El drama de las plantas secas es bastante frecuente después de vacaciones. Porque no hemos organizado bien el sistema de riego o porque la persona encargada no ha podido hacerse cargo con la frecuencia idónea. Esto, unido a las fuertes olas de calor del verano, hace que muchas plantas no aguanten la estación. Volver de viaje y encontrarse las plantas mustias, después de haberlas cuidado con cariño todo el año, no deja de ser un palo que se suma al bajón natural del regreso a la rutina.
Con esto último no hay nada que podamos hacer más que asumir la realidad, pero con las plantas secas aún tenemos una oportunidad. Antes de despedirnos de ellas y tirarlas a la basura, aún podemos hacer un segundo intento. Realmente, no es tan complicado revivir plantas secas, solo hay que dedicarles un extra de atención y darles unos cuidados especializados durante unos días.
SOLO UNA OPORTUNIDAD

Eso sí, hay que tener en cuenta un par de aspectos. Las posibilidades de que la planta se recupere o no, dependerá del tiempo que haya estado sin hidratación y de la dimensión de los daños. Por otro lado, aunque funcionen los siguientes trucos que vamos a enumerar y la planta consiga revivir, no hay que jugársela a que vuelva a pasar, porque es probable que no pueda afrontar la situación una segunda vez. Así que, si nos son muy preciadas, habrá que asegurarse de que en la próxima ausencia, reciban un riego adecuado a sus necesidades. Ahora sí, estos son los pasos para ayudar a nuestras plantas secas a recuperar su tersura y su vigor.
ELIMINAR TALLOS Y FLORES MUSTIAS DE LAS PLANAS SECAS

El primer paso para recuperar plantas secas, es retirar las partes que se han marchitado. Se trata de una especie de poda imprescindible para que la plana empiece a sanar. Mientras no se eliminen esas partes muertas, la planta seguirá utilizando energía en enviar nutrientes y salvia, lo que supone un desgaste extra, en un estado que ya es de por sí crítico, debido a la deshidratación general. Una vez que retiremos todos los tallos secos y las flores marchitas, la plana podrá ahorrar energías y concentrarse en hidratar las partes más sanas de su organismo.
ANALIZAR POR QUÉ SE HA SECADO

En principio la respuesta parece obvia: la planta se ha secado porque le ha faltado agua. Sin embargo, no siempre resulta tan claro. Por ejemplo, a la falta de suficiente riego puede haberse unido otro problema frecuente en verano: el exceso de exposición solar. En este caso, será fundamental buscar una nueva ubicación para la planta afectada, incluso aunque sea una especie resistente al sol directo y a las altas temperaturas. Antes de volverla a exponer a la intensidad del astro rey, es conveniente que recupere su hidratación. Lo ideal es buscarle un sitio donde reciba mucha luz pero no el sol directo. También hay que revisar si la planta está siendo objetivo de alguna plaga, algo que no es infrecuente cuando se encuentran debilitadas.
HIDRATAR A CONCIENCIA LAS PLANTAS SECAS

Para proporcionar una correcta hidratación a una plana seca hay que hacerlo con cuidado. No hay que proporcionarle agua hasta que se quede encharcada, sino que hay que observar la cantidad de agua que va demandando. Lo primero que tenemos que hacer es retirar la parte superficial de la tierra, que seguramente se habrá quedado apelmazada por el calor y la sequedad, formando una especie de costra, que impide una adecuada filtración del agua. Esto hay que hacerlo con cuidado de no dañar la planta. Otra opción es retirar el cepellón de la maceta o del suelo y sumergirlo en agua templada durante unos 10 minutos. Es importante la temperatura del agua, ya que cuando está tibia penetra mejor en el sustrato. Después, dejamos escurrir el exceso de agua antes de devolver a la tierra.
SUSTRATO NUEVO

Por lo general, el sistema de rehidratación que hemos mencionado, da resultados en poco tiempo, pero si transcurridos un par de días, vemos que no funciona, entonces habrá que probar otra cosa. Puede que la planta haya estado deshidratada demasiado tiempo y necesite más tiempo, más espacio, y más nutrientes para reaccionar. Trasplantar la planta seca puede ser una idea eficaz, sobre todo si la cambiamos a una maceta más grande y colocamos sustrato nuevo y fresco, húmedo y enriquecido con vitaminas. Esto puede ayudar a que las raíces recobren la salud y empiecen a alimentarse y nutrirse adecuadamente para recobrar el verdor de la planta.
HIDRATACIÓN DE LAS HOJAS PARA PLANTAS SECAS

Una vez que hemos realizado las tareas anteriores, puede que nuestra planta no termine de arrancar. A veces nos pensamos que todo es cosa de hidratar el sustrato, y no tenemos en cuenta la sequedad ambiental que puede afectar mucho a determinadas especies vegetales. Además, puede atraer a diferentes plagas. Si ya nos hemos asegurado de que la planta no está siendo atacada por insectos o por hongos, intentaremos proporcionarle un ambiente húmedo. Para ello podemos pulverizar un poco de agua sobre las hojas, aunque si se trata de planta que requieren un nivel de humedad alto, habrá que recurrir a otras técnicas. Un buen truco es colocar una bolsa de plástico encima de la plana después de regarla para crear el entorno adecuado. Eso sí, nunca hay que hacer esto cuando luce el sol, ya que podríamos conseguir el efecto contrario.



























































