Si la tarta de queso es uno de los postres más populares a nivel mundial no es por casualidad. Es porque es una receta rica y fácil de elaborar que gusta tanto a los más mayores como a los más pequeños. Con el toque justo de dulce para poner el broche de oro a una buena comida o una cena.
Si quieres aprender a hacer esta receta, hoy te traemos nada más y nada menos que nueve formas diferentes de elaboración. Así que prepara los ingredientes y ponte manos a la obra en la cocina, porque estamos seguros de que las vas a querer probar todas.
Tarta de queso fría y facilísima

Necesitas un molde desmontable de 20 cm y para la base dos paquetes de galletas tipo María, 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente y frutos secos a tu gusto. Para el relleno te hacen falta 400 gramos de nata líquida para montar, 100 gramos de azúcar, dos sobres de cuajada, 500 gramos de queso de untar y mermelada a tu gusto.
Empieza triturando los ingredientes para la base y mezclándolos con la mantequilla. Forma una base en el molde y mételo en la nevera 15 o 20 minutos para que gane consistencia. Ahora calienta la nata a fuego lento y ve incorporando el azúcar, luego añade el queso y los sobres de cuajada diluidos con un poco de leche. Remueve bien y cuando comience a hervir retira y vierte en el molde. Deja en la nevera un mínimo de seis horas y aplica la cobertura de mermelada que más te guste.
Tarta de queso con orujo y café

Te hacen falta 12 galletas y 75 gramos de mantequilla derretida para hacer la base y además 250 ml de nata para montar, 250 gramos de queso Mascarpone, 100 ml de crema de orujo, 100 gramos de azúcar, un yogur griego, cinco hojas de gelatina, 15 ml de leche caliente y una cucharada de café soluble.
Como siempre, empieza haciendo la base de la tarta, ponla en el molde y deja enfriar en la nevera. Hidrata las hojas de gelatina con agua fría unos minutos y luego mézclalas con un poco de leche caliente. En un bol a parte mezcla el queso, el yogur, el azúcar, la gelatina y la crema de orujo, hasta conseguir una crema sin grumos. Monta la nata y añádela, luego vierte la mezcla en el molde y déjala en la nevera cuatro horas.
Prepara una gelatina de café poniendo un cazo con agua al fuego, añadiendo azúcar, y café soluble. Cuando se disuelve al azúcar retira el cazo del fuego, añade la gelatina hidratada, remueve y deja enfriar. Ponemos la mezcla sobre la tarta y la volvemos a dejar en la nevera otra hora.
Tarta de queso al horno al estilo tradicional

Ya sabes cómo va la base, para el resto de la tarta de queso necesitas 800 ml de nata, 800 gramos de queso crema, 250 gramos de queso fresco, ocho huevos y 300 gramos de azúcar. Comienza preparando la base y poniéndola en el molde. Luego, en un vaso de batidora mezcla los huevos con la nata, el azúcar y los quesos.
Mientras tanto precalienta el horno a 180º C. Vierte la masa sobre el molde y mete la tarta al horno 40 minutos a esa misma temperatura. Cuando la saques estará todavía líquida, déjala enfriar y luego la metes unas horas a la nevera. El resultado es una tarta cremosa que combina genial con un poco de helado.
Tartas con gelatina de caramelos violeta

Esta tarta de queso es deliciosa y original. A los ingredientes básicos para hacer la base añádeles además una cucharada de esencia de vainilla para darle un toque un poco más dulce y aromático. Para la tarta necesitas 500 ml de nata para montar, una tarrina de queso crema, cinco hojas de gelatina, 200 gramos de caramelos de violeta y 125 mililitros de leche.
Haz la base como siempre y luego muele los caramelos hasta que queden convertidos en polvo. Mientras, remoja las gelatinas en agua fría durante cuatro minutos. En un cazo a fuego lento pon la leche y el queso y remueve para evitar grumos. Añade la gelatina a la mezcla y da unas vueltas más. Retira el cazo del fuego.
Monta la nata, agrega la mitad del polvo de caramelos y monta unos segundos más. Ahora mezcla la nata con la mezcla de queso y leche. Coloca en el molde y deja enfriar tres o cuatro horas en la nevera. Por otro lado, haz una gelatina de violetas poniendo a fuego lento un poco de agua con los caramelos en polvo y tres hojas de gelatina. Deja enfriar y vierte la mezcla sobre la tarta, ponla a reposar en la nevera un par de horas y ya está lista.
Tarta en versión light

También es posible disfrutar de la tarta de queso en una versión algo más ligera con menos calorías. La base en este caso la hacemos con galletas o cereales integrales y queso fresco bajo en grasa (bastan 50 gramos). La crema la elaboramos con 500 gr de queso fresco batido 0%, 50 ml de leche desnatada, 6 hojas de gelatina, 15 ml de edulcorante líquido, una cucharadita de esencia de vainilla y dos claras de huevo.
Deja la base preparada y luego en un bol mezcla el queso con el edulcorante y la esencia de vainilla. Calienta la leche en el microondas y disuelve la gelatina en ella. Añade a la mezcla anterior y remueve, luego incorpora las claras a punto de nieve. Vierte toda la mezcla en el molde, cubre con papel film y deja en la nevera un mínimo de seis horas. Luego puedes decorar con un poco de fruta o chocolate rallado.
Tarta de zanahoria y queso

Si te gusta la tarta de zanahoria y también la de queso, ahora puedes disfrutarlas juntas. Necesitas 180 gramos de azúcar, 180 ml de leche, tres huevos, una cucharadita de esencia de vainilla, 240 gramos de zanahorias ralladas, 120 gramos de nueces partidas, 180 gramos de harina, una cucharadita de bicarbonato, una cucharadita de levadura, una cucharadita de canela y un poco de sal. Eso para el bizcocho.
Para la masa de queso necesitas 225 gramos de queso crema, 125 gramos de azúcar, 50 gramos de harina, dos huevos, una cucharadita de extracto de vainilla y 120 ml de yogur griego natural. Para la cobertura te hacen falta 60 gramos de queso crema, 30 gramos de mantequilla, 160 gramos de azúcar glasé, 85 ml de crema agria o bien un yogur griego y dos puñados de nueces.
Pon todos los ingredientes de la masa de queso en un recipiente y bate con unas varillas eléctricas hasta conseguir una mezcla homogénea. Calienta el horno a 180º C y mientras tanto mezcla los ingredientes líquidos del bizcocho con unas varillas. En otro bol mezcla los sólidos. Mézclalo todo y añade la zanahoria y las nueces.
Ahora pon en el molde una base de la mezcla del bizcocho y luego añade la mezcla de queso. Ponlo en la parte baja del horno entre 55 y 65 minutos. Deja la tarta enfriar y luego métela en el horno seis horas.
Para preparar la cobertura mezcla el queso crema con la mantequilla, añade el yogur o crema agria, el azúcar y bátelo todo. Vierte la cobertura sobre la trata y mete al congelador 30 minutos para que se endurezca. Después pasa la tarta a la nevera y ya la tienes lista. Puedes decorar con unas nueces.
Mini tartas de queso

En esta ocasión se trata de hacer tartas de queso individuales que serviremos en vasitos. Para elaborarlas necesitamos crema pastelera (casera o comprada), 250 gramos de queso crema, frutos rojos y galletas tipo María y mantequilla para la base. Además, necesitamos varios vasitos anchos para hacer diferentes raciones.
En este sencillo postre mezclamos la crema pastelera caliente poco a poco con el queso crema. En cada vasito, añadimos unos frutos rojos en la base y sobre ellos ponemos la mezcla de la tarta, mientras que en la parte superior añadimos la mezcla de galletas y mantequilla. Así, hemos hecho una tarta de queso al revés. Dejamos enfriar en la nevera unas horas y ya está listo.
La versión salada

Para hacer una versión salada que podemos tomar como entrante o a modo de cena ligera, vamos a necesitar 150 gramos de pan negro de Westfalia, 30 gramos de mantequilla, calabacín, pimiento rojo, dos dientes de ajo, cinco huevos, un poco de aceite de oliva, 600 gramos de queso fresco, 40 gramos de harina de repostería, 200 gramos de queso de oveja, sal, pimienta, tomillo y nuez moscada.
Primero hay que picar el pan y añadirle la mantequilla. A continuación se cubre con esta mezcla el fondo del molde. Se lavan y cortan las hortalizas y el ajo y se hornean durante 10 minutos. En un bol mezclamos el queso fresco, los huevos, la harina, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Se añade por último el queso de oveja en trocitos y se pasa todo por el pasapurés. Se pone la mezcla en el molde alternando una capa de masa con una de hortalizas y se hornea a 160ºC durante 70 minutos. Este pastel se puede tomar tanto frío como caliente.
Tarta de tres ingredientes

Esta versión de la tarta de queso se hace con solo tres ingredientes: 120 gramos de queso crema, tres huevos talla “M” y 120 gramos de chocolate blanco. Es una receta tan sencilla que es perfecta para hacerla en compañía de los peques de la casa y apta para quienes no tienen mucha experiencia con la repostería. Hay que preparar bien el molde (desmontable) forrando el interior con papel sulfurizado y cubriendo el exterior con aluminio.
Se funde el chocolate en el microondas a golpes de 30 segundos para evitar que se queme. Separamos las claras de los huevos y las batimos a punto de nieve. En otro cuenco se baten las yemas junto con el queso crema. Ahora juntamos el chocolate con las yemas y por último añadimos las claras montadas. La masa se vierte en el molde y se hornea a 170ºC durante seis minutos en una bandeja con agua. Luego se baja la temperatura a 160º C y se cuece otros 15 minutos. Apagamos el horno y dejamos atemperar en el interior sin abrir la puerta. Por último, dejamos la tarta enfriar un rato fuera del horno cuando este haya perdido calor y luego ya podemos desmoldar.