No tenemos dudas: los churros son nuestra tentación. No importa que sea domingo, lunes o viernes, cualquier momento es bueno para tomarlos de manera deliciosa. Bien acompañados con nuestro café o con el típico chocolate caliente. Sin embargo, ahora tenemos la tarea y responsabilidad de quedarnos en casa, por lo que bajar a la cafetería a por ellos no será posible.
Pero lo que sí se puede hacer, y de manera muy fácil además, es preparar en casa nuestros propios churros de una manera casera, rica y con la certeza de que les gustará a toda la familia. Por ello, desde nuestro portal de Merca2.es, te presentamos la mejor manera de que puedas tomar en estos momentos unos churros recién hechos.
Unos churros de una preparación más original: mezcla todos los ingredientes para la masa

Y es que los churros valen tanto para comenzar el día como para una merienda con toda la familia, en pareja, con los niños… por lo que este confinamiento en casa puede permitirnos a una preparación mucho más original de lo que puede ser en la cafetería de abajo.
Para su preparación también debemos seguir explicando que hay ciertas maneras y pasos que pueden variar. Sobre todo dependiendo de lo que se quiera buscar en relación con su disposición en cada persona, pero en general son pasos simples.
Así, basta con que mezclemos todos los ingredientes para hacer la masa que será lo que finalmente se convertirá en nuestros churros, para luego freírlos en un aceite que estará bien caliente, los cuales se disfrutan mucho mejor al momento para un sabor delicioso sin mucho esfuerzo. ¡No hay que dejar reposar la masa siquiera!
Para tus churros, echa mano de una manga pastelera para que la masa quede compacta

La única peculiaridad a la que nos enfrentaremos, es que la masa de los churros que tendremos que preparar es lo que se conoce como una masa escaldada, o lo que es lo mismo: una masa en la que la harina se mezcla con agua hirviendo.
En ese proceso deberemos calentar agua con sal en una cazuela, y a continuación echar mano de la harina en un bol grande para que se pueda verter bien el agua a punto de hervir en esta harina, que servirá para tener bien nuestra mezcla.
Con ello se mezclarán los siguientes pasos que tendremos que seguir, en lo que, como es natural, no tendremos la churrera típica, pero no debe haber mayor problema; siempre se puede hacer hacer mediante una manga pastelera (incluso queda con otro sabor…) y que ésta tenga una boquilla con forma de estrella; la masa quedará compacta y sin burbujas.
Dales la forma a tus churros y rellénalos (opcional)

Cabe destacar, especialmente, que en su elaboración los churros no llevan nada de azúcar pese a que se consideran un dulce, sin embargo, como sabemos, posteriormente de su preparación se les puede integrar mediante espolvoreados.
Una vez conocido esto será el turno darles la forma, pudiendo ser rectos, en lazos, en palos… hay una gran variedad de éstas, que serán luego las que le den el resultado final. Por su parte, tenemos otras opciones si no queremos que sean espolvoreados por azúcar.
Sino que será al gusto de cada uno, así como de los sabores que formarán parte de las personas que nos tomaremos estos deliciosos churros; esto es que pueden estar rellenos de ganache de chocolate (recubrimientos de los bombones) crema pastelera, dulce de leche… perfectos para ser acompañados por un buen chocolate caliente.
El momento de hacer freír tus churros, mejor con aceite de oliva virgen extra

Una vez hayamos dado forma a lo que serán nuestros churros, bien siendo de rellenados de diversas formas o si preferimos que no, será el momento importante de hacerlos freír, pero antes de esto tenemos que prestar atención.
Y es que, cuando lo hagamos y tengamos nuestras masas preparadas para freír, es muy importante eliminar (o haber eliminado, si no se ha hecho ya) todo ese aire, que servirá para evitar que salte el aceite al freírlos.
Aquí podemos utilizar el aceite que prefiramos, pero será y sabrá mejor si es aceite de oliva virgen extra. Porque sí, puede ser más caro que otra variedad de aceite que podamos usar para freír o hacer otros tipos de fritura. Pero éste será el que le dé a tus churros caseros un sabor que no conseguir salir con ningún otro.
Quedarán crujientes y poco grasientos, conteniendo mucho menos aceite que el frito tradicional

Es sabido que, además de la forma con la que hagamos nuestros churros, de cómo realicemos la masa, cómo la mezclemos, e incluso de qué manera prepararemos nuestra mezcla, éstos saldrán de una manera o de otra.
Pero el aceite es el que marca muchas veces la diferencia. Y aquí también. Especialmente si lo que queremos es que consigamos que en la fritura de inmersión se forme una pre-capa en nuestra resultado final.
El aceite de oliva tiene un alto contenido en ácido oleico, o lo que es lo mismo: un efecto que se impida que el aceite llegue a adentrarse en el interior de nuestra masa que habremos elaborado un par de pasos antes. Lo que será como final que nuestros churros nos queden crujientes y poco grasientos, conteniendo mucho menos aceite que el frito tradicional.
Distribuye la masa en escudillas

A la hora de cocinarlos, prepararemos antes nuestro fuego, que caliente bien junto al aceite. Es importante que para que nos resulten unos churros perfectos y en su justa medida, el fuego no esté muy alto. Lo ideal es en la misma sartén.
Lo que será también óptimo para hacer que no salte mucho ni tengamos ningún problema a la hora de cocinarlos, si bien con el fuego alto podemos correr riesgos de que también se nos chamusquen o salgan antes de la cuenta.
Y eso no siempre es algo favorable, menos a la hora de cocinar. Así, una vez tengamos esto listo, tendremos que ir distribuyendo la masa de nuestros churros en escudillas sobre el aceite para que se frían hasta el punto de que consigan estar doraditos. Estas vueltas a cada uno serán los que nos señalarán cuándo estarán listos para sacarlos.
Los disfrutarán al máximo recién hechos

Por último, y casi igual de importante que nuestra preparación de masa y fritura posterior a la sartén es la forma de presentarlo cuando los hayamos sacado de nuestro aceite caliente.
Por lo tanto, los iremos retirando cada uno a un plato o recipiente con algún papel de cocina que hayamos preparado antes, para que absorba el exceso de aceite, pudiendo reservar mientras el resto se fríen.
Los churros pueden servirse solos, si se prefiere o, como hemos dicho al principio de su elaboración, espolvoreados con azúcar así como bien con una mezcla de azúcar y canela, también muy recomendable sobre todo si se hace para la hora de merendar. Para disfrutarlos al máximo se aconseja tomarlos recién hechos. ¡Y listo! Tus churros caseros estarán para servirse.

























