A pesar de que a día de hoy, el uso de mascarilla es obligatorio en nuestro país debido al coronavirus, no todo el mundo puede utilizarla fácilmente. Dejando de lado el tema económico, hay quienes sufren el verdadero problema en su salud, pues tienen alergia a este elemento de protección. Esto resulta ser un verdadero problema, sobre todo si deben usarla durante muchas horas en su puesto de trabajo.
Muchas personas se ven afectadas por esta situación, pero no está todo perdido, ya que hay solución. Las causas pueden ser varias, y no siempre son alergias, razón por la que hay que identificar correctamente el problema para aplicar la solución adecuada. Sigue leyendo para saber qué debes hacer en tu caso.
Los más afectados por el uso de mascarilla

Cada vez que salimos a la calle, el uso de la mascarilla es obligatorio, sin importar que estés en un espacio abierto manteniendo la distancia social obligatoria. En un principio, tan solo era obligatoria al estar en un lugar cerrado, ya que las probabilidades de contagio por cercanía con otras personas son mucho mayores. Con el avance de las investigaciones, han sido muchas las veces en las que se ha cambiado la teoría de cómo se contagia el coronavirus. Por lo tanto, y en vista de que muchas personas no cumplían con el uso, se impuso la obligación sin importar el lugar, a excepción del hogar.
Ahora que parte de la población está de regreso en sus puestos de trabajo, deben utilizar la mascarilla durante un largo periodo de tiempo, lo que no les está sentando nada bien a su piel. Y es que no son pocos los que vuelven a su casa con la zona de la mascarilla llena de ronchas. Esto resulta alarmante, ya que podríamos pensar que se debe a que produce alergia. En la mayoría de las ocasiones, todo se debe al roce y la humedad acumulada en el interior de este elemento de protección. Por lo tanto, lo mejor sería acudir a un especialista para que nos revise y nos ayude a encontrar una solución.
Los componentes peligrosos descubiertos

Es cierto que puede haber personas que sí sean alérgicas a la mascarilla, pero en ocasiones, la culpa es de ciertos componentes que posee, y no es que haya algún tipo de alergia. Según un estudio realizado por la Universidad de Toronto, se descubrió que en ciertas mascarillas N95 había etileno, urea- formaldehído, melamina-formaldehído, quaternium-15 y formaldehído. Estos componentes químicos no tendrían por qué estar en esta clase de elementos de protección, pero lo cierto es que se puede contaminar durante la fabricación.
Esta clase de componentes no solo pueden producir ciertas erupciones en la piel. En algunos casos, incluso se puede provocar un problema respiratorio. Llegados a esta situación, aunque no es algo que sea común, pero sí se puede dar, lo mejor es consultar con un médico para que este se encargue de encontrar una solución adecuada a tu caso. A día de hoy, son muchas las mascarillas que puedes encontrar en el mercado, y las menos recomendables, son las que en su envase vienen con poca información. Y es que son estas las que seguramente contienen alguno de los componentes mencionados anteriormente.
Los causantes de la alergia

Según han explicado varios especialistas, la mayoría de los causantes de las alergias más frecuentes en mascarillas, son los alérgenos aéreos. Estos son el polen, los ácaros de polvo, la caspa, el látex, el moho y otras sustancias que la persona puede tocar y producir alergia en la piel.
José Luis Hidalgo, médico dermatólogo explica que en la gran mayoría de los casos de alergia por mascarilla, no es esta la que realmente la produce. En realidad, son otra clase de factores, algunos casos son la transpiración en las pieles sensibles, y al usar este elemento de protección se produce la transpiración en el rostro. «Eso los lleva que se les produzca una urticaria que son manchas rojizas que producen picazón, pero las alergias también se producen por algún alimento o medicamento y también pueden presentarse sin una causa«. A pesar de ello, sí se pueden producir alergias por el uso de mascarilla, aunque el porcentaje de incidencia es realmente bajo. Lo más probable es que esto se deba al material con el que ha sido fabricada.
Qué mascarilla usar y cuál no

Tras preguntar a varios médicos, aseguran que cuanto mayor nivel de seguridad tenga una mascarilla, mayor ajuste, lo que provoca los problemas de irritación. Finalmente, las más dañinas en este sentido son las de tipo FFP2. O mejor es buscar un modelo que siendo adecuada, sea a la vez cómoda. Las mejores para evitar alergias y roces son las de algodón.
Además, algunos añaden que cuando se deben usar las mascarillas en el transporte público o en la calle, es mejor utilizar las quirúrgicas. La exposición en estos lugares es limitada, por lo que estas son mejores, ya que la piel las tolera mucho mejor. «También es conveniente, en lo posible, irla sustituyendo cuando veamos que por el uso está muy húmeda en su parte interior. Puede ser útil disponer de una de recambio e irla rotando«.









































