EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Departament de Treball de la Generalitat ha publicado los servicios mínimos de la huelga general del 11-N: el 25% del transporte público en hora punta, frente al 33% de 2012.
- ¿Quién está detrás? La Generalitat firma la orden; la ejecutan Rodalies, FGC, TMB (metro y bus de Barcelona), TRAM y los autobuses interurbanos.
- ¿Qué impacto tiene? En Rodalies solo hay servicio garantizado de 6.30 a 9.30 y de 16.30 a 21.00. El enlace con el aeropuerto de Barcelona se refuerza al 50% de la frecuencia.
Los servicios mínimos de la huelga del 11-N dejan el transporte público catalán en el 25% en hora punta. La orden la firma el Departament de Treball de la Generalitat y llega con ocho puntos menos de cobertura que la última huelga general, la de 2012. Rodalies, metro, bus, tranvía e interurbanos comparten el mismo criterio y el mismo agujero: todo lo que quede fuera de las franjas protegidas depende de cuánta gente secunde el paro.
Rodalies, metro y bus: el 25% solo en dos franjas del día
El texto, publicado este jueves por la tarde, concreta las horas. En Rodalies los trenes circularán con el 25% del servicio habitual únicamente de 6.30 a 9.30 y de 16.30 a 21.00. Son siete horas y media de cobertura garantizada en una red que sostiene los desplazamientos laborales de medio área metropolitana.
El mismo criterio se aplica a Ferrocarrils de la Generalitat (FGC), al metro y al bus de Barcelona, al TRAM y a los autobuses interurbanos. Fuera de esas dos ventanas horarias no hay suelo: el servicio dependerá de cuántos trabajadores secunden el paro. En el escenario extremo, las franjas no cubiertas pueden quedarse a cero. La Generalitat no garantiza nada ahí.
Ocho puntos separan esta orden de las que se firmaron en 2012. Entonces la cobertura mínima en hora punta fue del 33%. Ahora baja al 25% y el Govern traslada al seguimiento sindical el riesgo que antes asumía por norma. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.
La excepción es el enlace con el aeropuerto de Barcelona. Las operadoras deberán garantizar el 50% de la frecuencia durante toda la jornada, no solo en punta. Es la única red que sale reforzada del documento.
Bajar los mínimos del 33% al 25% no es un detalle técnico: traslada al viajero el coste político de un paro que la Generalitat no controla.
Del CAP a la escuela: los otros mínimos del 11-N
En sanidad, los centros de atención primaria llaman al 25% de la plantilla y las urgencias mantienen la plantilla habitual. Se garantizan la quimioterapia, la diálisis y la oxigenoterapia; el Banc de Sang i Teixits trabaja al 50%. Las ambulancias cubren todas las urgencias, sea cual sea su tipología.
Las escuelas de 3 a 12 años tendrán al menos un docente por cada seis clases y un miembro del equipo directivo por centro. Guarderías y comedores escolares mantienen un tercio del servicio; la educación especial, el 50% de la plantilla.
Las residencias de mayores y los centros de menores funcionan con el personal de un día festivo. Grúas, servicios funerarios, y vigilancia privada quedan entre el 75% y el 85%. El transporte escolar privado sin alternativa presta servicio normal. Como un día cualquiera.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto se mide en tiempo, no en tarifa. Nadie pagará más por el billete, pero quien dependa de Rodalies fuera de las dos franjas protegidas tendrá que reorganizar la jornada: teletrabajo, coche compartido o bus de sustitución, por ese orden. La zona cero es el área metropolitana de Barcelona y los corredores de cercanías del Vallès, el Maresme y el Baix Llobregat, con el aeropuerto como único punto que mejora respecto a las convocatorias anteriores.
La cifra que resume el 11-N es el 25%, la cobertura más baja de las últimas huelgas generales en Cataluña y ocho puntos por debajo del 33% de 2012. El pulso es de tres bandas: los sindicatos convocantes miden su fuerza por el seguimiento, las operadoras planifican a ciegas y la Generalitat firma una orden que no puede blindar. Si el paro supera el de hace catorce años, las horas sin servicio dejarán de ser una hipótesis.
El precedente de 2012 sirve de brújula: los mínimos del 33% se quedaron cortos en varios corredores y el conflicto se midió en andenes, no en despachos. La próxima cita es el miércoles 11 de noviembre; el jueves 12, con el recuento de seguimiento sobre la mesa, se sabrá si la letra pequeña de la orden se cumplió. Hasta entonces, cada viajero hace sus cábalas. Cosas que pasan cuando el mínimo lo fija una administración y lo ejecuta quien está llamado a secundar el paro.





