DIA

El futuro empresarial de DIA se mueve entre dos aguas. En su día a día –valga la redundancia– se han duplicado sus preocupaciones. Hay dos bandos, dos planes estratégicos y hasta dos grupos sindicales. Y, a pesar de sus diferencias, todos tienen en común algo: tienen la vista puesta en el 20 de marzo, día en el que se celebra la Junta de Accionistas y en el que se decidirá buena parte del porvenir de la distribuidora.

Aunque realmente la Junta da comienzo el 19 de marzo, es un día después, 20 de marzo, cuando se prevé que se voten los puntos más importantes del orden del día. Así, el punto cinco contempla aprobar la compensación de pérdidas con cargo a reservas de 63,78 millones de euros (lo que reducirá a 127 millones de euros sus fondos propios negativos). Asimismo, se votará una la reducción del capital social en por disminución del valor nominal de las acciones de 0,10 a 0,01 euros para compensar pérdidas.

En el punto seis, los accionistas darán luz verde o no a la ampliación de capital de 600 millones propuesta por el consejo de DIA, que cuenta con el respaldo de Morgan Stanley. Si sale adelante, el fondo de Mikhal Fridman, Letterone, pondrá fin a su apuesta por DIA por no apoyar este plan. Sin embargo, el magnate ruso cuenta con otro que contempla una ampliación de capital de 500 millones de euros. Si los accionistas no votan a favor del plan del Consejo de Administración para revertir la situación negativa de su patrimonio, DIA se vería obligada a declarar el concurso de acreedores.

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Una situación que pone en peligro el futuro de la compañía y para la que algunos ya han tomado partido. La entidad especialista en emitir opiniones que sirvan a inversores, Glass Lewis, ha elaborado un análisis en el que recomienda a los accionistas de DIA que voten a favor de la estrategia que propone el actual Consejo de Administración y, por lo tanto, rechace la de Fridman.

Por su parte, la división de inversión Western Gate perteneciente al family office de Luís Amaral y que ahora ostenta una participación de alrededor del 2% en el capital de DIA cree que la opa voluntaria de 0,67 euros por acción anunciada por Letterone merma el valor de las acciones. Por ello considera que el plan de la dirección ofrece más valor a los accionistas. Así, Western Gate respaldará la propuesta de la dirección de llevar a cabo una ampliación de capital por valor de 600 millones de euros con la condición de que, antes de la junta, la compañía aclare las características y detalles de esta ampliación.

El último comunicado de L1 Retail deja claro que la opa –además de la aceptación de los accionistas poseedores al menos del 35,5% de las acciones– está condicionada también a que no se emitan acciones antes de completarse la opa. Por ello, esperan que los accionistas voten en contra del sexto punto en el orden del día.

CRUCE DE COMUNICADOS ENTRE CONSEJO Y LETTERONE

Previa a la fecha de celebración de la Junta de Accionistas, los dos bandos de DIA se han enzarzado en un cruce de comunicados. Primero fue el Consejo de Administración. Este considera que el plan de Fridman podría llevar a la compañía a la “restructuración financiera completa, la insolvencia o la disolución”.

DIA insiste en que la propuesta de L1 “no proporciona soluciones eficaces en el corto plazo” ya que no consigue solventar problemas como la situación actual de patrimonio neto negativo para evitar la potencial declaración de insolvencia. Tampoco soluciona los vencimientos de deuda del 31 de mayo de 2019 y los supuestos de vencimiento anticipado bajo los contratos actuales de financiación.

La firma de Fridman, por su parte, solicitó información adicional a DIA relativa al aseguramiento de la ampliación de capital (por valor de 600 millones de euros) y las razones por las que el Consejo de Administración propone reducir el valor nominal; así como las circunstancias que motivaron la reformulación de las cuentas.

Y este último tuvo su contestación este miércoles en forma de documento remitido a la CNMV. En este se explica que el pacto de Morgan Stanley con el consejo para cubrir la operación por 600 millones –vigente hasta el 31 de mayo– está condicionado a una reducción del endeudamiento de DIA en un máximo de 2,25 veces su Ebitda (cuando cerró 2018 en 4,82 veces). También exige que la empresa tenga liquidez para financiar sus operaciones durante 18 meses. Respecto a la reducción nominal de las acciones, la cadena de supermercados explica que se trata de una práctica habitual para que empresas con pérdidas acumuladas salgan de la causa de disolución.

El viernes pasado, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) admitió a trámite la solicitud de autorización de la opa sobre la cadena de distribución DIA lanzada por Letterone (L1). Y este miércoles, la Comisión Europea autorizó la opa tras la aprobación el pasado 25 de febrero de 2019 del Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) en Brasil.

DIVISIÓN ENTRE LOS SINDICATOS

También existe división entre sus trabajadores. La cadena de distribución DIA ha reducido en 304 el número de afectados por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), un 18% menos. De los 2.064 previstos inicialmente, ahora mismo estaría el número en 1.688 trabajadores. Así lo anunció Fetico y UGT, dos de los tres sindicatos presentes en la mesa de negociación y que ostentan mayoritariamente la representación de los trabajadores.

El otro colectivo sindical es CCOO. Este es el único que va por libre y ha convocado dos paros parciales el próximo día 20 en todos los centros de trabajo, de 10:00 a 12:00 horas y de 17:00 a 19:00 horas. Estos alegan que no hay ninguna razón para mantener el ERE propuesto por la dirección.