Gran Hermano tiene algunos secretos que los telespectadores desconocían del programa. Este año cumpliría veinte años que se está emitiendo. Después de la grave acusación de la supuesta violación de una de las concursantes dentro de la casa delante de todas las cámaras que te diré a continuación la mayoría de las marcas que se anunciaban se han negado a continuar saliendo en sus intermedios.
En las galas después del uno de diciembre los anunciantes fueron bajando de cincuenta, cifra que ya era preocupante, a quince en la del día ocho, teniendo en cuenta que tres de ellos son de Amazon Prime Vídeo, socia de Mediaset.
Desvelaremos los secretos con los que funciona la casa de Gran Hermano que no conoces y son bastante curiosos.
Detrás de los espejos

Seguramente tengas curiosidad ahora que ya el programa no se renueva y en su lugar emitirán Supervivientes por conocer algunos de los secretos que esconden los espejos de Gran Hermano.
Tener vigilado cada rincón de la casa no es tarea fácil y requiere de un gran despliegue tecnológico. La cruz de cámara antigua ha ampliado su definición hasta hacerla del descomunal tamaño que lo es dentro de Gran Hermano.
Los concursantes no se dan cuenta de que cada espejo tiene detrás una cortina que puede estar corrida para que sean grabados desde cualquier punto. Además, hay seis cámaras ocultas que no conocen y que podrán jugarles malas pasadas.
La sala de control

Un dato curioso de la sala de control de Gran Hermano es que tan solo pueden grabar cuatro escenas a la vez hasta noventa y seis horas. Después están los secretos de edición para que todo quede perfecto en la siguiente gala.
El control de Gran Hermano es el ojo que todo lo ve, cualquier cosa que suceda pasa primero por ellos y son los que mandan. Es por eso que no se comprende lo sucedido hace dos años.
Las grabaciones pasan a los guionistas en bruto y son los que montan, cortan y editan las escenas que creen que serán más impactantes para finalmente llegar a los jefes de equipo que son los que deciden en última instancia.
La casa

Uno de los secretos a voces sobre la casa de Gran Hermano y que puede ser que desconozcas es que en su primera edición de hace veinte años la ubicación no era la conocida de Guadalix de la Sierra.
En sus inicios la casa se Gran Hermano estaba en Soto de Real, en la localidad madrileña. Cuando se terminó la primera edición del programa más visto de todos los tiempos y pionero en España en lo que a los realitys respecta el edificio pasó a ser una cuadra.
Actualmente no se sabe la suerte que correrá la Casa de Guadalix de la Sierra construida a cincuenta kilómetros de Madrid encima de una colina. Muchos han ido ha curiosear hasta el lugar e intentar ver si escuchaban o veían algo dentro del búnker que Mediaset construyó.
La primera de las casas estaba hecha de ladrillo y no era demasiado practica porque no aceptaban cambios y siempre sería igual. En la versión mejorada las paredes fueron de material prefabricado con paredes finas.
Laberínticos pasillos

El interior de los pasillos de la casa Gran Hermano tiene también sus secretos. Todos los que trabajan en los angostos pasillos tienen que vestir de oscuro y estar en penumbra para que no se les vea desde el interior.
Alrededor de cuatrocientos metros en línea es lo que tienen los pasillos de la casa. Algún que otro trabajador podría decir que son exactamente 789 pasos de las veces que los han recorrido. En su interior están los trípodes con las cámaras montadas sobre ellos preparadas para que algún concursante se acerque a ellas e inmortalizar el momento.
En alguna que otra ocasión los concursantes tienen que entrar por los pasillos, pero lo hacen con antifaces y guiados por algún trabajador.
Requisitos indispensables

Los trabajadores de Gran Hermano tienen que guardar completo silencio además de ir vestidos con ropas oscuras para que los participantes no los vean tras los cristales. Además, hay cortinitas que están cerradas mientras que esa cámara no esté grabando.
Veinte trabajadores de cámara se encargan de estar las veinticuatro horas pendientes para suplir los huecos que las cámaras fijas no pueden grabar. Hay una cantidad de 61 cámaras que se encargan de los movimientos de los concursantes.
Los trabajadores de Gran Hermano son como los acosadores de las películas que están vigilando a sus víctimas. En algunas ocasiones pueden pensar que los concursantes los están mirando directamente a los ojos; sin embargo, tan solo ven su propio reflejo tras el espejo.
Ventanas

Mas de cien ventanas convertidas en espejos al más puro estilo Alicia en el país de las maravillas son las encargadas de que se puedan grabar y llevarte los momentos a tu casa. Para no liarse, las ventanas tienen sus nombres, lo curioso es que se llaman L1 y L2 o Bilbao o Alfa y otras ciudades, por ejemplo.
Además de las ventanas, también les han puesto nombre a las puertas, algunos son King Kong, Puerta Doble.
Uno de los secretos que tiene el Gran Hermano es que el famoso Súper no está realmente detrás de la ventana del confesionario al que acuden los participantes para desahogarse. Detrás de esa ventana hay una cámara que se encarga de transmitir la señal a dónde estén trabajando.
Comida

Uno de los grandes problemas que tienen siempre los participantes de Gran Hermano es el dinero que tienen para comprar la comida. Ese ha sido el motivo de muchas discusiones dentro de la casa.
Uno de los secretos mejor guardados y de los más criticados cuando salió a la luz, cosa que no es muy comprensible, es que, para poder tener más comida, los grandes hermanos decidieron comprar en supermercados que fuesen baratos como es el DIA.
A no ser que sea previo pago las marcas no solían salir en la tele y casi siempre se les quitaba las etiquetas o se cubrían. Sin embargo, al final el secreto del lugar en el que se gastan el dinero fue voz populi.
Sueldo de los participantes

Algo que sucede en todos los realitys, y en el de Gran Hermano no iba a ser diferente, es que no todos los participantes cobran lo mismo. Este es otro secreto a voces, siempre hay quien tiene más caché que el duerme al lado del otro.
El que un concursante dé más juego o no hay que pagarlo y la cadena lo sabe. En esta última edición, por ejemplo, Mila Ximénez ha llegado a cobrar hasta 25 mil euros a la semana, al igual que Antonio David Flores. Si están catorce semanas cobrarían por estar haciendo el tonto unos 350 mil euros. Además, el que gane se embolsa otros cien mil.
Sin embargo, hay en todos lados hay clases, y están los “famosillos” que Mediaset usa como bulto que no les sale tan caro, es el caso del Cejas o Dinio que cobran unos siete mil euros a la semana. Cosa con lo que seguramente estarán más que contentos.
















































