Este verano atípico está moviendo un turismo diferente, de proximidad. Al fin y al cabo, las continua noticias de nuevos brotes hacen de barrera para aventurarse a ir más allá de unos pocos cientos de kilómetros. Sin embargo, nuestra mente necesita descansar, oxigenarse. Sobre todo después de los meses que se han pasado entre cuatro paredes, con un futuro laboral incierto y los niños en casa sin colegio hasta septiembre, por lo menos. ¿Dónde ir? ¿Una casa rural en la montaña? ¿Buscar un destino de sol y playa que no esté con aforo completo? Desde merca2.es os animamos a conocer estos 5 pueblos medievales de la costa en España que lo tienen todo para un viaje familiar o en pareja, incluso uno en solitario, y sin tener que pelearte por un hueco en la playa. Eso sí, recuerda siempre tomar las medidas de seguridad sanitaria necesarias para salvaguardarte tú y ser responsables con los demás.
BEGUR
Begur es uno de los pueblos medievales de la Costa Brava con más fama: no en vano se encuentra entre bosques y playas de ensueño. Pertenece a la comarca del Baix Empordá. Su ubicación cerca de Gerona y de la frontera francesa la han convertido en uno de los destinos turísticos de la provincia con más demanda. En un verano normal, dobla fácilmente su población. Lo domina completamente la visión de su castillo, en lo alto de la colina, cuidando el pueblo y con un ojo vuelto hacia el mar. Además del imponente castillo, conservado en bastante buen estado, se conservan 5 de las torres defensivas que una vez formaron el conjunto amurallado. Después del rico periodo medieval, vivió una segunda edad de hora con el regreso de los indianos, quienes trajeron su estilo arquitectónico, dejando a su pueblo con una de las singularidades más atrayentes de la costa Brava.

HONDARRIBIA
De la costa catalana damos el salto a la costa vasca para dejarnos conquistar por Hondarribia (o Fuenterrabía). Situada al noreste de Guipúzcoa, esta villa marinera medieval emerge en la desembocadura del Bidasoa, y se abre al Golfo de Vizcaya como en un abrazo. Su relación con la ribera francesa es más que evidente. De su historia, sabemos que las murallas que la caracterizan surgieron como respuesta a varios asedios sufridos por la localidad en la Edad Media. Ya con el reinado de Carlos V se erigió el castillo que aún hoy se conserva, así como numerosas torres y casas señoriales. Merece la pena dejarse llevar por sus calles, sazonadas de los retazos de la Historia y del salitre del mar que lo circunda.

PUEBLOS MEDIEVALES DE LA COSTA ESPAÑOLA: LEKEITIO
Continuamos por la costa del Cantábrico en el norte de España para descubrir el tercero de los pueblos medievales de España que merece la pena conocer: una pequeña localidad pesquera de la provincia de Vizcaya. Lekeitio cuenta con un agradable paseo marítimo y un casco histórico cargado de anécdotas. En uno de los extremos se encuentra el Faro de Santa Catalina, que es visitable, y muy cerca se encuentra la basílica de la Asunción de Santa María. Pero lo que más fama le ha dado a la localidad es la isla de San Nicolás o Garraitz. Está enfrente de la plya de Karraspio (en las mareas más bajas se puede llegar a ella caminando), y cuentan las leyendas que durante la Edad Media era el lugar al que eran llevados los leprosos.

LLANES
Ribadesella se ha ganado todas las loas en la costa asturiana. Sin embargo, ésta, está poblada de pueblos con encanto, que atrapan al viajero y le conquistan. Más incluso que la propia Ribadesella. Tal es el caso de Llanes, uno de los pueblos medievales asturianos con más visitantes: además de su casco histórico y el patrimonio monumental que conserva (como la Torre de la Muralla o el paseo de la zona alta). A todo ello hay que sumar unas playas de calidad, muy del estilo asturiano (pequeñas y con algo de riesgo), pero muy demandadas; y, por supuesto, la gastronomía del lugar.

PUEBLOS MEDIEVALES DE LA COSTA ESPAÑOLA: TOSSA DE MAR
Comenzamos este viaje por los pueblos medievales más impresionantes de España que además tienen playa en Gerona y a la costa Brava regresamos para este último destino: Tossa de Mar es otro de los pueblos medievales que pueden decir que tienen a sus pies el mar embravecido y a la espalda, las montañas. Es un descanso para la mente dejarse llevar por las calles de su centro urbano y dejar que la muralla que lo circunda te vaya llevando. El principal atractivo turístico de Tossa de Mar son sus vistas desde lo alto de la muralla, declarada Monumento Histórico Artístico Nacional. Cuando te canses de patear por la población, tienes varias playas en las que descansar y ver atardecer.





