Un fondo español ha logrado multiplicar por 18 la inversión acumulada en SpaceX durante casi una década, gracias a la plataforma de capital riesgo Galdana Ventures. La exposición actual asciende a 456 millones de dólares, según los datos de la gestora AltamarCAM Partners a cierre del 30 de junio.
El acceso no fue directo: los inversores particulares españoles, a través de divisiones de banca privada, hicieron sus aportaciones a fondos de AltamarCAM que, asesorados por Galdana, canalizaron el dinero hacia los vehículos de venture capital de Silicon Valley.
Claves de la operación
- 456 millones de dólares y un retorno de 18 veces. La participación acumulada de los fondos asesorados en SpaceX alcanza esa cifra a 171 dólares por acción, con un múltiplo promedio de 18 veces sobre la inversión original.
- Galdana Ventures, la llave de acceso al capital riesgo de élite. La firma barcelonesa, fundada por antiguos tecnólogos, ha conectado a las carteras de AltamarCAM con 54 gestoras de venture capital de primer nivel en Silicon Valley.
- Una cartera repleta de unicornios a la espera de su salto bursátil. Además de SpaceX, los fondos acumulan posiciones en OpenAI, Anthropic y Revolut, compañías que también ultiman sus respectivas salidas a Bolsa.
La barrera del capital riesgo que pocos españoles pueden saltar
El mundo del venture capital tradicional está prácticamente cerrado al inversor medio. Los gestores de fondos de primera fila exigen tickets mínimos de varios millones de dólares y compromisos de permanencia de hasta diez años. Solo family offices, aseguradoras y grandes patrimonios pueden asumir esas condiciones.
Para superar esa barrera, los fundadores de Galdana —Marcel Rafart, Javier Rubió, Didac Lee y Roque Velasco— aprovecharon sus contactos forjados en el sector tecnológico. La red abrió la puerta a fondos estadounidenses de prestigio, que a su vez ya estaban dentro del capital de SpaceX desde 2017.
AltamarCAM, la gestora española adquirida recientemente por el grupo asegurador Marsh, canalizó el dinero de de los clientes de banca privada hacia los vehículos asesorados por Galdana. La estructura permitió a los inversores anónimos españoles participar en una de las compañías privadas más valiosas del mundo sin tener que llamar directamente a la puerta de Musk.
Multiplicar por 18 el capital en nueve años es un resultado que ni los fondos de Bolsa más agresivos pueden igualar en una sola compañía.
Más allá de Musk: la cesta de unicornios de la inteligencia artificial
La apuesta de Galdana no se limita a la industria aeroespacial. Los fondos asesorados han construido posiciones en algunas de las startups de inteligencia artificial más relevantes del momento. Anthropic —competidor directo de OpenAI— y la propia OpenAI figuran en la cartera, junto con el neobanco Revolut y otras firmas de software empresarial.
Actualmente, la plataforma gestiona inversiones en 4.000 compañías de 54 gestoras distribuidas por Estados Unidos, Europa, Israel, China y Corea del Sur, de las cuales 450 son unicornios. La firma está ultimando el lanzamiento de su cuarto vehículo, Galdana Ventures 2026, con el objetivo de seguir canalizando capital institucional hacia la próxima generación de gigantes tecnológicos.
La cara B de la exclusividad: concentración, iliquidez y el espejismo de la valoración
Desde la redacción de Merca2 observamos que el éxito de la inversión en SpaceX plantea tantos interrogantes como certezas. La valoración actual de 171 dólares por acción proviene de operaciones privadas y no del escrutinio diario del mercado. Si la salida a Bolsa —prevista para los próximos meses— no alcanza las expectativas, los múltiplos actuales podrían corregirse con rapidez.
Históricamente, los inversores españoles han tenido un acceso muy limitado a las grandes tecnológicas estadounidenses antes de su estreno bursátil. La experiencia de Galdana demuestra que las redes personales y los vehículos especializados son la única vía para sortear esa desigualdad estructural. Sin embargo, la concentración en unas pocas compañías —SpaceX, OpenAI, Anthropic— implica un riesgo de cartera que los clientes de banca privada deben asumir durante largos periodos de iliquidez.
El próximo hito será el debut de SpaceX en el Nasdaq. Si las acciones del fabricante de cohetes se mantienen o superan los 171 dólares, la plusvalía de los fondos españoles se materializará en un retorno histórico. En caso contrario, el múltiplo de 18 veces quedará como una cifra provisional, útil para la fotografía del 30 de junio pero sin traducción real en efectivo. De momento, la cartera de Galdana sigue incorporando nuevos nombres y el capital riesgo español se aferra al sueño de replicar este hito con la inteligencia artificial.




