Las genuinas galletas María, presentes en innumerables desayunos desde su invención, tienen una curiosa historia aristocrática. A pesar de su origen, estas galletas se popularizaron y se convirtieron en una manera simple de abastecer a multitudes. Con un equilibrio entre dulzura y calorías, las galletas María que compartimos hoy son la elección perfecta para sustituir a las clásicas del supermercado, aunque un capricho ocasional tampoco está mal.
SE PREPARAN EN MINUTOS Y SE PUEDEN CONSERVAR

Su preparación requiere menos de tres cuartos de hora y se hacen ingredientes básicos, de los que solemos tener siempre en la cocina. Una vez listas se pueden almacenar en un recipiente hermético para preservar su frescura y tener galletas para el desayuno o la merienda el resto de la semana.
Además, no se necesitan herramientas sofisticadas para preparar estas galletas. Básicamente, unas varillas eléctricas pueden facilitar el proceso de blanquear el huevo más rápidamente, pero en general, no se requiere mucho equipo especializado. Con utensilios de cocina básicos, como un bol, una cuchara, una bandeja para hornear y papel para hornear, se pueden hacer perfectamente. Toma nota del paso a paso.
INGREDIENTES

Con estos ingredientes te saldrán unas 14 galletas María:
- 187 g de harina de trigo
- 1/2 huevo batido
- 75 g de azúcar moreno
- 50 g de mantequilla
- 3 g de levadura química
- 13 ml de leche
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
PRIMER PASO: HACER LA MASA

Comenzamos colocando en un bol el huevo, el azúcar, el extracto de vainilla y la mitad de la leche, reservando el resto. Batimos vigorosamente durante cinco minutos para blanquear el huevo con el azúcar y disolverlo en la mezcla.
Una vez obtenida una mezcla homogénea, tamizamos la harina junto con la levadura y la incorporamos a la mezcla anterior.Después de incorporar la harina y la levadura, añadimos la mantequilla derretida a la mezcla. Con una espátula, trabajamos la masa en el bol, asegurándonos de incorporar completamente la harina y la mantequilla. Una vez que todos los ingredientes estén bien mezclados, sacamos la masa del bol y la transferimos a una superficie de trabajo, como la encimera de la cocina.
AMASAR DURANTE 5 MINUTOS

Sobre la encimera, amasamos la masa durante unos cuatro o cinco minutos. Este paso ayuda a desarrollar la estructura de la masa y garantiza una distribución uniforme de los ingredientes. Es importante no amasar en exceso para evitar que las galletas se vuelvan duras.
Si notamos que la masa para las galletas María está un poco seca y se quiebra con facilidad, podemos agregar un poco de la leche que reservamos. Sin embargo, esto puede no ser necesario en todas las ocasiones, ya que puede depender de factores como la temperatura ambiente o la humedad de la cocina.
ESTIRAR, CORTAR Y HORNEAR

Una vez que la masa esté lista, la estiramos con un rodillo hasta obtener un grosor de aproximadamente medio centímetro. Luego, cortamos la masa con un cortapastas del tamaño deseado. Si tenemos un cortapastas con la letra «M» para marcar, podemos usarlo para darle el distintivo de las galletas María.
Para evitar que la masa suba durante el horneado, pinchamos toda la superficie con un tenedor. Luego, horneamos las galletas a 180 ºC durante unos 10 minutos, o hasta que estén doradas. Una vez listas, las dejamos enfriar antes de disfrutarlas. Las galletas María caseras son perfectas para acompañar un café con leche o una taza de cacao caliente. Sin embargo, también pueden ser el ingrediente estrella en una deliciosa tarta de galletas.
VERSIÓN VEGANA

Si quieres hacer unas galletas María totalmente libres de ingredientes de origen animal, puedes reemplazar los ingredientes de forma muy sencilla. Aquí tienes algunas ideas para que queden tan perfectas como las originales.
- Huevo. Puedes utilizar un huevo de lino, que se hace mezclando una cucharada de semillas de lino molidas con 3 cucharadas de agua y dejando reposar por 10 minutos. También puedes usar aquafaba, que son unas 3 cucharadas de líquido de garbanzos en conserva. Si no tienes ninguno de estos, puedes omitir este ingrediente, aunque la masa puede quedar un poco más quebradiza.
- Mantequilla. En lugar de mantequilla, puedes usar aceite de coco (ya sea con sabor a coco o neutro), manteca vegetal o margarina.
- Leche. Para reemplazar la leche, puedes utilizar cualquier leche vegetal que tengas a mano, como la de coco, almendra, soja, etc. Si no tienes leche vegetal, simplemente usa agua como alternativa.
DE DONDE VIENEN LAS GALLETAS MARÍA

Contrariamente a lo que se cree comúnmente, el nombre de estas galletas no está vinculado a una supuesta nieta de Eugenio Fontaneda, fundador de la conocida marca. De hecho, el nombre «María» proviene originalmente del inglés y se utiliza así en muchas partes del mundo. Esto se debe a que las galletas María tienen innumerables versiones bajo una variedad de marcas en países de todo el mundo, lo que demuestra su popularidad y versatilidad en la cocina de todo el mundo.
La historia de la galleta María se remonta a 1874, en Londres, donde la empresa familiar Peek Freans, especializada en pastas, la creó. Actualmente, el legado de esta empresa pertenece a United Biscuits en el Reino Unido y al gigante Mondelēz en Estados Unidos. En aquel entonces, la compañía lanzó una galleta dulce simple llamada Marie biscuit en honor al matrimonio entre la Gran duquesa María Aleksándrovna de Rusia y el príncipe Alfredo I de Sajonia-Coburgo-Gotha, hijo de la Reina Victoria.
La galleta María rápidamente se convirtió en un éxito y se extendió por todo el Imperio Británico, sus colonias y más allá, llegando a Europa y parte de América. Su popularidad no se limitó a los productores originales, ya que pronto se replicó en diferentes lugares, con pequeñas variaciones en la receta en cada territorio. Aunque no hay una receta única, su simplicidad la hizo fácil de reproducir en cualquier parte. La clave de su éxito radica en esa aparente sencillez, que ha generado un legado duradero y parece seguir siendo popular hasta el día de hoy.
















