Espaguetis, tiburones, macarrones… Sin duda, nos encanta la pasta, ya que está deliciosa, es nutritiva y es muy económica. Además, es uno de los platos más versátiles que existen, ya que permiten preparar todo tipo de recetas sin tener mucha idea de cocinar. Sin gastar mucho y sin casi saber freír un huevo, harás recetas magníficas para quedar como un chef con tus amigos y comer hasta reventar.
De hecho, vamos a demostrarlo con hechos. Lo haremos con estas recetas de macarrones para chuparse los dedos y disfrutar de la pasta. Todas ellas son bastante sencillas y tienen un gran sabor. Si sabes cosas básicas de cocina, como sofreír, triturar ingredientes o cocer pasta, no vas a tener ningún problema para cocinar.
[nextpage title= «1»]
Receta de macarrones con atún

Comenzamos con una receta sencilla, pero deliciosa. Vamos a hacer pasta con atún y tomate, algo que se hace rápido y que es económico, perfecto para los tiempos de crisis. Tan sólo necesitaremos 1 lata de atún con aceite de oliva por cada 100 gramos de macarrones. En cuanto al tomate, la proporción es de medio bote de tomate frito por cada 100 gramos de pasta. La cantidad total dependerá de la cantidad que quieras cocinar.
La receta es muy fácil, cociendo la pasta por un lado con abundante agua y preparando la salsa al mismo tiempo. Se echa aceite de oliva en la sartén (aprovecha el de las latas), pica un poco de cebolla y sofríe. Con la cebolla pochada, echaremos tomate frito y removemos para triturar. Finalmente, echaremos el atún, mezclaremos todo y añadiremos otras cosas al gusto, como por ejemplo pimientos rojos o puerros. Ahora solamente es cuestión de echar la salsa en los macarrones y servir.
[nextpage title= «2»]
A la carbonara

Los espaguetis a la carbonara son muy conocidos, pero también se pueden hacer con macarrones. Vamos a hacer nuestra propia versión, con nata líquida, huevo y otros añadidos. Vamos a necesitar 100 gramos de nata líquida por cada 100 gramos de pasta, junto a 25 gramos de beicon y una yema de huevo.
Siguiendo con otras proporciones de macarrones, por cada 200 gramos de pasta, necesitamos media cebolla mediana, media cucharada sopera de mantequilla y 150 gramos de queso parmesano. De nuevo, adapta las proporciones a tu gusto, echando más o menos según la cantidad de pasta que quieras hacer. Por ejemplo, si vas a hacer 400 gramos, echa una cebolla mediana, 400 gramos de nata líquida, 100 gramos de beicon, 4 yemas de huevo, una cucharada de mantequilla y 300 gramos de queso parmesano.
Para hacer la salsa, picamos cebolla y la pelamos, dorándola con la una cucharada de mantequilla. La panceta la cortamos en tiras y los ajos los machacamos, echando ambos en la sarten junto a la cebolla para sofreír. Ahora es tiempo de cocer la pasta, mezclando las yemas de huevo con queso aparte mientras se van haciendo.
El siguiente paso, es añadir la nata líquida a los espaguetis cocidos, dejando la mezcla a fuego lento durante unos 5 minutos. Mientras tanto, apagamos el fuego del sofrito, añadimos la mezcla de yema y queso al sofrito, removiendo rápidamente. Cuando esté mezclado, lo añadimos a la pasta hervida con nata líquida. Ahora ya solo es cuestión de servir y disfrutar de esta deliciosa receta.
[nextpage title= «3»]
Macarrones en ensalada

La pasta también se puede comer en ensalada y lo mejor es que es realmente fácil de hacer. Lo primero es cocer la pasta de forma normal, enfriándola después con un colador con agua fría. Después solamente es cuestión de añadir lo que quieras a la misma, incluyendo la clásica lechuga y el clásico tomate, además de otras cosas más exóticas como queso de cabra, maíz o zanahoria.
Otra opción es echar calabaza frita, perfecta para innovar, uniéndola con aceitunas negras para un sabor espectacular. Es más, si te atreves, puedes echar un poco de beicon a la mezcla, lo cual le dará un sabor mucho más salvaje. En cualquier caso, esto es totalmente al gusto del consumidor.
[nextpage title= «4»]
Al pesto genovés

El pesto genovés es una salsa italiana muy conocida. Lleva albahaca, piñones, aceite y ajo, siendo el componente ideal para el macarrón y otras pastas. En este caso, haremos el pesto nosotros mismos, con 20 gramos de piñones, un diente de ajo, 80 ml de aceite de oliva y 50 gramos de albahaca.
Los piñones se tuestan ligeramente y se trituran con la albahaca, además de echar 30 gramos de queso parmesano rallado para darle sabor. Una vez triturados, echamos el diente de ajo picado, el aceite de oliva y un poco de sal para picar otra vez y que la mezcla sea homogénea. Si quieres que esté más jugoso, echa un poco más de aceite. Ahora tan sólo tienes que cocer los macarrones y mezclarlos con la salsa, para después servirla.
[nextpage title= «5»]
Pastel de macarrones

También conocido como pasticcio, es un plato tradicional italiano. Lleva pasta, carne picada mixta, tomate frito, aceite de oliva, cebolla, sal y bechamel. La pasta se cuece de forma normal con olla abundante, buscando pasta de tamaño mediano. En cuanto a la carne, se prepara con cebolla pochada, sal y pimienta, incorporando el tomate frito al final, cuando ya está cocinando. La cantidad de tomate es a elegir y depende de la cantidad que quieras cocinar.
Ahora coge un molde redondo y recúbrelo de papel vegetal. Echa la mitad de los macarrones allí y añade la salsa, acabando con un poco de queso rallado por encima de la misma. Ahora echa la otra mitad de la pasta por encima para que la salsa quede justo en el medio, reservando.
La bechamel puede ser casera o puedes comprarla, pero se echará en la parte superior del pastel, en cualquier caso. Si te gusta casera, puedes seguir una receta que hicimos hace tiempo, donde explica cuál es el punto exacto para los canelones, sirviéndote lo mismo aquí. Al echarla, trata de que se filtre un poco al interior, añadiendo queso rallado por encima. Finalmente, hornea a 200 grados para gratinar, quedándose así el pastel complemente hecho.