MicroStrategy retira 30 millones en Bitcoin de Coinbase Prime y disipa temores de venta masiva

La probabilidad de venta en Polymarket cayó tras la retirada, pero sigue alta. Mientras, BitMine invierte 50,6 millones en Ethereum aprovechando la debilidad del ETH.

El pasado miércoles, los rastreadores de transacciones de Bitcoin detectaron un movimiento inusual: 411,5 BTC, equivalentes a unos 30 millones de dólares, entraron en Coinbase Prime, la plataforma de custodia y trading para instituciones. Lo relevante no era solo el importe, sino el remitente: una de las carteras vinculadas a MicroStrategy (ahora Strategy), la empresa que más bitcoins acumula en su balance.

El mercado, siempre atento a los pasos de Michael Saylor, reaccionó con nerviosismo. ¿Iba a vender la compañía una parte de su tesoro cripto? Sin embargo, la tensión se disipó rápido: apenas unas horas después, la misma cantidad fue retirada de vuelta a una cartera externa, según datos on-chain (es decir, visibles en la blockchain pública).

Publicidad

La secuencia fue interpretada como un simple movimiento de custodia o de preparación para una operación que no se materializó, no como el preludio de una liquidación. Aún así, el episodio dejó claro que cualquier movimiento de Strategy en los exchanges será escrutado con lupa.

El movimiento: un depósito que duró solo unas horas

Los sistemas de monitorización de Lookonchain fueron los primeros en alertar: MicroStrategy movió fondos a un exchange por primera vez en casi dos años. La transferencia se dividió en dos lotes de aproximadamente 205 BTC cada uno, y se complementó con otras transacciones menores desde varias carteras.

Pero lo más llamativo ocurrió poco después. Strategy retiró los 411,5 BTC de Coinbase Prime y los devolvió a una cartera externa, según confirmaron los mismos rastreadores. El mercado, que había empezado a temer una venta inminente, respiró aliviado.

«La retirada no elimina la posibilidad de una venta futura, pero al menos indica que aquel depósito no era una orden de liquidación inmediata», comentó un analista consultado por esta redacción. De hecho, las probabilidades en Polymarket de que Strategy venda algún Bitcoin en 2026, que se habían disparado por encima del 90%, retrocedieron ligeramente tras la retirada, aunque siguen altas.

Por qué saltaron las alarmas

El miedo no surgió de la nada. Días antes, el propio Michael Saylor había comentado durante una entrevista que la empresa podría vender una parte de sus bitcoins antes de que acabe 2026 para hacer frente a necesidades de dividendo y capital. Unas declaraciones poco habituales en él, que siempre ha defendido que vender BTC sería un error.

Ese comentario hizo que el mercado de predicciones Polymarket disparase la probabilidad de una venta en este año. Y cuando los sistemas de monitorización on-chain detectaron el envío a Coinbase Prime, muchos lo encajaron como el primer paso hacia una liquidación.

«La combinación de las palabras de Saylor con un movimiento real a un exchange nos puso en alerta máxima», explicó un analista. «Pero la retirada posterior sugiere que no era una orden de venta, al menos por ahora».

La señal más tranquilizadora no fue la retirada en sí, sino que, de momento, Strategy no ha roto su racha de no vender ni un solo satoshi desde que empezó a acumular.

¿Qué significa esto para los inversores? El contraste con BitMine

Este pequeño susto sirve para recordar la enorme influencia de los grandes holders corporativos en el mercado del Bitcoin. Con más de 843.000 BTC en su poder —valorados en más de 62.000 millones de dólares—, cualquier movimiento de Strategy tiene capacidad para mover el precio. De hecho, la empresa no ha vuelto a comprar desde el 18 de mayo, la pausa más larga en su estrategia de acumulación semanal, según datos de su propia página de tesorería de Bitcoin.

Mientras unos frenan las compras, otros aprovechan la debilidad de las criptomonedas. Esta misma semana, BitMine Immersion Technologies, liderada por Tom Lee, anunció la adquisición de otros 25.000 ETH (unos 50,6 millones de dólares), elevando su tenencia a aproximadamente 5,39 millones de ETH, una cifra cercana al 4,47% del suministro total de Ether.

Lee declaró a través de su cuenta oficial que ve en la caída del ETH por debajo de los 2.100 dólares una oportunidad de compra, y destacó el crecimiento de la tokenización y la demanda de computación descentralizada como motores de largo plazo. Su red de validación, Made in America Validator, genera unos 276 millones de dólares anuales en recompensas, según datos internos.

Así, la narrativa del mercado oscila entre el miedo a que un gigante venda y la confianza de otro que compra. Dos estrategias corporativas que reflejan la maduración desigual del sector cripto. Mientras los inversores minoristas observan cada movimiento, la lección es clara: en un entorno tan dependiente de las ballenas, la volatilidad está servida, pero no siempre significa que llegue lo peor.


Publicidad