La cadena de perfumerías Perfumerías Avenida, propiedad del Grupo Recio, ha comunicado a los representantes sindicales el inicio de un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a 105 trabajadores en toda España y conllevará el cierre de un número aún por determinar de tiendas, según ha podido saber este diario a partir de informaciones de Salamanca24horas y otros medios locales.
Un ajuste con foco en Salamanca y Galicia
El ERE se ha comunicado en una semana en la que varias provincias han empezado a recibir la notificación oficial. Salamanca es, de acuerdo con los primeros datos, una de las más castigadas: la cadena mantiene una presencia histórica en la ciudad y su área metropolitana. El mayor exponente es el establecimiento situado en el antiguo Edificio Gran Vía, uno de los referentes de la marca en el oeste del país.
La plantilla de la compañía alcanza en torno a los 700 empleados, lo que sitúa el alcance del expediente en el 15% del total, tal y como recoge la Cadena SER. Esa proporción se enmarca en los límites legales para un ERE de carácter organizativo, al que el grupo ha recurrido para acometer la reestructuración.
En Galicia, donde Perfumerías Avenida opera una red de una treintena de locales según los datos recabados por La Voz de Galicia, la dirección ha trasladado su intención de negociar las condiciones con los sindicatos en los próximos días. La empresa, con raíces en el pequeño comercio de Salamanca, ha ido expandiéndose en las últimas dos décadas hasta superar los 120 puntos de venta en la península.
La estrategia digital, el motor del cambio
El Grupo Recio no oculta que el expediente está directamente vinculado a su apuesta por el canal online. En declaraciones recogidas por La Gaceta de Salamanca, la empresa señala que la reestructuración es necesaria para acelerar su transformación digital y responder a un cambio en los hábitos de consumo que la pandemia no hizo sino acelerar. Las ventas a través de su plataforma digital han crecido a doble dígito en los últimos tres ejercicios, mientras que la facturación por metro cuadrado en las tiendas físicas ha caído aproximadamente un 7% en el mismo periodo.
Ese giro no es exclusivo de Perfumerías Avenida. Cadenas como Druni o Primor han reforzado igualmente su presencia en la web, al tiempo que reducen el ritmo de aperturas. La diferencia es que el Grupo Recio ha optado por un ajuste de plantilla de una sola vez, en lugar de ir diluyendo el recorte mediante bajas voluntarias y jubilaciones anticipadas. La dirección confía en que el periodo de consultas, que arrancará en las próximas semanas, permita acordar medidas de recolocación para una parte de los afectados.
El comercio físico de cosmética no va a desaparecer, pero sí se va a contraer. Y las empresas que no hayan hecho los deberes en la web se quedarán fuera del juego.
El espejo de un retail que encoge
El caso de Perfumerías Avenida no es aislado. El sector de la perfumería y la cosmética minorista en España, con unas ventas totales que rozaron los 9.300 millones de euros en 2025 según datos de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa), atraviesa una transición que combina el auge del canal selectivo (El Corte Inglés, Sephora) con la presión en el lineal de gran consumo (Mercadona, Carrefour) y la explosión de los puros ecommerce (Notino, Lookfantastic).
En ese tablero, los establecimientos de calle que durante años fueron el motor de marcas como Avenida, Douglas o Bodybell pierden tracción porque el cliente joven prefiere comparar precios desde el móvil y porque los alquileres en zonas prime se han encarecido un 12% desde 2021. He visto varias tiendas tradicionales de mi barrio cerrar en los últimos dos años, y las que aguantan lo hacen con mucho mimo y una clientela de más edad.
La gran pregunta es si Perfumerías Avenida logrará que el recorte de hoy sea el último. Si la migración a la venta online sigue ganando peso, es muy posible que en 2027 la red vuelva a revisarse. Pero si la empresa consigue dar con la tecla de un formato presencial que siga siendo rentable —quizá con tiendas más pequeñas y mayor integración digital—, el ajuste puede ser el punto de partida de una nueva etapa. En cualquier caso, el tiempo corre y el consumidor no espera.




