En cuanto nos ponemos enfermos, parece que lo primero que tenemos que recurrir es a los medicamentos. Pero la alimentación también nos puede ayudar a prevenir enfermedades y a cuidarnos por dentro, sobre todo los alimentos antiinflamatorios.
Se comprobado que una dieta antiinflamatoria, supone reducir el riesgo de muerte temprana y mejorar nuestra esperanza de vida y calidad de la misma. Previene enfermedades cardiovasculares y el cáncer.
La inflamación es una señal que el cuerpo envía cuando algo falla, una indicación de que no estamos todo lo sanos que debiéramos. Los estudios confirman que existe relación entre la inflamación y todo tipo de enfermedades, desde las cardiovasculares a la diabetes tipo 2, la artritis reumatoide, la hipertensión, el cáncer…
Toma más verdura y olvida los medicamentos

Lo de cinco raciones de fruta y verdura al día no es un invento de los médicos y nutricionistas para fastidiarnos. Realmente, una dieta que eliminemos carne y productos procesados en favor de más verdura va a mejorar nuestra salud.
No se trata de ponernos a dieta y pasar hambre, sino de incorporar la verdura a nuestros platos habitualmente, hasta que la tomemos de manera prioritaria.
Por ejemplo, las verduras de hojas verde como las espinacas, la col y el brócoli tienen un elevado contenido de vitamina E, que nos protegen contra la inflamación.
Los frutos rojos son potentes antiinflamatorios

Toda la fruta es buena y cada una nos aporta distintas vitaminas y minerales, pero los frutos rojos como las fresas, las cerezas y los frutos del bosque son además potentes antiinflamatorios.
Esto es debido a las antocianinas, un flavonoide que actúa como pigmento, dándole su color característico a estas frutas y que tiene un elevado poder antioxidante.
Tómalos por las mañanas en el desayuno, añádelos a los yogures naturales, o prepara un smoothie con verduras y frutos rojos para luchas contra la inflamación y mejorar tu salud.
Pescado graso, mejor que los medicamentos

El pescado azul o graso ha demostrado ser de gran ayuda para prevenir las enfermedades cardiovasculares y reducir el colesterol. Pescados como el atún, la caballa, el bonito, las sardinas o el boquerón son ricos en ácidos grasos omega-3, los denominados EPA y DHA. Estos ácidos grasos ayudan a reducir la inflamación.
Además, los cardiólogos recomiendan consumir pescado azul dos veces por semana ya que sus ácidos grasos actúan disminuyendo el nivel de triglicéridos, mejorando la función endotelial, disminuyendo la inflamación y el riesgo de trombosis.
Suficiente para no pensar solo en medicamentos cuando sufrimos del corazón o tenemos predisposición genética a hacerlo.
Las especias también son alimentos antiinflamatorios

Uno de los mejores gestos que puedes hacer por tu salud cuando cocinas es añadir especias a tu plato. Además de dar sabor a tus platos también son casi como medicamentos con efectos antiinflamatorios.
Prueba a añadir un poco de jengibre a tus sopas y platos de legumbre, cúrcuma a tus arroces y guisos, canela a tus desayunos con copos de avena y mejorarás su sabor al mismo tiempo que te cuidas.
La cúrcuma actúa en el organismo ayudando a inhibir una proteína que regula el sistema inmune y desencadena el proceso de inflamación. Pero también hay otras especias que te pueden ayudar a tu salud como clavo, cayena, pimienta, orégano, salvia, tomillo, mejorana, canela, laurel…
Cereales integrales

Cambia las harinas integrales, el arroz, el pan y la pasta por su versión integral y tu salud saldrá ganando. Una de las grandes diferencias entre los productos integrales y los refinados es su contenido en fibra.
Así mismo, una dieta rica en fibra ha demostrado que reduce los niveles de la “proteína C reactiva” producida por el hígado, indicadora de inflamación en sangre. Además, los productos integrales suelen tener menos azúcares añadidos.
Motivos suficientes para ir cambiando poco a poco nuestra dieta y además añadir nuevos alimentos como la quinoa, la avena, o el mijo a nuestros platos. Todos ellos tienen un alto contenido en fibra y ayudan a aumentar nuestro consumo de cereales integrales.
Toma frutos secos en lugar de medicamentos

Aunque muchas veces los hemos desterrado de nuestra dieta por su alto contenido en grasas y en calorías, lo cierto es que los frutos secos deberían estar muy presentes en nuestra dieta.
Las nueces, las almendras, las avellanas, o los anacardos son ricos en ácidos omega 3, tienen alto contenido en fibra y nos pueden ayudar a mejorar la salud e incluso a adelgazar.
Además, también son excelentes para cuidar la salud cardiovascular. Toma un pequeño puñado como snack o añádelos a tu desayuno. Mantendrán la sensación de saciedad durante más tiempo y no picotearás entre horas alimentos poco sanos.
Añade legumbres a tu dieta para evitar los medicamentos

Tomar más proteínas de origen vegetal en lugar de proteínas de origen animal mejorará tu salud. Y las legumbres tienen tan alto contenido en proteína como la carne o el pescado. Además de tener alto contenido en fibra, proporcionan muchos otros beneficios para dejar de lado los medicamentos.
Las legumbres ayudan a controlar la presión sanguínea, mantienen el colesterol a raya, tienen un bajo índice glucémico, regulan la función intestinal, protegen la microbiota intestinal, y tienen un efecto antiinflamatorio y anticancerígeno.
Además, son saciantes y bajas en grasa, por lo que ayudan a mantener el peso bajo control. Así que ha llegado el momento de volver a los platos de cuchara.
Aceite de oliva virgen extra, uno de los alimentos antiinflamatorios imprescindibles

El éxito de la dieta mediterránea tiene el mejor aliado en el aceite de oliva, uno de los alimentos antinflamatorios más potentes, que puede ayudarnos en nuestra salud y reducir el consumo de medicamentos a medida que envejecemos.
Algunos de los pueblos con mayor longevidad del planeta se lo deben al aceite de oliva virgen extra. Las variedades más amargas del aceite son también las más ricas en fenoles: antioxidantes naturales como los tirosoles y los hidroxitirosoles, y sobre todo el oleocanthal, un potente antiinflamatorio natural.
El oleocanthal previene afecciones como la inflamación crónica, las enfermedades cardiovasculares o el alzhéimer. Así que toma aceite para desayunar en tostada, crudo en ensalada o añade un chorrito a las cremas de verduras. Pero evita tomarlo en productos fritos si quieres que mejore tu salud.





























































