Trabajadores dejados atrás bajo la OSHA de Trump

Nathan Harris de Abogados Centro Legal

advierte que la aplicación de la OSHA (Occupational Safety and Health Administration, en español Administración de Seguridad y Salud en el Trabajo) está cayendo en picado con la administración de Donald Trump.

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Sólo en el transcurso del año 2018 más de 5.000 trabajadores perdieron la vida en sus centros de trabajo y casi 3 millones de personas se vieron afectadas por enfermedades o heridas, que provocaron bajas laborales temporales.

No sólo eso: se ha reducido el número de multas a empleadores que tuvieran algún tipo de responsabilidad en estos accidentes laborales.

Desde la creación de la OSHA en el año 1971, bajo la Administración Nixon, el número de trabajadores se ha duplicado y, en buena medida, gracias a la labor informadora y reguladora de la propia Administración de Seguridad y Salud, los muertos y lesionados en accidentes laborales ha disminuido en un 65%. La propia organización insiste en que esto no se podría haber conseguido sin la colaboración de los empleadores que cumplen con las reglas.

Peor calidad de las inspecciones de la OSHA

Los recortes que la Administración Trump está realizando en este campo, como en prácticamente todos, están mermando gravemente la capacidad de realizar inspecciones por parte de la OSHA.

El problema de fondo es la calidad de las inspecciones, no su cantidad, que sigue siendo similar a la de otros años anteriores. Se han reducido a más de la mitad las inspecciones a casos significativos que puedan acarrear fuertes multas, así como las inspecciones que se realizan a centros de trabajo donde el calor pueda resultar dañino para los empleados. Por su parte se han reducido en un 25% las inspecciones a centros susceptibles de tener explosiones a causa de polvo combustible.

Sí, se realizan el mismo número de inspecciones de antaño, pero pocas en profundidad y siempre tendiendo a hacerlas en centros de trabajo que no requieran mucho tiempo. Una forma como otra cualquiera de cubrir el expediente.

El número de inspectores de la OSHA es el más bajo en sus casi 50 años de historia. Un alto número de inspectores que se retiran, o que están de baja, no son reemplazados.

De esta forma se están dando situaciones realmente aberrantes, como el caso de un trabajador que sufrió la amputación de uno de sus brazos en una empresa del estado de Arkansas, la cual no recibió ninguna inspección de seguridad de la OSHA, con la consecuencia de que 3 meses después otro trabajador volvió a sufrir una amputación en el mismo centro. Y ni así se ordenó una inspección.

Las inspecciones de la OSHA no sólo tienen una función sancionadora, sino que, incluso más importante, tiene una función disuasoria para los empleadores que no cumplan con la normativa en salud y seguridad en los centros de trabajo.

Responsabilidades del empleador

Lo que su empleador ya debería saber es que debe seguir los estándares en salud y seguridad previstos en la ley. Es su deber descubrir y corregir los fallos de seguridad, proporcionando a sus empleados los equipos de protección personal que marquen los protocolos.

Es también obligación del empleador dar información a sus trabajadores de todo cuanto tenga que ver con su seguridad personal.


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