización política, la orientación sexual de los directivos de la televisión y otras estrellas de la compañía… y salir sin rasguños. Marc Giró se lo puede permitir.

Y no solo eso: lo convierte en marca personal. El comunicador catalán aterriza en La Sexta convertido en uno de los rostros más mediáticos del panorama audiovisual. Su evolución ha sido tan orgánica como meteórica: de formato de nicho a fenómeno mainstream, de la desconexión catalana de La 2 al escaparate nacional del prime time en La 1, y ahora al salto estratégico a la televisión privada como uno de los fichajes más codiciados del momento.

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Su llegada a Atresmedia no es casual. Coincide con el vigésimo aniversario de la cadena verde, que refuerza su identidad apostando por un perfil que encarna precisamente lo que La Sexta quiere ser. El programa que liderará, Cara al Show, mantiene la esencia de su anterior etapa en RTVE.

Giró ha sido claro: quería mantener libertad creativa y la posibilidad de compatibilizar su presencia televisiva con su exitoso formato radiofónico catalán Vostè primer, de RAC1, y añadir una continuidad en parrilla que la pública no le permitía.

Giró ya ha advertido que hablará de política, aunque rehúye etiquetas simplistas. Se define como demócrata, defensor del diálogo y, desde ahí, abiertamente antifascista. No viene a sustituir a nadie en La Sexta ni a ocupar un espacio predefinido. Su propuesta es otra: incomodar desde el humor, desmontar certezas desde la ironía y reivindicar la conversación como espectáculo.

Ese equilibrio entre fondo y forma es, precisamente, lo que ha seducido a Atresmedia. Durante la presentación, la máxima responsable de Entretenimiento Carmen Ferreiro definió el formato como «clásico y revolucionario» al mismo tiempo. Un late show reconocible en su estructura —monólogo inicial, entrevistas, colaboradores, música en directo— pero distinto en su mirada.

Porque Cara al Show no renuncia a posicionarse. Habrá perspectiva de género, defensa del feminismo, visibilidad LGTBIQ+ y una clara oposición al racismo y al machismo, que es algo de debiera ser norma pero es casi noticiable debido al giro conservador que ha protagonizado la industria audiovisual española en la última década.

En un contexto mediático cada vez más polarizado, la apuesta no deja de ser significativa: entretenimiento con discurso, humor con intención, espectáculo con lectura política. O sea, como todos. Pero Giró no solo lo admite, sino que lo convierte en su carta de presentación.

Forma y fondo

Marc Giró también evita el tono solemne. Su gran baza sigue siendo la aparente ligereza. Durante la presentación, desplegó ese humor provocador que le caracteriza, combinando ironía, autoparodia y una capacidad poco habitual para tensar los límites sin romperlos. Desde bromas sobre su fichaje hasta comentarios sobre su entorno profesional y personal, dejó claro que el tono del programa no será complaciente.

Marc Giro y Carmen Ferreiro Cara al show laSexta Merca2.es
Marc Giró y Carmen Ferreiro, directora del área de Entretenimiento de Atresmedia. Foto: A3M.

Tampoco lo será su equipo. Le acompañarán nombres como Yolanda Ramos y Pepe Colubi. A ellos se suma una incorporación inesperada: Nacho Duato, que debuta como colaborador televisivo tras décadas de éxitos artísticos y varios meses de triunfos tiktokeros.

Música en directo

El programa también incluirá actuaciones musicales, con los Giró’s Boys Band como banda fija y otros artistas, reforzando esa idea de espectáculo total que bebe de los grandes late shows estadounidenses, pero con identidad propia. Su llegada también tiene una lectura estratégica para la cadena.

La Sexta busca reforzar su prime time con propuestas de autor que conecten con una audiencia exigente y fragmentada. Giró, en ese contexto, es un catalizador. No solo por su talento, sino por su capacidad para generar conversación. En un ecosistema mediático donde la viralidad es casi tan importante como la audiencia, su estilo —afilado, imprevisible, profundamente personal— se convierte en un activo de primer nivel.

El fichaje de Giró simboliza la consolidación de una generación de comunicadores que han sabido construir una identidad propia más allá de las cadenas. Porque Giró no es solo un presentador. Es un personaje mediático en el sentido más completo: escritor, locutor, colaborador, creador de tono. Y ahora, también, pieza clave en la nueva etapa de La Sexta, a la que le viene estupendamente un fichaje con este perfil.

Queda por ver cómo encajará Cara al Show en la parrilla y cómo evolucionará su propuesta con el paso de las semanas. Pero hay algo que ya parece claro: su estreno no pasará desapercibido. En una televisión cada vez más previsible, Marc Giró llega dispuesto a agitar el tablero. Y eso, en sí mismo, ya es un pequeño terremoto.


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