Zara es una de las empresas españolas más grandes del mundo. Factura miles de millones de euros al año y han convertido a su dueño en el más rico de España. Eso sí, en el camino al éxito también hay algunos baches en el camino, como por ejemplo los escándalos que han salpicado a la compañía.
Hoy vamos a conocer todos los escándalos de la compañía que han ocurrido de forma reciente. Veremos lo que ocurrió en México hace poco y que incendió las redes, malentendidos que provocaron escándalos y otros problemas que han tenido en estos últimos años.
[nextpage title= «1»]
El problema de los estropajos inflados de precio de Zara

La última polémica de la compañía de Amancio Ortega ocurrió en México. Todo ocurrió cuando vendieron esponjas de luffa tradicionales de ese país, conocidos como estropajos en la jerga de ese país. El problema es que estaban vendiendo esta esponja como si fuera un artículo de lujo, a un precio de 229 pesos, es decir, unos 12 euros aproximadamente.
Lo que ocurre es que el estropajo se vende en los mercados de México a un precio muy inferior, unos 15 pesos aproximadamente. De hecho, se venden packs a 50 pesos incluyendo 3 piezas, algo que hace que cada pieza salga a 2 euros, siendo de un tamaño mucho mayor. Esto no pasó desapercibido y la gente se quejó en las redes sociales. Aseguraron que estaban timando a la gente y que estaban quitando el trabajo a los vendedores de los mercados.
[nextpage title= «2»]
Acusaciones de plagio

Zara es una compañía que tiene fama de original, pero parece que no todos piensan lo mismo. El mejor ejemplo es el del artista Tuesday Basen, el cual puso una foto comparativa entre los dos diseños. Acusó a la compañía de haber plagiado tal cual su diseño y recibió mucho apoyo en las redes sociales, ya que está claro el parecido.
Eso sí, la compañía no dio su brazo a torcer. Negó conocer al artista y aseguró que era fruto de la casualidad, negando el plagio. Sin embargo, también eliminó los productos similares de la tienda y de la página web, algo que seguramente harían para evitar ir a los tribunales.
[nextpage title= «3»]
Las acusaciones de racismo de Zara

La imagen que se puede ver en pantalla muestra la frase “White is the new black”, un eslogan que a simple vista podría parecer inofensivo, pero que podría ser interpretado como racismo. Cuando la compañía sacó una camiseta con este eslogan las redes estallaron, acusando a la compañía de ser racista.
Sin embargo, el objetivo de la camiseta no era ser racista, sino parodiar a la famosa serie Orange it´s the New Black en el diseño. Eso sí, debido a que la camiseta había herido algunas sensibilidades, fue retirada de la tienda.
[nextpage title= «4»]
Las polémicas con la delgadez

Zara siempre tiene polémicas por el tema de las tallas de la ropa, ya que muchas personas aseguran que no tienen suficientes tallas. Además, algunos van más allá, asegurando que las tallas cada vez son más pequeñas y que eso fomenta la extrema delgadez. Aunque estas acusaciones no suelen ir a mayores, en una ocasión la cosa se fue de madre.
En concreto, la compañía de Amancio Ortega lanzó una campaña que decía “ama tus curvas”, mostrando a chicas bastante delgadas como chicas voluptuosas. La campaña enfadó a mucha gente, ya que consideraron que estaban fomentando la extrema delgadez o incluso enfermedades como la anorexia.
[nextpage title= «5»]
Las donaciones de Amancio Ortega, dueño de Zara, que trajeron opiniones divididas

Sin duda, las polémicas más conocidas de esta empresa tienen que ver con las acciones de su propietario, Amancio Ortega. Desde que se jubiló está centrado en la fundación que lleva su nombre, donando millones de euros en la lucha contra el cáncer, fabricando mascarillas en la pandemia y haciendo otras muchas obras sociales.
El problema es que algunas personas aseguran que utiliza ingeniería fiscal para pagar menos impuestos, es decir, que usa estrategias legales para no pagar lo que ellos creen que le corresponde. Esto ha provocado opiniones divididas, ya que algunas consideran que usa las donaciones para limpiar su imagen y que contribuiría más pagando impuestos. En cambio, otras personas piensan justamente lo contrario y que es una gran persona.
[nextpage title= «6»]
Acusaciones de sexismo

Zara también tuvo problemas relacionados con el sexismo. En concreto, la compañía vendió bodies para bebés, vendiendo una versión masculina y otra femenina, algo normal. El problema vino porque la versión masculina era de color azul y la de las chicas de color rosa, es decir, colores que tradicionalmente eran asociados a esos géneros.
Esto provocó la ira de algunos colectivos, acusando a la compañía de ser sexista. Eso sí, lo peor venía con el eslogan, ya que decía que el chico era “guay y listo” y la chica era “guapa y perfecta”. La prenda tuvo que ser retirada, pues acusaron a la compañía de fomentar roles de género, asociando a los niños con la inteligencia y a las niñas con la belleza.
[nextpage title= «7»]
Zara y sus problemas en Hong Kong

Otro problema reciente de la compañía es el que ocurrió en Hong Kong, un problema que les salpicó a pesar de que no tenía nada que ver con ellos. Lo que ocurrió es que hubo una huelga, la cual provocó que los empleados de la compañía de Amancio Ortega no pudieran llegar a tiempo al trabajo.
El problema es que un periódico local lanzó el bulo de que la empresa apoyaba la huelga, ya que los empleados no se habían presentado. Al final, el Grupo Inditex rápidamente salió a desmentir los rumores, ya que no se había posicionado ni a favor ni en contra de la huelga.
[nextpage title= «8»]
Los problemas con sus empresas subcontratadas

Aunque Zara tiene algunos talleres y fabrica algunas prendas, otras son creadas por empresas subcontratadas. El problema es que algunas empresas se han saltado la ley, salpicando así la imagen de la compañía. Por ejemplo, fueron acusados de trabajo esclavo en Brasil, siendo obligados a pagar 1,5 millones de euros de multa.
Otro escándalo conocido es el de las etiquetas, ya que aparecieron mensajes que decían “yo hice el artículo que estás a punto de comprar, pero no me pagaron por él”. De nuevo, la culpa fue de una subcontrata, siendo en este caso la empresa Bravo Tesktil. Esta empresa trabajaba para Mango y Zara y dejó de pagar a sus empleados, ya que sus jefes escaparon por el dinero. Por suerte, Inditex ayudó a los empleados de la subcontrata a conseguir recuperar parte del dinero.



















































































