Nvidia aterriza en Corea del Sur para cerrar el suministro de HBM de Samsung y SK Hynix por la demanda IA

El CEO Jensen Huang busca asegurar la producción de memoria de alto ancho de banda ante la demanda de IA, un movimiento que tensa la cadena de suministro global y encarece los costes de los chips en Europa.

He estado siguiendo los últimos movimientos de Jensen Huang, y su inminente viaje a Corea del Sur la próxima semana confirma lo que muchos en la industria sospechábamos: Nvidia necesita asegurar a toda costa el suministro de memoria de alto ancho de banda (HBM) para sus aceleradores de inteligencia artificial. La fuente consultada por AFP, que no está autorizada a hablar públicamente, sitúa la llegada del CEO para el 5 de junio, donde asistirá a un «evento clave» en Seúl días después.

La agenda no es menor. Huang prevé reunirse con representantes de SK Group, Hyundai Motor Group, LG Corp y Naver. Sobre la mesa, la llamada IA física aplicada a robótica y manufactura avanzada. La visita, que llega tras su paso por la conferencia de inteligencia artificial de Taipéi, coloca a Corea del Sur como el nuevo epicentro de la cadena de chips de alto rendimiento.

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La carrera por el HBM y el dominio coreano

El detonante de esta gira relámpago es la memoria de alto ancho de banda (HBM), el componente crítico que alimenta las GPU más potentes de Nvidia. SK hynix es, hoy, el principal proveedor de HBM para la compañía, mientras que Samsung Electronics acelera la producción de su versión HBM3e. Ambos suministran los módulos que permiten a los aceleradores de IA procesar volúmenes masivos de datos sin cuellos de botella.

El contexto no admite distracciones:

  • SK hynix superó el billón de dólares de capitalización bursátil el pasado 27 de mayo, impulsada por la demanda de chips de IA.
  • Samsung ha multiplicado sus envíos de HBM3e y compite directamente por los contratos de la próxima generación B100 de Nvidia.
  • Nvidia ya anunció el año pasado el suministro de 260.000 chips de última generación a Corea del Sur durante el foro APEC de Gyeongju.

«Vamos a suministrar 260.000 de nuestros chips más avanzados a Corea del Sur». — Jensen Huang, CEO de Nvidia, durante el foro APEC de Gyeongju en 2025.

Lo que era una promesa de colaboración se ha convertido en una necesidad estratégica. La explosión de la IA generativa ha disparado las necesidades de ancho de banda, y el HBM se ha convertido en el bien más preciado de la cadena de suministro de semiconductores.

Análisis: La joya de la corona de la cadena de suministro

Lo que veo en este desplazamiento es un movimiento calculado. Nvidia no solo está comprando memoria: está tejiendo una red de exclusividad alrededor de la tecnología HBM para blindar sus márgenes y garantizar el ritmo de producción de sus GPU. Mientras la demanda global de IA crece a tasas de doble dígito, la oferta de este tipo de memoria sigue concentrada en un puñado de fabricantes coreanos. Asegurar ese flujo equivale a controlar el ritmo del mercado.

No obstante, la visita esconde un riesgo geopolítico notable. La concentración de la producción de HBM en la península coreana —con Taiwán como suministrador de chips lógicos— convierte a la cadena de suministro en un punto frágil ante cualquier escalada en el estrecho de Formosa o en las tensiones entre Corea del Norte y sus vecinos. Una interrupción en las fábricas de SK hynix o Samsung tendría un efecto cascada inmediato en los centros de datos occidentales.

El propio Huang parece consciente, y por eso las conversaciones no se limitan a los chips. La inclusión de Hyundai y LG apunta a diversificar la demanda de semiconductores hacia la robótica y la manufactura inteligente, un terreno donde Nvidia quiere ampliar su huella. Si el movimiento sale bien, la compañía no solo asegurará sus aceleradores actuales, sino que sentará las bases para una nueva generación de aplicaciones industriales en Occidente.

🌐 El efecto dominó en Occidente

El impacto directo de esta ofensiva coreana se traduce en tres frentes para Europa y Estados Unidos:

  • Tensión en los precios de los chips de IA: si Nvidia acapara la producción de HBM, los competidores que dependen de la misma memoria (AMD, Intel o los diseños personalizados de Google) verán sus costes al alza. Esa presión llegará a las tarifas de computación en la nube en la eurozona.
  • ASML y el ecosistema europeo de equipos de fabricación: el aumento de la demanda de HBM obligará a Samsung y SK hynix a ampliar capacidad de producción, lo que beneficia a los proveedores de litografía y depósito de materiales con sede en Países Bajos y Alemania.
  • Riesgo de concentración sistémica: los reguladores europeos comienzan a mirar con lupa la dependencia de solo dos proveedores coreanos. Cualquier disrupción logística o conflicto regional podría traducirse en escasez de componentes para la industria automovilística y de defensa europea, que cada vez integran más chips de alto rendimiento.

La próxima cita en Seúl, prevista para los días posteriores al 5 de junio, aclarará si la alianza con Corea del Sur cristaliza en contratos cerrados o en una nueva fase de cooperación que redefina el mapa mundial de los semiconductores.


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