Un vino básico ha ganado un concurso internacional haciéndose con la medalla de oro. Eso nos hace preguntarnos ¿Quiénes eran los jueces? El mundo del vino es conocido por ser un terreno de alta complejidad y sofisticación, donde los conocedores de este arte son capaces de identificar cada matiz y sabor que se esconde detrás de una botella.
Sin embargo, la historia que hoy nos ocupa demuestra que, en ocasiones, el conocimiento y la experiencia no son los únicos factores determinantes a la hora de juzgar un buen vino, y confundirlo con un vino básico deja mucho que desear del jurado.
Lo que comenzó como una broma

En este caso, un grupo de amigos decidió enviar de broma un vino de bajo costo adquirido en un supermercado a un prestigioso concurso internacional de vinos, y para su sorpresa, este vino ganó la medalla de oro. La historia ha causado revuelo en el mundo del vino y ha generado un debate sobre la validez de los concursos y la subjetividad en la evaluación de los vinos.
Un vino de básico confundido con un vino de solera

Elegir un buen vino, incluso los que están de oferta de Amazon, puede ser una tarea difícil para la mayoría de los consumidores. Con tantas opciones disponibles, las etiquetas que destacan premios, puntuaciones y medallas pueden parecer una guía confiable para seleccionar la mejor opción.
No obstante, detrás de estos reconocimientos siempre subjetivos, no siempre se garantiza el rigor que se podría esperar. Parece que no es tan difícil colar vinos de baja calidad en concursos prestigiosos y ganar medallas.
Un engaño bien planeado con un vino de básico

¡Este planteamiento fue uno de los últimos desafíos que se propuso el equipo del programa de televisión belga “On n’est pas des pigeons!» que se centra en desentrañar las estrategias de marketing que utiliza la industria para que el consumidor pueda hacer sus elecciones sin ser engañado o estafado.
El objetivo era demostrar que los consumidores no deberían confiar ciegamente en los premios otorgados a los vinos y que es importante tener un conocimiento básico sobre el mundo del vino para hacer elecciones más informadas, y creemos que lo han logrado.
¿Cuáles son los parámetros de los concursos de vinos?

Con la cantidad de concursos y rankings de vinos que existen en todo el mundo, es natural preguntarse cuán fiables son sus distinciones. ¿Quiénes están detrás de ellos y en qué criterios se basan para otorgar sus premios? Estas preguntas se hacen cada vez más relevantes a medida que se descubren más casos de vinos de baja calidad que han ganado premios en concursos prestigiosos.
Para responder a estas preguntas, el programa de televisión belga «On n’est pas des pigeons!» solicitó la colaboración del sommelier y experto Eric Boschman, quien confirmó lo que muchos sospechaban: muchos concursos de vinos solo se interesan por ganar dinero a costa de repartir sus distinciones.
Lo que dijo Boschman, el experto en vinos

Boschman explicó que algunos concursos de vinos ni siquiera tienen un jurado de expertos para evaluar los vinos, y en su lugar, se basan en la cantidad de dinero que los productores pagan para entrar en el concurso.
Además, otros concursos pueden tener jurados, pero estos pueden estar compuestos por personas sin la experiencia necesaria para evaluar adecuadamente los vinos, por eso, se atrevieron a enviar un vino de básico a ver qué pasaba y resulta que ganó.
Los dictámenes de los concursos no son de fiar

Aunque existen concursos y rankings de vinos bien establecidos y respetados, también hay muchos otros que no son confiables y solo buscan beneficios económicos a costa de otorgar premios a vinos de baja calidad. Por lo tanto, como consumidores, es importante ser críticos y no confiar ciegamente en los premios y medallas que lucen en las etiquetas de los vinos.
Es recomendable investigar y conocer las opiniones de expertos confiables y tener un conocimiento básico sobre el mundo del vino para hacer elecciones informadas y disfrutar de una experiencia de degustación satisfactoria.
Lo que tramaron desde el programa «On n’est pas des pigeons!» con un vino de básico

El equipo del programa «On n’est pas des pigeons!» decidió llevar a cabo un experimento para demostrar la falta de rigor en algunos concursos de vinos. Para ello, enviaron un vino de básico, malo y barato, camuflado como una botella de una bodega de prestigio a uno de estos certámenes.
Eric Boschman, sommelier y experto en vinos, fue el encargado de elegir el vino de básico, optando por un tinto de 2,50 euros adquirido en un supermercado de la cadena Delhaize. Para disimular su origen humilde, le quitaron la etiqueta original y colocaron una de diseño propio, rebautizando al brebaje como Château Colombier.
¿Quién se llevó la gran sorpresa?

Para sorpresa de todos, el vino de 2,50 euros ganó una medalla de oro en el concurso al que fue enviado. Esto puso de manifiesto la falta de rigor y la subjetividad en algunos concursos de vinos, donde pueden ganar premios vinos de baja calidad que no deberían ser galardonados.
El experimento también resaltó la importancia de no confiar ciegamente en los premios y medallas que lucen en las etiquetas de los vinos. Es recomendable investigar y conocer la calidad de las bodegas y los vinos antes de realizar una compra.
Además, es importante tener en cuenta que el precio de un vino no siempre es un indicador de su calidad, ya que existen vinos económicos de gran calidad y otros caros que no cumplen con las expectativas.
Lo que demostró el envío de un vino de básico al concurso

¡En definitiva, el experimento del programa “On n’est pas des pigeons!» demostró que la elección de un buen vino no es fácil y que los premios y medallas no siempre son un indicador fiable de la calidad del vino.
Una broma con un vino de básico que dejó muy mal parado al concurso

El programa televisivo «On n’est pas des pigeons!» realizó un experimento en forma de broma para demostrar la falta de rigor que a menudo rodea a los concursos y competiciones en el mundo del vino y de la gastronomía en general, donde el dinero es un factor importante, camuflando un vino de básico.
Incluso mencionaron el caso del periodista Samy Hosni, quien se infiltró como jurado experto en otro concurso, demostrando que incluso los catadores que juzgan no siempre son confiables.
Las medallas y los premios no parecen ser un indicador confiable

Los premios y medallas que se lucen en los productos pueden atraer muchas ventas y dar gran visibilidad al producto. Por esta razón, muchos productores prefieren no cuestionar la validez de estos concursos y simplemente aceptar las reglas del juego, apostando sólo por la denominación de origen.
Sin embargo, es importante recordar que todos los premios y listas son subjetivos y siguen sus propios criterios, por lo que no siempre son un indicador confiable de la calidad del producto y con el resultado obtenido por este vino de básico, ya nos damos cuenta de ello.


























































