2euros, 100 si pagas en 20 días: la aritmética que casi nadie calcula
La cifra que abre cada denuncia es siempre la misma: 200 euros. Es la cuantía que la Ley de Tráfico reserva a las infracciones graves del artículo 76, el cajón en el que entró en marzo de 2022 el acceso no autorizado a una zona de bajas emisiones; hasta esa fecha se consideraba leve y se saldaba con 90 euros. La letra pequeña añade la otra mitad del cálculo: quien paga en los 20 días naturales siguientes a la notificación —no a la fecha de la foto— abona 100. La multa tampoco resta puntos, así que el castigo es puramente económico y se repite tantas veces como la cámara registre el paso: dos entradas en un mes son dos expedientes, no uno. Con ese mecanismo, el Ayuntamiento de Madrid acumuló entre marzo de 2019 y marzo de 2024 un total de 3.204.848 denuncias en sus tres zonas restringidas, equivalentes a 460,8 millones de euros si todas se hubieran cobrado íntegras. El promedio resultante, unos 144 euros por multa, es el retrato de un sistema en el que buena parte de los conductores paga rápido y el resto, no: en los seis meses de avisos previos a julio de 2024 se enviaron 358.661 cartas, cerca de 1.400 accesos indebidos al día.
El descuento del 50% no es un regalo, es una transacción. Al abonar los 100 euros en plazo se renuncia a presentar alegaciones, y quien prefiere recurrir pierde la reducción: si el recurso se desestima, el importe vuelve a los 200. Hay un tercer escenario que casi nadie calcula: dejar pasar los 20 días sin pagar ni recurrir. La sanción se declara firme, se remite a la Agencia Tributaria y esta la reclama con un recargo del 20%, es decir, 240 euros. La aritmética cambia de signo si se mira el historial judicial. En septiembre de 2024 el TSJM anuló varios artículos de la Ordenanza de Movilidad Sostenible, entre ellos los que definían las ZBE, por informes de impacto económico insuficientes —sentencia recurrida ante el Supremo—, y varios juzgados de lo contencioso de Madrid han anulado denuncias por falta de señalización. En ese contexto, quien paga los 100 euros en 20 días compra rapidez a cambio de renunciar, quizá, a una multa que habría caído.


