El IBEX 35 amaneció este viernes con un nuevo frente regulatorio. El Ministerio de Trabajo pactó con CCOO y UGT la redacción de una reforma del despido que la CEOE rechaza y que podría elevar el coste de salida de trabajadores, con consecuencias directas para los grandes valores del selectivo. La iniciativa, adelantada por Europa Press, marca un nuevo pulso entre el Gobierno y la patronal que amenaza con endurecer las condiciones laborales de las cotizadas españolas.
Los detalles del pacto entre Trabajo y los sindicatos
Este viernes, en la mesa de diálogo social presidida por el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, el Ministerio se comprometió a trabajar en un texto articulado de reforma del despido para su posterior tramitación parlamentaria. La propuesta sindical, consensuada entre CCOO y UGT, incluye tres ejes que preocupan al empresariado: indemnizaciones más elevadas para los despidos improcedentes, la garantía de los salarios de tramitación –eliminados en la reforma de 2012– y el derecho de readmisión de los trabajadores sin causa objetiva.
Javier Pacheco, secretario confederal de Acción Sindical de CCOO, defendió que la reforma busca reparar adecuadamente a los despedidos y alinearse con las resoluciones del Comité Europeo de Derechos Sociales (CEDS). UGT, por su parte, insistió en recuperar los salarios de tramitación y reforzar el carácter restaurador y disuasorio de las indemnizaciones. «Una reforma con estos parámetros aumentaría el coste medio del despido en España entre un 25% y un 40% según estimaciones internas de la propia patronal», comenta a este medio una fuente del diálogo social.
La CEOE se planta y el Supremo avala la ley actual
La patronal acudió a la reunión, pero solo para manifestar su oposición frontal. Fuentes de la CEOE recordaron a este diario que el Tribunal Supremo sentenció en julio de 2025 que la legislación española se adapta a la Carta Social Europea y a los convenios de la OIT, y que las decisiones del CEDS «no son vinculantes ni ejecutivas». La organización empresarial considera que abrir ahora el debate sobre el despido introduce inseguridad jurídica y socava el equilibrio alcanzado en la reforma laboral de 2021.
Además, la CEOE trasladó su malestar por las iniciativas del Ministerio que, a su juicio, interfieren en la negociación colectiva y plantean reformas «de mucho calado» como las 100 medidas de responsabilidad social empresarial que afectan a la subcontratación. La división es total: mientras el Gobierno y los sindicatos redactan, la patronal se ampara en la jurisprudencia para no negociar.

Implicaciones para el IBEX 35 y el Mercado Continuo
A mi juicio, el mercado ha dado una respuesta inicial tibia, casi indiferente. El viernes el selectivo apenas se movió, con una sesión plana que refleja que los inversores descuentan un proceso legislativo largo y con final incierto. Sin embargo, los riesgos son reales. Los sectores con mayor intensidad de mano de obra –comercio textil (Inditex), hoteles (Meliá, NH), construcción (ACS, Ferrovial) y servicios externalizados (Cellnex, Telefónica)– verían cómo sus costes de reestructuración se disparan si la reforma sale adelante en los términos propuestos por los sindicatos.
Una indemnización media de 33 días por año trabajado para el improcedente –la propuesta inicial sindical ronda los 45 días– sumada a los salarios de tramitación, podría elevar el coste de un ERE en una gran cotizada en varios puntos porcentuales de su cuenta de resultados. En el sector hotelero, por ejemplo, donde los márgenes EBITDA rondan el 25%, un incremento del 10% en los gastos de personal por despidos podría restar hasta un 1,5% al beneficio neto en un año de ajustes.
La clave, en mi lectura, está en la capacidad del Gobierno para imponer su agenda pese a la oposición del empresariado. Con un Congreso fragmentado, la tramitación podría demorarse meses o incluso años. Pero el mero ruido regulatorio puede empezar a afectar las valoraciones. Las grandes gestoras internacionales siguen de cerca cualquier señal que erosione la flexibilidad laboral, uno de los argumentos de inversión en España desde 2012.
De hecho, comparado con nuestros pares europeos, España aún goza de unos costes de despido moderados en el contexto de la UE. Si se aprueba una reforma que nos equipara a los estándares más proteccionistas, perderíamos un activo diferencial frente a competidores como Italia o Portugal. Y eso, a la larga, se traduce en un mayor coste de capital para las compañías españolas.
La reforma del despido no es solo una cuestión laboral: es un rediseño del coste de capital humano para las empresas del IBEX y del Continuo.
Lo que hemos visto este viernes es solo el principio de una negociación que se prevé larga y tensa. Habrá que seguir de cerca la posición de los partidos políticos y, sobre todo, el calendario parlamentario. Cualquier aceleración legislativa podría provocar la primera sacudida real en las cotizaciones.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: El IBEX 35 cerró el viernes en 11.958 puntos, una subida testimonial del 0,1% que demuestra que la reforma no ha movido el mercado. La atención sigue centrada en los resultados del segundo trimestre y en la evolución de la prima de riesgo.
Clave técnica: A nivel sectorial, el índice de hoteles del Continuo acumula una sobreponderación que podría corregir si el ruido se intensifica. La resistencia clave está en los 12.000 puntos para el IBEX; una ruptura al alza alejaría, de momento, el riesgo de corrección por este factor regulatorio.
Apunte macro: La prima de riesgo española se situó en 78 puntos básicos, sin cambios significativos tras la noticia. El diferencial con Italia se mantiene en 22 puntos. De momento, la deuda soberana no descuenta tensiones laborales, pero una escalada del conflicto podría llevar la prima a los 85-90 puntos si el mercado percibe un deterioro competitivo.




