El precio de la luz se dispara un 36% en octubre y marca máximos de tres años con el IVA en el 21%

El mercado mayorista encadena máximos desde septiembre, cuando el Mibgas pasó de 30 a 78 euros por el corte de rutas marítimas. Los futuros del cuarto trimestre apuntan a 141,4 euros/MWh para la electricidad.

El precio de la luz subió un 36% en octubre y cerró en máximos de tres años. El IVA de la factura, sin embargo, seguirá en el 21%. El mercado mayorista no concede tregua: la media de este viernes 6 de noviembre se sitúa en 245,63 euros por megavatio hora, según los datos publicados por el Operador del Mercado Ibérico de la Energía.

El precio de la luz cierra octubre con una subida del 36% y máximos de tres años

Para el sábado 7 de noviembre el precio medio bajará hasta los 232,58 euros/MWh, un 5,31% menos que la jornada anterior. Es el primer descenso de la semana y también el más engañoso. La referencia de octubre, un 36% superior, deja el mes en el nivel más alto de los últimos tres años.

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El reparto horario muestra la amplitud con la que trabaja el sistema. La franja más barata llegará entre las 13:00 y las 14:00, con 171,03 euros/MWh. La más cara, entre las 21:00 y las 22:00, con 285,68 euros/MWh. Entre una y otra hay 114,65 euros de diferencia: un 67% más por el mismo kilovatio hora.

El origen del repunte está fuera del sistema eléctrico. Según el Banco de España, septiembre ya se había cerrado con una media de 143 euros/MWh, el nivel mensual más alto desde febrero de 2023. La interrupción de rutas marítimas a finales de febrero empujó el Mibgas desde unos 30 euros/MWh hasta superar los 50 en marzo, y de ahí a los 78 euros/MWh de septiembre.

La fotografía de octubre combina tres factores que ya se habían alineado el mes anterior: gas en niveles altos, menos horas de sol útil y una demanda que empieza a crecer con la llegada del frío. La diferencia entre un mes y otro no está tanto en el precio del combustible como en el número de horas que el ciclo combinado ha tenido que entrar en el despacho para cubrir la demanda.

Diez euros más de gas se traducen en quince de electricidad durante el verano, el doble que en primavera. La estacionalidad ha dejado de ser un detalle técnico: ya decide la factura.

Del gas de Oriente Próximo al recibo: así se traslada el pool al PVPC

La inestabilidad en Oriente Próximo ha hecho el resto. El gas natural se ha encarecido con fuerza en los mercados europeos a lo largo de 2026 y ese movimiento se ha trasladado al mercado mayorista con una intensidad que depende de la estación. En primavera, el peso de la eólica, la solar, la hidráulica y la nuclear amortiguó el golpe. En verano, la menor aportación fotovoltaica y el aumento de la demanda obligaron a encender los ciclos combinados, y el gas pasó a fijar el precio de casi todas las horas.

El contrato a precio fijo no elimina el riesgo del mercado: lo aplaza hasta la fecha de renovación.

La traslación al recibo no es automática. El PVPC toma un 40% de su precio del mercado diario y el 60% restante de una cesta negociada a futuro, de modo que la volatilidad del pool llega al consumidor de forma más gradual. Eso no significa que quede al margen. La tarifa incorpora además los costes de la operación reforzada que Red Eléctrica mantiene desde el apagón de abril de 2025, y el encarecimiento acaba llegando, con retraso, al usuario regulado. Según los últimos datos de la CNMC, el 27,4% de los consumidores sigue acogido al PVPC y un 37,4% de los hogares tiene una tarifa con el mismo precio en todas las horas.

Hay un matiz que suele pasarse por alto. El PVPC dejó de ser la tarifa mayoritaria hace años y hoy convive con un mercado libre en el que la protección frente al pool depende de la fecha de firma de cada contrato. Esa fragmentación explica por qué una misma subida del 36% se traduce en recibos muy distintos dentro del mismo municipio.

El IVA del 21% y el coste del apagón: la factura que no baja aunque el pool respire

El componente fiscal ha dejado de ser un amortiguador. El IVA de la electricidad llegó a bajar al 5% durante la crisis de precios de 2022, dentro del paquete de medidas aprobado entonces. Cuatro años después, el tipo está de vuelta en el 21% y ninguna de las herramientas que se activaron en aquel ciclo sigue en marcha. El consumidor paga el impuesto sobre un precio de energía que en el mercado mayorista acaba de marcar máximos de tres años.

La comparación con el episodio anterior ayuda a dimensionar lo que ocurre. Los 143 euros/MWh de septiembre y los 245 de este viernes quedan por debajo de los más de 500 euros/MWh que el mercado mayorista llegó a registrar en una jornada de marzo de 2022, con el gas en máximos históricos tras la invasión de Ucrania. Pero en aquel ciclo se activaron una excepción ibérica que topaba el coste del combustible y una rebaja fiscal del impuesto. Ahora no queda ninguna de las dos.

La asimetría del sistema explica por qué el abaratamiento tarda tanto como la subida. El precio de cada hora lo fija la tecnología más cara necesaria para cubrir la demanda. Cuando basta con renovables y nuclear, el pool cae. Cuando hay que encender los ciclos combinados, el precio se pega al coste del gas. El Banco de España calcula que un encarecimiento de diez euros por megavatio hora en el gas eleva la electricidad unos quince euros en verano y la mitad en primavera.

Los mercados de futuros tampoco anticipan alivio. Para el cuarto trimestre, las cotizaciones apuntan a una electricidad en 141,4 euros/MWh y un gas en 74,2 euros/MWh. Son niveles que, de confirmarse, mantendrían la factura por encima de la media de los últimos ejercicios y dejarían al IVA del 21% actuando como multiplicador en lugar de como red de seguridad.

El riesgo evidente es la estacionalidad. El pico de octubre coincide con la entrada en el periodo de mayor demanda y con la menor aportación solar del año. Si el gas no cede, el primer trimestre de 2027 puede repetir el patrón del verano sin la coartada de la climatología. Y la protección de la que presumen los contratos a precio fijo tiene fecha de caducidad: dura hasta la renovación, momento en el que la comercializadora decide si traslada o no el nuevo escenario.

La contradicción queda a la vista. El mercado mayorista ha subido un 36% en un mes, el gas sigue por encima de los 70 euros y el IVA no se mueve. Cabe recordar que la rebaja fiscal de 2022 se diseñó como una excepción para una crisis puntual, no como un mecanismo permanente. Por ahora, ninguna señal apunta a que vaya a repetirse con la misma urgencia.

La referencia que permitirá comprobar si octubre fue un techo o un suelo llegará a principios de diciembre, cuando OMIE publique la media de noviembre. Hasta entonces, el dato que más pesa no está en el pool sino en la próxima revisión del PVPC, que trasladará al recibo, con el retraso del 60% negociado a futuro, lo que el mercado ya descuenta desde septiembre. La duda que queda abierta es si el invierno repite el patrón del verano o si el gas encuentra un techo antes de que arranque la demanda de calefacción.


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